A sus 78 años, la fotoperiodista norteamericana Martha Cooper sigue exhibiendo una vitalidad y una alegría que muchos jóvenes envidiarían. Empezó a sacar fotos de pequeña, con su padre, y aún sigue activa. Pasará a la historia como la mujer que documentó el nacimiento del hip-hop.

¿A qué edad empezó a hacer fotos?

La fotografía es algo que llevo dentro de mí desde siempre. Recuerdo empezar a hacer fotos con dos años porque mi padre tenía una tienda de cámaras. La primera foto que recuerdo haber tomado en mi vida es a un juguete al que le tenía mucho cariño y con el que pasé gran parte de mi infancia, era un hipopótamo. Estaba todo el día haciendo fotos, a cualquier cosa que me encontraba.

¿Compartió momentos con su padre, hicieron fotos juntos?

Sobre todo los fines de semana y cuando él no trabajaba. Salíamos juntos con las cámaras y hacíamos fotos a todo lo que veíamos. Era un poco nuestro día a día cuando teníamos tiempo, sacar fotos a todo lo que nos rodeaba.

Su primera experiencia profesional fue en Tokio. ¿Hay mucha diferencia en el estilo de vida de Nueva York y la ciudad japonesa?

Cuando estaba en el instituto, ya intentaba trabajar como fotógrafa, pero en Tokio tuve la oportunidad de hacer fotos a tatuajes artísticos, de modo que fue mi primera experiencia profesional en la fotografía ‘underground’. En cuanto al estilo de vida, sí, había mucha diferencia; en todo lo que te puedas imaginar. Además, estuve viviendo dos años en Tailandia y la diferencia en el estilo de vida es abismal.

Formó parte de la plantilla de fotógrafos del New York Post. ¿Prefiere hacer fotos para un medio o trabajar por su cuenta?

Me gustan las dos formas, pero ahora prefiero hacerlo por mi cuenta. Justo como estoy haciendo ahora. A día de hoy estoy disfrutando mucho haciendo fotos.

Una icónica fotografía de Martha Cooper en el metro de Nueva York. |

Con el paso del tiempo, empezó a fotografiar a niños jugando en la calle.

Estaba muy interesada en las actividades que hacían, porque eran muy creativas. Los niños fabricaban sus propios juguetes, y eso me recordaba a mi propia infancia.

Y fotografiar a los más pequeños en las calles, le llevó a conocer el hip-hop y los grafitis...

Efectivamente. Conocí a un chico que me introdujo el mundo de los grafitis, y es así como empecé a fotografiarlos. Los niños plasmaban en los muros sus nombres y sus apodos de una forma muy creativa; fue así como logré entender lo que era un grafiti. Me di cuenta de que hacer grafitis era lo mismo que yo estaba fotografiando hasta el momento: niños jugando con creatividad, cada uno con su propio estilo, con su forma de letra que le diferenciaba, pero con algo que los unía, que era el arte callejero y la creatividad. El problema de los grafitis es el concepto de vandalismo que tienen detrás, pues mucha gente no sabe apreciar el arte que realmente supone...

"Mi consejo para los jóvenes fotógrafos siempre es que tienen que especializarse en algo y, sobre todo, que sean perseverantes, las oportunidades acaban llegando"

¿Cuál fue la primera impresión que tuvo sobre el grafiti?

Muchos creen que el grafiti es algo espontáneo. Lo que me sorprendió es que el niño que me presentó este mundo llevaba una libreta en la que dibujaba sus grafitis antes de plasmarlos en el mural. De este modo podía decidir qué colores tenía que llevar, porque eran los que iba a usar sí o sí. Hay un proceso muy elaborado detrás del hecho de pintar un grafiti. A día de hoy, los grafiteros siguen llevando a cabo ese mismo proceso.

Vivimos en un contexto de auge de las nuevas tecnologías. Internet, dependencia de los teléfonos móviles... ¿Cree que esto ha supuesto perder la creatividad que imperaba en los años ochenta?

Yo creo que no. Ha cambiado, pero los niños son siempre creativos y siguen haciendo cosas increíbles. Por ejemplo, hace poco estuve en Eslovenia y Perú, y vi diferentes estilos de vida, pero siempre con creatividad.

"Mi padre tenía una tienda de cámaras de fotos, y me inculcó la pasión por la fotografía"

En sus fotos, se ve a los niños jugando solos. Quizás no precisaban de tanta atención de los adultos como ahora. ¿A qué atribuye este cambio?

Aunque parezca contradictorio, antes, sin los recursos que tenemos ahora para comunicarnos con los teléfonos móviles, los niños estaban solos en la calle. Ahora van siempre acompañados por adultos. Y precisamente por eso que comentas. Vivimos en una sociedad mucho más peligrosa, donde hay secuestros a niños, abusos sexuales contra los propios niños, y la delincuencia la encontramos en cualquier punto del mundo. Recuerdo un caso de secuestro de un niño, cuando formaba parte del New York Post. Toda la ciudad estaba asustada e impactada, y desde ese momento tuvieron más precaución a la hora de dejar a sus hijos solos. Es, sin duda, una sociedad mucho más peligrosa para los niños. Uno podía pensar que con los móviles esto iría a mejor, pero solo ha hecho que empeorar.

Hace unos días se estrenó un documental sobre su vida y su trabajo. ¿Qué tal fue la experiencia de pasar de estar detrás de la cámara, a estar delante como actriz?

Yo solo puedo dar gracias porque se haya terminado de grabar. A mí lo que me gusta es estar detrás de la cámara, tengo mucha vergüenza como para estar delante de la cámara.

Pero debe ser algo gratificante que un equipo de producción entero se dedique a hacer un documental sobre su figura.

Sin duda, es muy gratificante y todo un honor que se haya hecho un documental sobre mí.

"Llevo toda mi vida haciendo fotos, habré tomado millones y millones de imágenes hasta ahora"

¿Siguen siendo los grafitis y el ‘street art’ su tema favorito para sacar imágenes?

Yo fotografío muchas cosas. Soy conocida por hacer este tipo de fotos, pero saco instantáneas de muchísimas otras cosas.

Si buscamos en internet el nombre de Martha Cooper, se habla de usted como de la primera persona en documentar el hip-hop y el ‘street art’, ¿qué supone todo este reconocimiento a nivel mundial?

Me parece un poco rídiculo y me da vergüenza la verdad; son palabras mayores. Yo no me considero ni mucho menos una leyenda. Sin embargo, estoy contenta por fotografiar cosas por las que la gente todavía tiene interés. Yo soy, sin duda, una afortunada por todo lo que me ha pasado en la vida.

"La actual es, sin duda, una sociedad mucho más peligrosa para los niños que la de mi época"

¿Hay alguna colección de fotografías a la que le tenga especial cariño?

Mis libros más conocidos son Subway Art y StreetPlay, que contienen fotografías mías, pero también de otros dos fotógrafos. Sin embargo, todas las imágenes que he tomado tienen una historia detrás y a todas les tengo cariño, aunque he disfrutado más haciendo unas fotos que otras.

Aunque sea difícil, ¿se atrevería a dar un número de fotografías que ha hecho a lo largo de su vida?

Uf, es muy complicado, porque como te he dicho antes, llevo toda la vida haciendo fotos. Sin embargo, puedo decirte que sin duda son millones y millones de imágenes las que he tomado hasta hoy.

¿Hay algún consejo que pueda dar a una persona que se está iniciando en el mundo de la fotografía?

Mi consejo siempre será que tiene que especializarse en algo en concreto. Y, sobre todo, es muy importante la perseverancia. Habrá veces en las que una persona, como fotógrafa, tenga problemas para difundir las imágenes que ha tomado, pero al final las oportunidades acaban llegando tarde o temprano. De modo que si realmente te gusta la fotografía, debes perseguir tu sueño de ser fotógrafo y no rendirte.

"Mucha genteno sabe apreciar el arte callejero, que es una explosión de creatividad"

¿Ha pensado en jubilarse y dejar la fotografía?

Llevo haciendo fotos desde pequeña y no lo considero tanto un trabajo como ya una parte de mi vida. Así que voy a seguir tomando imágenes. Aunque comentarios como el de considerarme una leyenda me hacen vieja, que lo soy, tengo cuerda para rato.