Las Noches del Malecón | Adrià Salas Cantante de La Pegatina

"Hemos pasado de ser alternativos a sonarle a todo el mundo"

"La pandemia nos ha dado medios para hacer cosas con gente que está a muchos kilómetros", afirma el cantante

Adrià Salas estará hoy al frente de La Pegatina en ‘Las noches del Malecón’.

Adrià Salas estará hoy al frente de La Pegatina en ‘Las noches del Malecón’. / L.O.

Elia Esteban

Adrià Salas, vocalista y guitarrista de La Pegatina nos habla de la última canción que han lanzado con Efecto Pasillo, del disco que pronto verá la luz y de cómo son sus conciertos a raíz de la pandemia. El cantante y guitarrista del grupo festivalero por excelencia, que actúa hoy en ‘Las noches del Malecón’, cuenta cómo trabajan todos sus miembros y cómo no dejan de atraer público gracias al ‘streaming’.

La Pegatina: "Queremos que la gente mantenga el espíritu fiestero en nuestros conciertos"

Eva Moya

Han estrenado Ahípamí, una canción nueva junto a Efecto Pasillo que tiene un mensaje muy positivo.

Sí, se hizo entre los dos grupos, compuesta mitad y mitad con trocitos que teníamos cada uno. Nos juntó el productor Tato Latorre y nos dijo: «¡Venga, a hacer una canción!» y entonces resultó que combinaban las letras que teníamos ambos porque, al final, los mensajes de los dos grupos son muy parecidos. Se basan en vivir la vida, en gozar y que nos quiten lo bailado. La canción es muy veraniega con el término de quemar lo malo en la hoguera. Es un tema muy positivo ya que La Pegatina ya lo somos y Efecto Pasillo también, aunque no siempre, pero ya nos juntamos predispuestos a hacer algo así.

Un grupo alternativo como el suyo no es común que suene en la radio, y lo está haciendo, ¿están atrayendo nuevo público?

Desde hace un par de años estamos atrayendo nuevo público y no creo que venga solo de la radio. Tanto en festivales o a gracias al ‘streaming’, que se abre a más estilos. Nosotros no solo vamos a festivales de rock, vamos también a muchos que no tienen nada que ver con lo que a priori se espera de nosotros y así se abre mucho el público. Hemos pasado de ser alternativos a sonarle a todo el mundo. Llevamos muchos años y todo el mundo nos conoce, a la gente le da ya igual el estilo que podamos tocar porque estamos instaurados en el panorama.

"En castellano se te pueden agotar las ideas, en otro idioma tienes opciones infinitas"

¿Están cerca de sacar nuevo disco?

Tenemos cinco canciones ya terminadas del todo y nos quedan cinco más, en ello estamos. Es un disco de colaboraciones internacionales, lo que nos hacía ilusión desde hace tiempo y hemos aprovechado que la pandemia nos ha dado medios para hacer cosas con gente que está a muchos kilómetros. Ahípamí estará en ese disco, es el único grupo no internacional que colabora, el resto son de Sudamérica y europeos.

¿Es fácil que un grupo con tantos componentes se ponga de acuerdo?

Relativamente sí. Son muchos años y sabemos cómo piensa cada uno, más o menos conseguimos ponernos de acuerdo aunque no sea la opinión de alguno en concreto. Es más complicado cuando a alguien le gusta mucho una canción y no va a entrar en el disco y esas cosas.

"Hay canciones que tienen otro sentido cuando la gente está sentada"

¿Cómo es cantar en tantos idiomas? Castellano, catalán, gallego, euskera, inglés, italiano, francés...

A nosotros ponnos un poco de aventura de otras culturas y estamos contentos. Todos estos idiomas surgen de visitar otros sitios que nos han inspirado y eso quiere decir que teníamos ganas de aprender. Cada idioma aporta una forma de expresar diferente, en castellano se te pueden agotar las ideas y, de repente, en otro idioma tienes opciones infinitas.

Actúan en Murcia con la gira del último disco, Darle la vuelta, ¿cómo fue la grabación en plena pandemia?

Aprendimos a trabajar a distancia, cosa que ya es parte del mundo moderno, y fue bastante fácil. Nos reuníamos cada lunes con el productor vía Zoom y hablábamos de lo que tenía que hacer cada uno esa semana en su casa. Cada uno se montó un estudio como pudo en su casa y el productor nos enviaba los temas prácticamente hechos después de elegir lo que cada uno había procesado en su casa. Íbamos a grabar el disco por separado, sin encontrarnos con los demás, pero sabiendo exactamente lo que había que hacer. Una persona externa decidió lo que estaba bien y lo que estaba mal y eso ha sido lo mejor para nosotros.

Tienen un enfoque festivalero, ¿qué han cambiado ahora que los aforos son limitados y el público no puede levantarse de su asiento?

Lo que hemos hecho ha sido adaptar la música, hemos quitado algunas canciones que eran muy cañeras, esto ya no. Luego hay canciones que tienen otro sentido cuando la gente está sentada. Nos hemos dado cuenta que ahora el público está más atento porque de normal se echaban unas cervezas y hablaban con el de al lado, ahora solo pueden mirarnos. La gente ahora se está dando cuenta de lo que es un concierto de La Pegatina [ríe] y ve todo el trabajo que hay.