La galería Babel Arte Contemporáneo inaugura este mediodía su tercera exposición individual de la temporada 21/22. Se trata de ‘Lloviendo flores’, una muestra del artista ciezano Juan Antonio Abellán Juliá (1961). Según señalan desde la galería, hablamos de «una extraordinaria colección de pinturas con las que rinde tributo a uno de los acontecimientos anuales más esperados en estas fechas: la floración de los frutales y almendros».

Intensidad y vida

«¿Puede ser el arte -se preguntan desde Babel- una realidad más intensa que la propia vida? Siempre hay magia en todo lo que ocurre y no está escondida; Abellán Julià piensa que la tenemos permanentemente frente nosotros, aunque nos neguemos a verla. En esta invitación que él nos hace a mirar, construye una poética a la que le gusta el informalismo y es con colores y líneas como construye sus narraciones, historias y paisajes».

Las pinturas del ciezano, que a lo largo de su trayectoria han evocado con frecuencia «la naturaleza y el poder de la vida» no representan en este caso «la apariencia fortuita de las cosas», al contrario, «recordándonos que aprendemos y recordamos a través de las emociones, encuentra significados que retratan la ontología de las cosas, aunque lo haga a través de acertijos».

Trayectoria

Abellán Juliá ha realizado grandes murales en edificios de Madrid y distintas ciudades de México en los últimos 30 años. En la provincia de Murcia también se han prodigado, y muestra de ello son los 326 metros cuadrados que sus murales ocupan en los dos edificios de la Ciudad de la Justicia de la capital murciana.

Su obra tiene siempre, señalan desde Babel, «una plástica característica que le otorga una gran identidad. La literatura, la música y la filosofía son pilares permanentes en los trabajos de nuestro artista y en ellos encontramos signos lingüísticos alineados, unas veces en columnas y otras en renglones, que recorren las telas construyendo frases y mostrando el poder que tiene la palabra».

«Como buen explorador -concluyen-, sabe que los paraísos recién descubiertos deben ser habitados antes de darse a conocer. Su obra parece decirnos que vivir es lo más intenso y sorprendente que haremos. Así, sus cuadros se tornan verdaderos elementos de la naturaleza».