La literatura es una de las pasiones de su vida y tiene la gran fortuna de vivirla en dos vertientes. Por un lado, como profesora en un instituto de Madrid, su ciudad natal. Y por otro, como escritora de éxito, que alcanzó gracias a su primera novela Mala Luna, sobre la que charlará mañana viernes con los estudiantes de secundaria en Cartagena, en un encuentro que forma parte del programa de actividades del Premio Hache organizado por el Ayuntamiento.

Rosa Huertas tratará de contagiar a estos adolescentes su pasión por los libros a través de su primera obra, pero también hablará sobre su segunda novela, Tuerto, maldito y enamorado, que llegó a las librerías el año pasado y que fue recompensada con el premio Alandar de la editorial Edelvives, como la mejor obra de literatura juvenil de 2010.

Y qué mejor arma para conseguir despertar el interés por la lectura entre los jóvenes que con un poeta como Miguel Hernández como clave fundamental de Mala Luna, en la que dos adolescentes se sumergen en una aventura para tratar de encontrar un manuscrito inédito del autor alicantino de la generación del 27.

«La idea de un manuscrito perdido de Miguel Hernández de la que me sirvo en la novela es fruto de la ficción, pero es bastante posible que existan poemas o versos de este autor, como de muchos otros, que nunca hayan visto la luz y que alguien descubra en algún momento», resalta la escritora y maestra.

La casualidad quiso que la publicación de su novela sobre el poeta oriolano coincidiera con la celebración del centenario del nacimiento del mismo y admite que esta circunstancia ha favorecido la difusión de su obra, aunque señala que, si bien conocía la efeméride, su idea de escribir sobre Miguel Hernández surge muchos años antes debido a su amistad con una compañera cuyo padre compartió celda con el poeta. «Ha sido un hombre cuya historia me ha apasionado y llevaba tiempo pensando en la historia que cuento en Mala Luna hasta que un amigo me comentó que le parecía genial y me animó a escribirla. Y así lo hice», relata.

A partir de ese momento, escribir se ha convertido para Rosa Huertas en una especia de adicción. «No he parado desde entonces. Ya no podría estar sin escribir, y aunque no dispongo del tiempo que me gustaría para hacerlo, siempre procuro sacar un rato para sentarme», confiesa.

Mala Luna está editada en una colección juvenil, pero Rosa afirma que su historia es para todas las edades. «Sé que le ha gustado también a muchos adultos, porque cuando algunos jóvenes se han acercado a que les firme el libro, me han dicho que se lo dedique también a sus padres y a sus abuelos», comentó.

Pese a su pelea diaria para contagiar su pasión por la escritura a sus alumnos y a sus lectores, sostiene que dejarse conquistar por los libros debe ser una elección personal. «Leer es un placer y nunca debe ser una imposición. No puedes obligar a nadie a que le guste la literatura. Es algo que te tiene que gustar, que te deje una sensación agradable y así es como después le puedes contagiar ese placer a otros», subraya.

Sin embargo, la escritora madrileña es consciente de que los libros tienen mucha competencia para hacerse un hueco entre los hábitos de los jóvenes. «No se trata de si los jóvenes leen más o menos que antes. Hace años el acceso a la literatura era más complicado para nosotros. Ellos tienen en estos momentos una gran oferta, pero no sólo de libros, sino que disponen de muchas más alternativas y opciones para ocupar su tiempo libre. Las ofertas de ocio son muy numerosas y existen muchas más actividades que pueden hacer además de leer un libro», resalta.

Pese a todo, Rosa Huertas, acude a su encuentro de mañana en Cartagena con gran entusiasmo y acude a una ciudad que visita con frecuencia, ya que su madre es cartagenera. «Me encanta Cartagena y siempre que puedo voy a ver las procesiones de Semana Santa», afirma.

Del encuentro con los jóvenes espera un aluvión de consultas sobre Mala Luna y está dispuesta a desvelar todos los entresijos de la historia que interesen a los estudiantes.

Rosa Huertas ya tiene prácticamente lista la que será su tercera novela y sólo está a la espera de que salga publicada. «Confió en que verá la luz a lo largo de este año 2011».