Firmado, Carlota, joven proyecto musical de la murciana Carlota Cabrerizo, acaba de estrenar su primer álbum de estudio, Buenas y malas decisiones (Murmullo, 2021). Después de varios singles y algunos avances, se revela como una de las promesas del pop underground español. De influencias musicales pop como Lorde, Sen Senra, Videoclub y Blood Orange, Carlota, que se encuentra en París de Erasmus, se presenta con siete temas elegantes y suaves, que siguen la línea de canciones breves, como si fueran cartas. Con una madurez increíble para su edad, suena a veces fresca como la hierba, y, sin embargo, sus estribillos pueden llegar a ser bastante venenosos. Su disco es una de esas obras capaces de conectar con toda una generación, y, por suerte para quienes se acerquen hoy al Centro Párraga, hoy coge un vuelo hasta Murcia con el objetivo de presentarlo en el Microsonidos junto a Margarita Quebrada.

 

En septiembre se publicaba tu primer material oficial bajo el nombre de Firmado, Carlota. ¿Qué momentos has atravesado desde la reciente publicación de tu primer EP? ¿Cuáles son las sensaciones?

Ha sido un proceso muy bonito y que ha pasado volando. Estoy muy agradecida por lo que el disco ha acabado siendo. Cuando hice Tus puñales (2020) no me imaginé que acabaría por sacar un disco.

Lo han producido Irene López de Valdivia y Nacho Zayas de Hnos Munoz, y ha sido mezclado y masterizado por Pedro Ruiz, de Viva Belgrado. Buen aval para tu debut... ¿Hay muchas afinidades?

Todos han sido muy generosos y me han ayudado mucho en todo momento. He podido trabajar con ellos gracias a Calima, que son fundamentales también. Sinceramente, creo que no podría haber empezado con mejor compañía. Nos hemos llevado muy bien desde el primer momento, y también ha habido mucha comprensión.

Lo has titulado Buenas y malas decisiones. ¿Estabas haciendo balance? ¿Cuál es la razón del título?

En cierto modo sí que estaba buscando el equilibrio. He descubierto que así es como puedo llegar a la calma, y era algo que me hacía mucha falta hacer. Decidí quedarme con ese título porque me interesa mucho el concepto de lo que hace a las decisiones buenas o malas. En el disco hablo de una relación pasada que hizo que me sintiera muy vulnerable y, de algún modo, culpable. Me planteé qué era lo que me había llevado a ese punto y cuáles habían sido mis buenas o malas decisiones.

La delicadeza y suavidad de tus canciones hace que parezcan cartas, sumado al nombre de Firmado, Carlota. ¿Era esa la intención inicial?

Sí. Al pensar en cómo iba a ser el proyecto, me atrajo la idea de que las canciones fueran como cartas, porque así podía escribir de tú a tú de una manera muy real. No digo que vaya a permanecer siempre en el mismo estilo, porque nunca se sabe, pero me gusta mucho ese concepto, y estoy muy cómoda con lo que está siendo Firmado, Carlota hasta la fecha.

Tus letras son muy directas. Hablas de temas como la depresión, la soledad y la ansiedad. ¿Qué te inspira para escribir?

Me inspira lo cotidiano. Me gustan las canciones en las que alguien se puede sentir identificado. Creo que una de las cosas que más me atrae de la música es pensar que ese tema que estás escuchando podría estar hablando de tu propia vida o estar escrito para ti. Normalmente me gusta coger episodios que se pueden ver en el día a día. Además, me gusta ser directa y sincera cuando compongo, porque en realidad es así como soy.

Ahora estás en París. ¿Qué haces allí? ¿Te inspira la ciudad?

Estoy haciendo un Erasmus y viviendo una experiencia que me va enriqueciendo mucho en distintos aspectos. Es una ciudad que me está aportando muchas cosas y en la que me siento muy bien acogida.

¿Cómo te las apañas con la promo del disco y la gira de presentación?

Estoy muy agradecida con cómo se ha recibido el disco, y de momento todo está yendo muy bien. Es cierto que a distancia a veces es algo complicado, pero, afortunadamente, estoy haciendo conciertos y disfrutándolo todo al máximo.

Eres el primer lanzamiento de Murmullo Records. ¿Cómo ha sido la historia de tu fichaje? ¿Sientes alguna carga de responsabilidad al ser tú la primera referencia?

Tengo mucho que agradecer a Murmullo por haberme dado la oportunidad de sacar un vinilo del disco, y estoy contentísima por ello. Pero no siento una responsabilidad extra por ser su primer fichaje. Es más, me parece algo muy bonito, porque ambos somos nuevos en esto y vamos viviéndolo a la vez. Además, hay muy buen ambiente, y eso lo facilita todo mucho.

La portada del disco es una preciosidad. ¿De quién es y qué representa?

Es de Paula García Tapia. Es una persona muy talentosa y buena con la que ha sido un placer haber hecho esto. Hizo también las portadas de De quererte y Todo habrá cambiado. En la del disco se ve una chica con una balanza simbolizando ese equilibrio entre lo bueno y lo malo; es muy minimalista, y creo que transmite mucha paz, elementos muy importantes en el EP.

En el Microsonidos actuarás con Margarita Quebrada. Pensaba que lo harías con La Claridad, que han participado en tu disco. ¿Cómo surgió esta colaboración?

Margarita Quebrada también ha tenido mucha influencia en este disco. Una parte de su canción Luces aparece en Todo habrá cambiado, y el resto de sus temas me han inspirado mucho, por lo que cantar con ellos va a ser muy emocionante. La canción con La Claridad surgió de forma muy natural, entre otras razones porque Javi e Irene están muy involucrados en Firmado, Carlota. Es muy especial para mí que formen parte del disco, aportando ese tono de esperanza y luz que les caracteriza tanto.

¿Qué te motivó para pensar en la música como algo que podías tomarte seriamente?

Nunca me lo he planteado, pero me siento tan bien haciendo música, y está trayéndome tantas cosas buenas, que no sé cómo podría dejarlo pasar.

¿Cuales son tus mayores referencias musicales?

Pues van cambiando puntualmente, y me gusta ir en la búsqueda de cosas nuevas. Ahora mismo me llaman mucho la atención los sonidos más electrónicos y el postpunk. Sin embargo, mi mayor referente es Lorde: es la artista que más me ha influenciado y que más me inspira.

¿Cómo se te ocurrió la idea de hacer este concepto de disco más introspectivo?

Tenía la sensación de que iba ayudarme a cerrar heridas y exteriorizar aquello que sentía o pensaba. No dudé en hacerlo de esta manera, pese a que fuera consciente de que estaba contando cosas muy personales.

Me dijiste que Noquierotuamor es de las canciones que más te han costado componer. ¿Algún motivo ?

En ella no hablo desde la perspectiva de ser rechazado, sino de rechazar a alguien, que es también difícil y doloroso. Cuando sabes que vas a tener que dar una mala noticia, intentas buscar la mejor manera de hacerlo, y muchas veces acabas en un callejón sin salida. Además, hablo del miedo a no ser capaces de querer a alguien tanto como sentimos que nos quiere.

¿Cuál es el mensaje que quieres transmitir a la gente después de que lo escuche?

Que es importante escucharnos cuando sentimos que algo va mal, y saber qué tenemos que hacer para arreglarlo. Muchos tendemos a callar ese instinto de protección hacia uno mismo, y acabamos obligándonos a estar donde no queremos.

¿Qué punto en común encuentras en tus canciones? Se puede observar mucha luz bajo la aparente tristeza de las letras...

Aquello que las une es la nostalgia. Ese echar la vista atrás ahora que todo ha pasado y sentir que podemos hablar de ello. En mis letras aparece esa dualidad entre la luz que nace a partir del miedo y lo oscuro.

¿Tienes el proyecto de formar un grupo, o tu proyecto está concebido para ser tú sola?

Por el momento es un proyecto solista, pero, a decir verdad, me siento muy arropada y acompañada por todos los que me ayudan a dar forma a las canciones, así que en la práctica no estoy sola.

¿De qué habla Todo habrá Cambiado? Parece que te inspiran las letras poco convencionales... ¿Qué es lo que buscas transmitir con tu música?

Todo habrá cambiado trata de huir de un lugar, sea físico o figurado, en el que nos parece que no encajamos. La frase de Margarita Quebrada que dice: «No quiero bailar porque no estoy bien» me transporta siempre a esas situaciones en las que me he sentido al margen de los demás, y eso era lo que quería transmitir en la canción. Diría que, en general, es uno de los temas principales de mi música.

¿Qué te empujó a realizar la adaptación de Basura adolescente? ¿Qué te emparenta con Phoebe Bridgers?

Basura adolescente es una traducción/adaptación de la original de Wheatus, Teenage dirtbag. Mientras componía las canciones que iban a estar en el disco, encontré por casualidad una versión que hizo Phoebe Bridgers, que es una de mis artistas favoritas. Su versión me emocionó tanto que necesitaba meterla en el EP. Como estudio traducción e interpretación, me pareció, además, algo interesante de hacer. Cambié muchas cosas de la letra para que pareciera algo que podría pasarme a mí.

¿Cómo te sientes ante el estreno de este primer EP y su presentación en tu tierra? ¿Has tenido que volar desde París?

Estoy realmente emocionada con cómo está yendo la salida del disco. Al parecer está funcionando muy bien y, sobre todo, estoy muy orgullosa de la manera en la que ha llegado a ser lo que es. Este fin de semana vuelo de París a Murcia para presentarlo, y no me puede hacer más ilusión.