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La Opinión de Murcia

Entrevista
Rapero

Residente: "No está bien utilizar ‘América’ para referirse a los Estados Unidos"

El que fuera vocalista de Calle 13 regresa cinco años después a la Región para presentarse en solitario ante la Plaza de Toros de La Condomina dentro de la nueva edición del ciclo Murcia On

El rapero puertorriqueño René Pérez, AKA Residente. L. O.

El puertorriqueño Residente (René Pérez Joglar) es uno de los nombres más reconocidos de la música en español. Con el dardo en la palabra, se le considera uno de los pioneros de la música urbana. Posee más de treinta premios Grammy Latino; el último, por su canción autobiográfica, René. Además, hace unos días fue galardonado con el Gran Premio de Entretenimiento Musical en el Festival Internacional de la Creatividad Cannes Lions por This is not America, canción inspirada en la obra del artista conceptual chileno Alfredo Jaar, con imágenes muy poderosas.

Comenzó su carrera como vocalista de Calle 13, banda que comenzó anclada en el reguetón pero que se acabó abriendo a otros sonidos del rock y la electrónica. Sin embargo, desde 2015 marcha en solitario. Aunque hay cosas que no cambian... Sus canciones destilan la identidad latinoamericana, y muchas de sus letras tienen una gran carga política. En Cartagena lo saben bien, ya que en 2017 pasó por La Mar de Músicas para presentar su primer disco, de título epónimo. Ahora le toca actuar en la capital del Segura. Esta noche se subirá al escenario de Murcia On (en la Plaza de Toros) y hemos tenido la oportunidad de conversar con él.

Felicidades por ese gran premio en el festival Cannes Lions. Cuéntanos: ¿cómo nace esta canción, This is not America?

Nace con la idea de defender el nombre del continente americano, de recobrar una palabra que hoy parece que solo se refiere a Estados Unidos. ‘América’ es todo el continente. Y esta canción es una forma de decirles que ese nombre no les pertenece solo a ellos. Es como si ahora empezamos a referirnos a España como ‘Europa’ y hacemos que todo lo que pase acá, en el continente europeo, gire en torno a un solo país. Pues eso, que es absurdo, ocurre allí con Estados Unidos, donde viven –entiendo– como en una burbuja, sin prestar atención a lo que ocurre más allá de sus fronteras. Lo veo como un acto de egocentrismo y medio colonizador. Pero esto no es algo que venga de ellos nada más: muchos puertorriqueños (y latinoamericanos, en general) le dicen ‘americanos’ a los estadounidenses... Así que This is not America era una forma de volver a poner sobre la mesa esa conversación que en algún momento trajo también Alfredo Jaar; de traerla y hacernos visibles por medio de la música.

¿Hay alguna conexión con This is America, de Childish Gambino?

Sí. En la misma canción hago una mención. Cuando él hizo ese tema me encantó. Yo soy fan de lo que hace, debo decir. Pero recuerdo escuchar This is America y pensar: «Ahora va a empezar con Perú, Colombia, Bolivia, Cuba… Y como que no. Creo que el mensaje que lanza Gambino en esa canción es muy importante, y más en este momento; es explosivo y necesario. Pero al usar la palabra ‘América’ para nombrar a un solo país (Estados Unidos) es un poco excluyente, y eso es lo que a mí me parece que no está bien de ese tema. Entonces dije: «Voy a completarle la canción con lo que quizá ellos entienden que no es América», de ahí el título.

Llaman la atención sus ‘colaboradores’: esos gusanos microscópicos que usa para crear armonías. ¿De dónde partió la idea?

Pues, mano, es que tenía una idea de hacer música usando las ondas cerebrales de personas y animales. Porque para mi nuevo disco –que todavía no ha salido– quería sacar todo lo que tenía en mi cabeza. De ahí René, que es el primer tema que saqué. Luego, con la pandemia, decidí pararlo todo; no quería seguir hasta que no me sintiera más tranquilo. Y cuando retomé, retomé esa idea y comencé a pensar: «Tengo que estudiarme la cabeza». Pero dije: «¿Y por qué no le estudio la cabeza a otras personas? ¿Por qué no le estudio el cerebro a los animales?». Así que empecé a hacer música utilizando las ondas cerebrales de diferentes seres vivos. Mira: en un tema que no sé si voy a meter en el disco, pero que lo tengo hecho, utilizo las ondas de la luz solar, y como la música también son ondas, se puede cuantificar y numerar y con los números puedes hacer música.

En René cada uno de los versos es como un viaje a través de tu propia vida.

Fue una canción que escribí en un momento complicado de vida y directamente desde el alma. De hecho, técnicamente no fue conceptualizada; fue más bien un acto de impulsividad. Se nota en que no cumple con los requisitos de una canción al uso: dura ocho minutos, tiene un estribillo bastante largo y cambiante... No tiene nada de la estructura con la que se supone que los artistas trabajan para intentar ‘pegarla’ con un tema, pero este fue viral porque hay algo que va por encima del dinero y de las fórmulas preestablecidas, y cuando logras conectar con la gente de una manera tan personal es... Es algo que no tiene explicación.

Luego tampoco tienes miedo a contar con crudeza hechos históricos concretos como el asesinato de Víctor Jara.

Víctor Jara es un ejemplo a seguir, una persona que estuvo haciendo música hasta el final porque verdaderamente la amaba. Y aunque le dijeron que dejara de tocar, él siguió tocando, y no solo como un acto de rebeldía, sino también como algo natural, como algo que le salía del alma y que persiguió hasta las últimas consecuencias. No sé si él pensó que le iba a pasar algo si seguía cantando, pero me parece que, sea como fuera, fue un acto valiente; no hay muchos músicos así hoy en día... Hay artista que igual no son tan conocidos y que se atreverían a asumir una postura como la de Víctor, pero necesitamos más gente que se comprometa, que diga las cosas que verdaderamente siente movida por el amor hacia el arte más que a cualquier otra cosa.

Muchas de sus letras también están cargadas de política. Ese activismo le ha causado problemas con el gobierno de Puerto Rico...

Sí. Aunque ya cada vez menos. Hubo un momento en el que sí estuve más en la mirilla, en el ojo público: estaba empezando y tenía como otro tipo de energía; creo que entonces era más difícil que no me hicieran caso. Pero ahora ya saben cómo pienso, y cuando me pronuncio, mis palabras tienen repercusión, pero quizás no la misma que antes. Por eso hace falta pasar el balón y que las nuevas generaciones empiecen a asumir ese rol, para que ese espíritu nunca muera. Como te decía, necesitamos gente que diga las cosas que mucha gente siente y que no se dicen normalmente.

La música latina está viviendo un momento de enorme popularidad a nivel global y desde hace varios años. ¿A qué se debe?

A muchas cosas, pero sobre todo al trabajo que se hizo antes de que surgiera todo este movimiento latino. Porque los latinoamericanos llevábamos años dándole ahí duro a la puerta para abrirla en diferentes géneros musicales. Y todos colaboraron, nadie más que otro. Eso es lo que nos ha traído hasta acá. Ahora ya, por fin, vivimos otra realidad. Seguimos teniendo la barrera del idioma, pero todo es distinto: las puertas ya están abiertas. De hecho, yo recuerdo cuando, hace no tanto, la gente decía que el género urbano no era música; no te dejaban entrar en ningún lugar: ni en Estados Unidos ni en España. Yo aproveché para irme por otros lados, para tratar de abrir otras puertas y así evitar que me encasillaran, tipo: «Ah, esto es latino». «No, esto es música; no importa de dónde venga», esa fue mi propuesta.

René dice que en la industria de la música todo es mentira. ¿Después de la pandemia va a comenzar a ser un poco más de verdad?

Yo me despierto todos los días con ganas de que así sea. Pero no solo en la música, en todo. Me imagino que todo lo que hago y hacemos y vivimos sea más de verdad. Siempre está esa esperanza de que las cosas se vuelvan algo más reales... Y hay mucha realidad y mucha verdad dentro de la música, ¿eh? Yo he conocido a grandes músicos que cargan con carreras honestas, con sentimientos honestos..., pero que no es lo más que se ve. Aún así, es bonito mantener viva esa esperanza y ese ánimo, e intentar siempre caminar en esa dirección.

Precisamente la pandemia hizo que se cancelara la gira de Residente prevista para España. Ahora vuelve, pero seguimos sin saber demasiado de su próximo disco. ¿En qué situación está?

Yo estuve escribiendo mucho durante la pandemia, pero no solo canciones, también una película; de hecho, vine a España antes de tiempo para terminar el guion con dos españoles y con un estadounidense que ganó un Oscar. Así que estaba en un momento bien interesante en lo creativo, pero nunca había tenido una gira suspendida por tanto tiempo. Ahora tengo que volver a ese ‘estado’ de la gira pasada, conectar con esa actitud; en eso es en lo que estoy ahora, que no es lo más que me gusta... Lo más que me gusta es la particularidad de vivir este momento con ustedes, que es especial, que no se va a volver a repetir (espero). Creo que ese momento la emoción que voy a sentir presentándome frente a un público por primera vez en tanto tiempo va a ser muy grande. Además, yo asumí la pandemia, no con miedo, pero sí cautelosamente: estaba preocupado, y ni salía. ¡Imagínate! Así que aunque no saqué el disco todavía, he estado escribiendo, pero también haciendo otras cosas. Y lo que ahora me apetece es subirme a ese escenario y disfrutar con la gente tras tres años de espera.

No te voy a preguntar por la polémica con J Balvin, pero te lanzo otra delicada: ¿Alguna vez volveremos a ver a Calle 13?

Pues..., mano, es algo que pienso a menudo, y coqueteo con la idea cuando me viene a la cabeza. Ahora mismo yo estoy escribiendo mi disco, pero en el futuro... En Calle 13 yo escribía todas las canciones, y trabajaba los vídeos (como ahora), pero hay una cosa que extraño mucho de aquella etapa –más que cualquier otra cosa– y es tener junto a mí en la tarima a mi hermano [por Eduardo Cabra, ‘Visitante’]. Así que puede que ocurra algún día; ya veremos. Pero ahora mismo me estoy divirtiendo mucho haciendo lo que estoy haciendo, porque yo esto lo hago pa’ divertirme.

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