Iniciativa

El Noroeste, tierra de Lúpulo

Varios agricultores de la zona se han sumado a este proyecto experimental de Estrella de Levante para generar cerveza autóctona

Enrique Soler

Enrique Soler

Conseguir una cerveza 100% murciana y con el distintivo de que la mayor parte de sus materias primas sean ‘kilómetro cero’, es el objetivo de Estrella de Levante, que desde el año 2018 trabaja de manera experimental con el cultivo de lúpulo en la comarca del Noroeste. Se trata de un proyecto que comienza a dar sus frutos y que ya se encuentra en tres fincas de la comarca.

La cervecera llevaba a cabo ayer una jornada en torno a los resultados obtenidos en el proyecto de cultivo de lúpulo. En 2018 Estrella de Levante comenzó este proyecto en una primera fase experimental en el Centro de Demostración Agraria ‘Las Nogueras’ de la Comunidad Autónoma que, ya en 2020, comenzó a dar resultados óptimos para su producción a gran escala. 

A partir de este momento, varios agricultores de la zona se sumaron a la iniciativa que, a día de hoy, ya cuenta con cinco hectáreas de cultivo distribuidas en tres fincas (dos en Caravaca de la Cruz y una en Moratalla) dedicadas a la producción de lúpulo, que es empleado para la elaboración de cerveza. Se espera que para 2025 la producción sea de 25 hectáreas.

Durante la jornada, los asistentes, entre los que se encontraban representantes de diferentes centros de investigación de la Región, también han podido visitar la nave donde se procesa el lúpulo, ubicada en el Polígono Industrial de Cavila.

«El objetivo de este proyecto es seguir trabajando para que, en un futuro próximo, Estrella de Levante emplee, en su totalidad, materias primas de proximidad en el proceso de elaboración de cerveza, convirtiéndose así en una cerveza kilómetro cero, algo que muy pocos pueden hacer en el ámbito cervecero», explicó Pedro Marín, director general de Estrella de Levante. De esta manera, la marca cervecera continúa trabajando en su compromiso por el cuidado del medio ambiente, reduciendo así la emisión de gases contaminantes del transporte y controlando los recursos empleados en todo el proceso de elaboración; desde el campo hasta la mesa. Según detalló Marín la siguiente fase será chequear la rentabilidad del producto tanto para el agricultor como para la empresa, y una vez cumplido este requisito se comenzará con el desarrollo del proceso industrial.

Por su parte, el director general de Medioambiente, Francisco Marín, dijo que «no solo debemos actuar en la descarbonización del sector energético, también es importante que en la producción de las empresas se reduzca la huella de carbono, y este es un ejemplo claro, dado que la materia prima se va a producir muy cerca de donde se realiza la elaboración de la cerveza, tanto en el lúpulo como en la cebada». El fin es tener las materias primas en un radio de menos de 150 kilómetros de la fábrica, en Espinardo.