La ciudad de Murcia contará el año que viene con un nuevo gran festival. Se trata del Visor Fest, un proyecto musical que pretende despertar la memoria «melo-sentimental» de sus seguidores y que celebró su primera edición en el año 2018 en Benidorm. Por él han pasado bandas como The Jesus & Mary Chain o The Flaming Lips, pero lo cierto es que sus primeros años de vida no han sido sencillos: tras cancelar su edición de 2019 por culpa de un temporal, el festival se ha pasado dos años en barbecho forzoso por culpa de la pandemia, y ahora cambia de aires en busca de mejor suerte (para fortuna de la capital del Segura). Así, tal y como anunció este martes la organización en un comunicado, el próximo Visor Fest cambia el Parque de la Aigüera, en la localidad alicantina, por el recinto ferial de La Fica, sede habitual del Warm Up, y lo hace trayéndose a la Región a una nómina de artistas -confirmados algunos desde antes de que se desatara la crisis sanitaria- en la que figuran algunos clásicos del pop-rock de los ochenta y los noventa.

El festival se celebrará durante los días 16 y 17 de septiembre del próximo año. Será entonces cuando bandas de la talla de The Waterboys o Teenage FanClub desfilen por el recinto anexo al Auditorio Víctor Villegas. Allí tocaron Mike Scott y los suyos en 2017, mientras que el cuarteto escocés tampoco será la primera vez que actúa en la Región, después de ser uno de los headliners del Warm Up 2019. Otro de los grupos que volverá a Murcia de la mano del Visor Fest -aunque, en este caso, más de una década después- es James, que con Tim Booth a la cabeza acompañaron a The Chemical Brothers y Kaiser Chiefs en el SOS 4.8 del año 2009. Pero también habrá formaciones de carácter internacional que pisen por primera el escenario de La Fica. Es el caso de la banda de post-punk británica New Model Army, de los norteamericanos The Posies y, sobre todo, de Mudhoney, pioneros del movimiento grunge de Seattle que alumbró a grupos legendarios como Nirvana, Pearl Jam, Soundgarden o Alice in Chains. Por último, el panorama nacional estará representado por Lagartija Nick y Australian Blonde, que completan el cartel.

Las entradas ya están disponibles en la web visorfest.compralaentrada.com con un precio especial de lanzamiento de 39 euros (más gastos de gestión); eso sí, la oferta solo estará disponible «para un primer cupo limitado de abonos», según los responsables del festival. También serán válidos para acudir a los conciertos de La Fica los adquiridos antes del cambio de recinto.

Ambiente de directo en sala

Conviene destacar que se trata de una propuesta un tanto «diferente», como explican desde la promotora murciana Monkey Pro, que se encargará de la organización. «El festival mantendrá su formato, más cercano a los directos en salas que a los habituales en macrofestivales: conciertos completos, sin solapamientos, con un sonido impecable al aire libre y sin front stage alguno. Por todo esto Visor Fest promete ser una de las sensaciones musicales del próximo año», aseguran los responsables de esta nueva cita musical en la Región, que añaden que «no hay mejor noticia que esta para un 2022 en el que todos esperamos reencontrarnos por fin con la música en directo tal y como la vivíamos en tiempos pre-pandémicos».

«Nace así una nueva oportunidad jamás soñada para rememorar, en vivo y en directo, las canciones que, no solo marcaron una época, sino que también marcaron nuestras vidas», apunta la promotora en una nota en la que incide en que el Visor Fest «es mucho más que un festival. Es una mirada, entre la nostalgia y el entusiasmo, a un tiempo pasado. Un tiempo comprendido entre dos décadas, los ochenta y los noventa, cuando no solo emergieron y triunfaron grandes nombres de la historia del pop y del rock. También en aquellos años nos habituamos, precisamente, a peregrinar de festival en festival y disfrutar de grandes conciertos en ciudades efímeras de placer melómano», recuerdan.

Las bandas

«Y para festejar una cita tan señalada como ésta, no hay sin duda mejor plantel de invitados», apuntan. Comenzando por James. Los británicos son una de las bandas más longevas del indie-rock internacional desde que se formaran allá por 1982 en Mánchester. Clásicos imperecederos como Come home, Sit down, She’s a star o Laid, entre muchos otros, demuestran que lo suyo, pese a encandilar temprano a leyendas como Morrissey y Johnny Marr -dos de sus primeros fans declarados-, nunca fue flor de un día. Su último trabajo discográfico, el aplaudido All the colors of you (2021), fue grabado en parte antes de la pandemia y producido por el ganador del premio Grammy Jacknife Lee (U2, REM, Taylor Swift, Snow Patrol, The Killers...). ¿El resultado? «El álbum más fresco en los 39 años de carrera de la banda, tras quince discos de estudio y más de 25 millones de copias vendidas en todo el mundo. Y un nuevo enfoque al pulido y espectacular sonido de uno de los valores más emblemáticos surgidos de la escena británica, que siguen saboreando el éxito como si el tiempo no pasara por ellos -señalan desde el festival-. Basta conocer un dato de lo más relevante: más de 60.000 entradas han vendido James para su próxima gira por Reino Unido, prevista para los meses de noviembre y diciembre».

A James le siguen los no menos conocidos The Waterboys, artífices de ese auténtico himno generacional que es The whole of the Moon, un tema que han versionado artistas tan dispares como Prince, The Killers, U2 y Fiona Apple (ahí es nada). Pero como los anteriores, los escoceses -con el incombustible Mike Scott al frente- no son una one hit wonder, sino que desde aquellos seminales This is the sea (1985) o Fisherman’s Blues (1988) mantienen el listón en lo más alto, con obras tan aplaudidas como An appointment with Mr. Yeats (2011) o el reciente Good Luck, Seeker (2020).

«También desde Escocia llega otra banda que, desde hace la friolera de treinta años, se ha ganado un lugar especial en nuestros corazones: Teenage Fanclub», continúa el comunicado. Los de Bellshill han transcendido su estatus de ‘banda de culto’ para convertirse en uno de los valores indiscutibles de la escena independiente; toda una referencia que hoy día sigue sumando nuevos adeptos. Nada extraño cuando en tu trayectoria brillan con luz propia discos de la talla de A catholic education (1990), Bandwagonesque (1991), Thirteen (1993), Grand Prix (1995) o Songs from Northern Britain (1997), por citar solo algunas de sus «joyas».

Tan veteranos como los escoceses son Mudhoney. Considerados por muchos como la banda que puso los cimientos del grunge, los norteamericanos no llegaron a tener el impacto generacional-mediático-icónico de Nirvana (nadie lo tuvo) ni tampoco vendieron tantos discos como Pearl Jam o Soundgarden, pero fueron ellos quienes dieron el disparo de salida, quienes colocaron el primer ladrillo, quienes abrieron la espita. Fueron también el primer grupo que triunfó en el sello Sub Pop, la discográfica que desde Seattle impulsó y capitalizó la mayor parte de aquel movimiento, y en la que Mudhoney ha publicado casi la totalidad de su obra. 

Y si Mark Arm y compañía resultan indispensables hoy día para comprender un género en si mismo como el grunge, los británicos New Model Army también son mucho más que una referencia a pie de página en la historia del post-punk, los sonidos góticos e, incluso, el metal. Siempre libres de ataduras estilísticas, los de Bradford pueden presumir de una dilatadísima trayectoria a sus espaldas que les ha deparado una devoción casi religiosa entre sus fans. Pero también pueden alardear de haber despertado una vez más el interés, no ya de su fandom habitual, sino también de toda una legión de neófitos, con trabajos tan cercanos e inspirados como From here (2019).

Quienes también pueden presumir de inspiración son Jon Auer y Ken Stringfellow, los dos corazones que laten al unísono tras The Posies. Ejemplos máximos del power pop que dominó la escena independiente norteamericana de los noventa -«sus álbumes Frosting on the beater y Amazing disgrace, de 1993 y 1996 respectivamente, siguen siendo a día de hoy insuperables»- The Posies siguen siendo el mayor exponente -y el de mejor estado de salud sobre los tablas- de aquella ola neo-revivalista que bebía los vientos por glorias como Big Star y demostró que las melodías adictivas y las armonías vocales no estaban para nada reñidas con los arrebatos eléctricos y la distorsión a tope de fuzz.

Pero no solo de ídolos internacionales vive el Visor Fest. Ahí están Lagartija Nick, que se juntaban desde 1987 para tocar temas de sus admirados Siouxsie & The Banshees y eclosionaron en 1991 con Hipnosis, un disco hoy fundamental para entender la evolución del rock en nuestro país; como lo sería, tan solo cinco años después, Omega (1996), su magistral obra junto a un genio como Enrique Morente. Hoy día, ese legado sónico y afán experimental se perpetúa -con la voz proclama de Antonio Arias al frente- en álbumes como Crimen, sabotaje y creación (2017) o Los cielos cabizbajos (2019).

Por su parte, Australian Blonde son también historia viva de nuestra escena independiente. «Solos o en compañía de otros -tan ilustres como Steve Wynn-, los asturianos llevan desde 1992 regalándonos múltiples alegrías. Más allá de haber convertido Chup Chup en el himno de toda una generación, Fran Fernández -ahora Francisco Nixon- y compañía (menuda compañía: primero Tito Valdés y Roberto Nicieza, luego Pablo Errea y Paco Martínez, y siempre Paco Loco) son grandes culpables de aquel movimiento denominado Xixón Sound, todo un revulsivo en nuestra escena y fundamental para entender el devenir de la música indie en nuestro país», apuntan desde la organización.