Un cartero de Grenoble (este) de cincuenta años, Jean-Michel Diebolt, fue detenido el martes y puesto en libertad sin cargos ayer miércoles tras poner a la venta el material, que había recuperado de los efectos personales de su padre, quien formó parte del grupo que manipuló esos restos en 1976 en un laboratorio.

Los mechones de cabello y trocitos del sudario del faraón egipcio han pasado a poder de la Oficina Central de Bienes Culturales, en París, mientras que ya no existe el anuncio en la pagina web de una empresa de venta de objetos a través de la red.

En el anuncio se veían fotos de los restos, a 2.000 euros cada lote, y se leía que iban acompañados de certificados de autenticidad.

El fiscal de Grenoble Luc Fontaine ha declarado que los restos serán devueltos a quien corresponda su posesión de acuerdo al Derecho, sin más precisiones.

La momia de Ramsés II está en el Museo de El Cairo, pero en 1976 fue trasladada a Francia para que los científicos estudiaran las causas de un extraño mal que la deterioraba.

Cuando la momia fue sacada del sarcófago se desprendieron algunos fragmentos del sudario y mechones de pelo, que fueron recogidos y enviados a varios laboratorios franceses para ser analizados.

Algunos fueron al Comisariado de la Energía Atómica (CEA) de Grenoble (este), donde trabajaba el padre de Diebolt, a quien la Policía encontró en casa una docena de pequeñas bolsas de plástico transparente con los cabellos y restos de la mortaja.

El caso ha tenido una repercusión diplomática, debido al malestar egipcio por el extravío y venta de los objetos y hoy el Ministerio de Exteriores francés reiteró que la buena colaboración entre ambos países no "sufrirá por estas artimañas, que han sido condenadas por la comunidad científica francesa".

La momia de Ramsés II, que gobernó entre el 1279 y el 1213 antes de Cristo, está conservada en el Museo de El Cairo.