Kiosco

La Opinión de Murcia

Arte

Cristóbal Gabarrón llama a las puertas del cielo en Alemania

El muleño protagoniza un encuentro multidisciplinar en Wesenberg en el que la música, la poesía y la danza giraron en torno a un imponente mural que desarrolló en directo inspirado por el resto de artistas

Cristóbal Gabarrón durante un momento de su intervención en Wesenberg. L. O.

El bello humedal de Wesenberg, un pequeño pueblo situado el noreste de Berlín, acogió este fin de semana un nuevo capítulo de la iniciativa artística global del pintor y escultor Cristóbal Gabarrón (Mula, 1945). Denominada ‘Ámbito’, se trata de un proyecto en el que el renombrado artista murciano realiza en directo una obra de gran formato al tiempo que diversos creadores locales despliegan intervenciones improvisadas que se retroalimentan entre sí. En esta ocasión, la propuesta llegaba con el título Llamando a las puertas del cielo, un punto de arranque que fue evolucionando hasta convertirse finalmente en Siete sonidos, una partitura.

Y es que el mural –en realidad un lienzo de tres por nueve metros trabajado en acrílico– representa un pentagrama con siete notas que corresponden a diferentes sonidos, según explican desde la Fundación Cristóbal Gabarrón: el de varios pájaros muy potentes y determinantes y el de los tres músicos y tres bailarines contemporáneos que acompañaron al muleño en este action painting. Las actuaciones, improvisadas, tuvieron, por cierto, un marcado tono oriental: sirva como ejemplo la muestra de poesía china por parte de Yang Lian o las interpretaciones con dos instrumentos tradicionales del país del sol naciente que llevaron a cabo Lin He, con el guquin –que posee siete cuerdas y es de la familia de la cítara–, y Franziska Weiss al erhu, conocido como el ‘violín chino de dos cuerdas’. En el evento también se escuchó poesía en alemán en la voz de Cornelie von Bismarck y la flauta clásica de Martina Dallmann. Por último, la Deutsche Dance Company fue la responsable de la coreografía y danza.

Un momento del acto, con Gabarrón trabajando en su mural a la izquierda de la imagen. L. O.

El escenario escogido, por cierto, fue el Bei Wu Sculpture Park Wesenberg, un parque de esculturas que combina un espacio al aire libre con salas interiores y con el que Gabarrón mantiene una cercana relación. Situado en el paraje natural de Weissen See, posee un lago rodeado de campo y bosque. Este museo pertenece a la Fundación Peter Wilmot Thompson que se convierte así en el tercer socio de la Fundación Gabarrón para conmemorar a través de Ámbito el treinta aniversario de su creación. 

Con la elección de este parque escultórico emplazado en la llanura lacustre, el artista plástico «quiere reconocer el gran esfuerzo que realiza la fundación internacional que dirige estas instalaciones museísticas por enlazar arte y naturaleza», señalan los organizadores. Y es que una de las raíces de ‘Ámbito’ está precisamente en «poner en valor el patrimonio integral, el que hermana cultura y naturaleza». A ello se une su deseo de «reposar la mirada en pequeñas localidades, reforzando lo local frente a lo universal, pero sin desatender a éste. Por eso, la iniciativa recala en comunidades reducidas con un interés especial».

Gabarrón y algunos de los participantes en el encuentro posan frente al mural. L. O.

El encuentro, comisariado por el artista y crítico Fré Ilgen, contó con medio centenar de testigos, entre los que se encontraban diversos representantes de la sociedad local como Christian-Friedrich Dallmann, director del ‘Concerto Brandenburg’.

Arte y núcleos rurales

Estos microeventos cosmopolitas de ‘Ámbito’ incorporan una filosofía cultural muy específica de Cristóbal Gabarrón que aborda varios niveles. De un lado, ponen en valor cada lugar y cada fecha de cara a los artistas del entorno, a los visitantes y a la sociedad en la que se desarrolla, creando en cada ocasión una fotografía cultural local de ese instante. Asimismo, la acción trata de tener un calado nacional, en tanto que el desarrollo de cada happening se recoge en un documental que posteriormente se exhibirá en diversas salas, así como en un catálogo explicativo. Y, finalmente, puesto que estos encuentros artísticos van a recorrer diversos puntos del planeta, Gabarrón compartirá con las sociedades los aspectos que haya embebido de las culturas artísticas del todo el mundo, enlazando así con los Objetivos de Desarrollo Sostenible que entroncan con la educación, la reducción de las desigualdades, la cultura y el cuidado del planeta.

La propuesta, que arrancó el pasado mayo en Mula, localidad natal del artista, y que tuvo una segunda intervención en la India, se desarrollará durante los dos próximos años en enclaves geográficos de los cinco continentes. De este modo, en una primera ronda recalará en Harlem, en Nueva York, y en pequeñas localidades de Malta, Egipto y Nepal, para luego visitar Australia, Canadá, China, Qatar, diferentes países de América Latina y África y, finalmente, regresará a España, donde donde se pondrá el punto final al proyecto.

‘Ámbito’

Se trata de un proyecto de la Fundación Gabarrón que nació en el marco de las celebraciones por el trigésimo aniversario de su fundación. Consiste en una serie de microeventos –que comenzaron en mayo en Mula, prosiguieron en India y este fin de semana llegaron a Alemania– cuyo objetivo es reivindicar el ‘patrimonio integral’, el que hermana cultura y naturaleza. A ello se une su deseo de reposar la mirada en pequeñas localidades, reforzando lo local frente a lo universal, pero sin desatender a éste. La idea es que el artista siga visitando ciudades durante los dos próximos años.

Compartir el artículo

stats