La decisión fue tomada después de que Estados Unidos emitiera una directiva urgente para la inspección de aviones con motores a pistón, tras detectar fallos en estos componentes fabricados a partir de agosto de 2006.

El portavoz de CASA, Peter Gibson, explicó que los pistones presentaban problemas a la hora de inyectar carburante, lo que puede provocar fallos en el motor.

Todas las avionetas cuyos motores hayan sido reemplazados o reparados desde agosto de 2006 quedan afectadas por la medida.

Gibson afirmó que ningún aparato con este tipo de motor podrá volar hasta que no se haya sometido a una inspección, y precisó que la medida se aplicará a 1.400 compañías australianas, pero a ninguna aerolínea comercial.