"Life is a dream", versión bilingüe en inglés y español del clásico de Calderón, ha conseguido llenar durante tres días la pequeña sala del teatro Culture Project del barrio del Soho neoyorquino, gracias a un proyecto que encontró su inspiración en el paso del juez Garzón por Nueva York en el 2006.

Las conferencias sobre derechos humanos que el juez ofreció en la Universidad de Nueva York inspiraron la versión de este clásico del teatro del Siglo de Oro, responsabilidad de los actores y productores españoles Puy Navarro y Francisco Reyes, y que cuenta con el apoyo de Amnistía Internacional.

La obra, cuya traducción al inglés ha corrido a cargo de Navarro y del actor de teatro estadounidense Gerry Bamman (conocido por sus papeles en películas como "Solo en casa" o en la serie televisiva "Ley y orden"), traslada la temática original de Calderón a la situación de los inmigrantes y la Justicia en Estados Unidos.

Por esa razón, según explicó Navarro a Efe, Amnistía Internacional se mostró "muy interesada en el proyecto, ya que sin ser panfletario, resulta una buena mezcla entre cultura y derechos humanos".

"El juez Garzón también nos ha dado la enhorabuena por la obra y lo que significa. Iba a venir, pero al final no ha podido ser.

Queremos representarla en Naciones Unidas y, en ese caso, esperamos que esté presente", ahondó la actriz.

Bajo la dirección de Cecil Mackinnon y con un escenario totalmente desnudo, la obra consigue acoplarse al presente.

Lo hace, además de con el vestuario de los actores, a través de unas vídeo proyecciones repletas de imágenes en las que pasan, desde presos de Guantánamo e inmigrantes detenidos al cruzar la frontera entre México y EEUU, hasta la fachada de la Casa Blanca o el despacho oval.

Los protagonistas de la obra de Calderón no varían, al igual que el lenguaje del siglo XVII en los fragmentos en español, por lo que Segismund, Rosaura, Clarín o Basilio siguen siendo las claves de una historia que continua siendo universal, como demuestra esta adaptación que denuncia temas como la opresión, los abusos de poder o la impunidad.

Las palabras de Calderón resonaron con fuerza en español en el Culture Project pero, sobre todo, en inglés gracias a las vigorosas interpretaciones de los actores, entre los que destacaron Ally Burrows (Segismundo) y James Gale (Clotaldo).

Para Puy Navarro, representar esta obra en Nueva York cobra vital importancia "si se piensa que para mucha gente del público, ésta es la primera ocasión en que oyen los versos de Calderón y en que se darán cuenta de que se trata el Hamlet español".

"Esta obra es muy importante, porque se trata de mi sueño, mi proyecto, casi mi bebé. Desde que llegué a esta ciudad, mi sueño ha sido acercar la cultura española a Nueva York y éste es sólo el principio", explicó Navarro, quien reconoció "dificultades iniciales" para llevar a cabo la representación.

Unos problemas que llevaron a Navarro a escribir al Rey Juan Carlos, de quien recibió una respuesta en la que se le animaba a seguir con el proyecto y en la que rezaba que el dossier de la obra había sido enviado a los ministerios de Cultura y Exteriores.

Finalmente la obra también ha recibido el apoyo económico del Consulado español en Nueva York y del Banco Santander Central Hispano.