Cuatro obras del artista molinense Pepe Yagües han sido "secuestradas" en Madrid. En concreto, el creador ha denunciado este lunes que el director gerente del Centro de Asuntos Taurinos de la Comunidad, Miguel Abellán, ha "censurado" dos obras que su autor define como "parodias políticas" y otras dos por tener un "componente sexual". 

Se trata de Torito 155, Coleta torera, Tesea, empoderada y Corrida sin sida II. En la primera muestra al expresidente catalán Quim Torra, ataviado con una senyera, a punto de ser corneado por un toro marcado con el número 155 (en alusión al famoso artículo de la Constitución que se aplicó desde el Gobierno central tras el proceso de independencia). En la segunda, Pablo Iglesias torea a un astado con la cara de Pedro Sánchez y que tiene a Oriol Junqueras, líder de ERC, colgado de los testículos.

'Coleta torera'. Pepe Yagües

En Tesea, empoderada, Yagües muestra a una mujer desnuda arrastrando de la verga al minotauro, mientras que en Corrida sin sida II, una banderillera trata de poner sendos condones a los penes que un toro tiene por cuernos.

'Tesea, empoderada'. Pepe Yagües

Desde hace dos años en el catálogo

Estas obras forman parte de una exposición titulada Embisto luego existo y que puede verse desde el pasado sábado en la Plaza de Toros de Las Ventas, en concreto en el espacio para el arte contemporáneo de la Sala Antoñete (gestionado por Asuntos Taurinos). Comisariada por la crítica taurina murciana Gloria Cantero, la muestra incluye treinta piezas del molinense realizadas con técnicas xilográficas, litográficas, serigráficas, calcográficas y pictóricas, siempre con el toro (o el Minotauro) como protagonista.

'Corrida sin sida II'. Pepe Yagües

Yagües señala que toda estas obras, entre ellas las cuatro que han sido "secuestradas", figuraban desde hace dos años en el catálogo de la muestra, ya que inicialmente la exposición iba a ver la luz ante de la pandemia. De ahí que el artista no entienda por qué ahora han sido retiradas (y no antes). "La comisaria me dijo el sábado que Miguel Abellán se pasaría a ver las obras en cuanto pudiera, y que lo mismo si alguna no le gustaba había que quitarla. Y eso es censura. Luego es a esta gente a la que se les llena la boca con la palabra 'libertad'...", lamenta el creador murciano.