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Dale Grimshaw Grafitero

Dale Grimshaw: "El grafiti es un arte poderoso y tremendamente emotivo"

"Tiendo a dejarme llevar, así que si alguien me invita a pintar y me ofrece un proyecto interesante, no me lo pienso. Y en Murcia siempre me lo he pasado genial", afirma

El grafiti de Grimshaw en Alcantarilla, considerado el quinto mejor de 2021.

El pasado fin de semana, Murcia apareció por fin en el mapa mundial del grafiti. Después de varios años recibiendo con los brazos abiertos a algunos de los artistas más destacados del ‘street art’ a nivel mundial –paradigmáticos los ejemplos del brasileño Kobra y del costamarfileño Médéric Turay, con sendos murales en la fachada del Puertas de Castilla y en uno de los laterales del polideportivo de Santa María de Gracia–, la comunidad internacional ha puesto el foco sobre un muro regional. En concreto, sobre uno bastante «modesto», incluso escondido; vamos, que no está en una gran avenida ni puede verse desde la lejanía (porque tampoco es siquiera de dimensiones desproporcionadas). Pero eso no hace sino hablar muy, pero que muy bien de la pieza, elegida hace una semana por Street City Arts (la mayor red de aficionados al arte urbano del planeta) como el quinto mejor grafiti realizado en 2021 en todo el globo. 

El grafitero Dale Grimshaw. L. O.

Para encontrarlo hay que ir a Alcantarilla, a la calle Matemático Férez –en torno a la Plaza de Abastos de la localidad–, donde el pasado mes de octubre se celebró un encuentro de artistas del espray con motivo del festival de cultura hip-hop que organiza el Ayuntamiento de la localidad. ¿La estrella invitada? El británico Dale Grimshaw, un referente internacional que parece haber hecho migas con la gente del Murcia Street Art Project –organizadores de prácticamente todos los eventos relacionados con el grafiti en la Región; exposiciones incluidas– y, en concreto, con su máximo responsable, el galerista Darío Vigueras. De hecho, el de Lancashire ha visitado la Región en tres ocasiones durante los últimos años; viajes que han quedado inmortalizados con tres espectaculares murales: uno en Murcia, en el exterior de las instalaciones de la Federación Regional de Empresarios del Metal de Murcia (FREMM); otro en Los Alcázares, en el cruce entre la calle Los Luisos con la calle La Feria, y el de Alcantarilla, una pieza ultrarrealista en defensa del maltratado pueblo melaneso de Papúa Nueva Guinea. «No es nada normal que tengamos tanta obra suya en nuestra comunidad... De hecho, no creo que haya muchos más trabajos suyos en España», señala Vigueras, feliz por el reconocimiento a su colega. Pero, claro, el gran protagonista es Grimshaw, y con él hemos querido hablar.

¿Esperaba este reconocimiento? ¿Esperaba que una pieza suya fuera elegida como la quinta mejor del mundo en 2021?

No, ¡para nada! Además, es que este es un mural que se encuentra en un área y una ubicación muy modesta..., con lo que ni mucho menos esperaba algo así. Pero bueno, también te digo que soy de esos tipos que piensan que nunca podemos saber realmente dónde, ni cuándo ni por qué va a ocurrir algo interesante o importante para nuestras vidas. Y, en este caso, ha sido en Alcantarilla.

Grafiti de Grimshaw en Murcia, en el exterior de las instalaciones de la Federación Regional de Empresarios del Metal de Murcia (FREMM). L. O.

Darío Vigueras, responsable de Murcia Street Art Project, nos dijo ante de su última visita a la Región que los grafiteros como tú –que se mueven por todo el mundo– no suelen repetir, no suelen volver a un sitio en el que ya han pintado. Pero en nuestra comunidad hay tres piezas de Dale Grimshaw... ¿Por qué?

Bueno, tampoco es que me niegue a repetir, pero sí procuro conocer diferentes lugares. De todas formas, yo trato de tomar este tipo de decisiones de una manera muy... orgánica. Quiero decir: tiendo a dejarme llevar, así que si alguien me invita a pintar y me ofrece un proyecto interesante, no me lo pienso demasiado (aunque ya haya trabajado allí anteriormente). Y, en el caso particular de Murcia, debo decir que siempre que he viajado a la Región me lo he pasado genial (y me han recibido muy bien), y eso, claro, es algo que aprecio y valoro mucho a la hora de aceptar este tipo de encargos.

En concreto, la pieza de la que hablamos responde a una línea de trabajo que llevas cultivando desde hace ya unos cuantos años y que, en síntesis, pretende llamar la atención sobre los pueblos tribales de África, especialmente amenazados por la globalización.

Sí. Este mural en concreto está dedicado al pueblo melanesio de Papúa Nueva Guinea. Los indonesios ocupan ilegalmente desde hace décadas la zona occidental de la isla, y maltratan y asesinan a los indígenas. Es una tierra rica en oro y recursos naturales, y ya sabemos que eso siempre atrae a estados opresores... Pero este caso, en concreto, parece que resuena menos que otros. Yo mismo me enteré de lo que estaba pasando allí hace apenas cinco o seis años, y fue entonces cuando decidí intentar crear conciencia de la mejor manera que conozco: a través de un arte poderoso y emotivo como el grafiti. Ojalá mis obras ayuden a visibilizar esta terrible situación de acoso continuado e indiscriminado.

Hablando del grafiti y de su poder y concepción social, estamos ante un arte que no hace tanto tiempo era visto casi por unanimidad como simple vandalismo. ¿Siente que esa perspectiva sigue vigente hoy en día?

Bueno..., yo creo que la actitud general está cambiando; pero tanto entre el público y los expertos como por parte de los artistas, que poco a poco han ido abandonando ciertas tendencias –digamos– ‘peor vistas’ y cultivando senderos seguramente más interesantes desde el punto de vista ‘académico’. Y a mí me gusta el grafiti más clásico –de firmas y ‘lettering’–, pero probablemente el camino más indicado para la aceptación total tenga que ver con que la escena del arte callejero se acerque más a la concepción ortodoxa de las bellas artes.  No obstante –y en este sentido–, en los últimos años me estoy dando cuenta de cómo en el ámbito local se están empezando a valorar cada vez –e incluso a abrazar– las intervenciones de artistas como yo en su ciudad. Murcia es un buen ejemplo de ello. Creo que a la gente le gusta ‘tener’ [en sus calles] sus propios grafitis. Y la verdad es que a mí me atrae mucho esta idea, ya que en parte indica que estamos recuperando ese sentimiento de ‘comunidad’ y, por supuesto, que hay alternativas creativas a las grandes vallas publicitarias para el paisaje urbano. 

La más grande de las tres obras de Grimshaw en Murcia, en Los Alcázares, hecha durante su segunda visita a la Región, en 2018. L. O.

A este respecto, ¿cree que el grafiti necesita algún tipo de apoyo gubernamental o simplemente se conforma con que no sea perseguido?

Bueno, yo en general soy un gran defensor del concepto de ‘arte’ como algo eminentemente público. Sobre todo porque creo que puede ser un poderoso acicate para la reflexión y una herramienta muy interesante a la hora de abrir debates en el seno de nuestra comunidad (o de la vuestra). Entonces, sí, cuanto más apoyo por parte de las instituciones, mejor. También porque, además de la utilidad social que pueda tener, a veces parece que se nos olvida que los artistas también necesitan ganar dinero.

Por último, Dale: ¿En qué está trabajando actualmente? ¿Qué proyectos tiene en marcha? ¿Alguna próxima intervención?

Pues, mira, en este momento estoy trabajando sobre todo en mi estudio; especialmente, con pinturas al óleo (los grafiteros no solo vivimos del espray). Y, bueno, justo acabo de terminar de filmar un programa para la BBC1 –que está presentado por el rapero británico Tinie Tempah, por cierto– y también tengo previsto para marzo el lanzamiento de una publicación sobre mi obra con la Well Hung Gallery de Londres.

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