Según una información del diario "South China Morning Post", ningún aparato volador para entretenimiento u ocio estará permitido desde mañana (dos días antes del comienzo del Congreso) y hasta dos días después de que terminen las sesiones en las se reestructurará la dirección del Partido.

Los planeadores, avionetas y helicópteros también están prohibidos a partir de mañana, según confirmó el Buró de Turismo de Pekín, que gestiona algunos de estos aparatos.

El responsable de un club de paracaidismo a las afueras de Pekín, Yan Qingming, señaló al citado diario que la policía visitó sus instalaciones para informarles de la prohibición y sellar los hangares.

Este tipo de prohibiciones también suelen dictarse en primavera, cuando se celebra la Asamblea Nacional Popular (la mayor reunión anual del Legislativo), otro momento en el que miles de líderes comunistas de todo el país se dan cita en la capital china.

El estricto control del tráfico aéreo en estas ocasiones señaladas se inició en 2000, un año después de que un paracaidista chino consiguiera aterrizar en plena plaza de Tiananmen, el 28 de abril de 1999.

El hombre pasó varios días detenido y su licencia de paracaidista se le retiró, pese a que alegó que su "hazaña" no escondía ningún motivo político.