Alhama de Murcia encierra una estructura defensiva de 2.500 años de antigüedad. Se encuentra en el Cabezo de la Fuente del Murtal, un entorno en el que se vienen desarrollando desde hace años unos trabajos arqueológicos en los que se hallan nuevos descubrimientos que convierten el lugar en un tesoro histórico de la Región.

Nuevos espacios habitacionales y estructuras anexas, así como los hallazgos de materiales cerámicos y un botón de bronce han puesto de manifiesto la importancia que esta zona de El Murtal alcanzó entre los siglos VI y V a.C. Una posición que, es necesario recalcar, destaca por su situación geoestratégica respecto al territorio inmediato de la cuenca del Guadalentín y la entrada de la Rambla de las Moreras. Ubicado en el denominado Sector Noreste de la cima, este lugar forma un barrio de viviendas y una estructura defensiva de gran envergadura de aproximadamente 2.500 años de antigüedad.

Todos estos hallazgos están siendo posibles gracias a los equipos que forman parte del campo de trabajo del Cerro del Castillo, que este año se viene desarrollando desde el pasado 6 de julio en este yacimiento alhameño de El Murtal y también en el de Las Paleras; aunque este verano, eso sí, con un esfuerzo implementado en seguridad y prevención por la crisis sanitaria que ha obligado a reducir el grupo de participantes.

Los equipos de excavación -más pequeños este año con 18 en Las Paleras y 7 en El Murtal- están formados por doctores e investigadores predoctorales en Arqueología de la Universidad de Murcia, graduados y licenciados, estudiantes en Historia y voluntarios de Alhama de Murcia. La mayoría de ellos han venido participando en los últimos años.

Un poblado de época emiral

En el yacimiento de Las Paleras, la intervención arqueológica ha tenido como objetivos ir delimitando los espacios, ya excavados, en los sectores del poblado oeste y norte, ampliando la percepción urbanística con definición de estructuras murarias y pavimentos que serán objeto de consolidaciones y restauraciones. Estos espacios, como cada año, ofrecen un material constructivo, por una parte, fragmentos de vigas de techumbre, esparto trenzado, ramajes y depósitos de tapial de tierra de las cubiertas y de las paredes, junto a la gran riqueza cerámica de vajilla de mesa, iluminación, almacenamiento, etc. con algún recipiente completo del siglo IX.

La cronología del yacimiento, conforme avanza la investigación, se ha confirmado con indicadores tan importantes como la ausencia casi total de cerámica vidriada o de cerámica califal decorada con verde y manganeso.

El urbanismo del poblado norte se ha ampliado con la nueva calle secundaria que, partiendo de la principal E31, ordena las viviendas hacia el sur. Dos calles principales y cinco calles secundarias comienzan a ordenar en manzanas este importante poblado en altura de época emiral de Las Paleras en el Cerro del Castillo de Alhama de Murcia, constituyendo uno de los enclaves más interesantes del Valle del Guadalentín y de toda la Región de Murcia.