La responsable de la campaña, Britta Freitag, señaló que el objetivo inicial era conseguir 178.969 "huellas verdes", un número equivalente al número de kilómetros necesario para atravesar los 189 países que son miembros de la Convención Marco de la ONU sobre el Cambio Climático (CMNUCC).

"Pero los niños en Europa consiguieron 599.142 huellas, triplicando nuestras expectativas", señaló Freitag, quien resaltó la disposición de los menores a proteger el medio ambiente.

"Los niños son los adultos de mañana y no quieren sufrir las consecuencias del cambio climático. Nos pidieron que transmitiéramos su enfado por los vehículos ruidosos y que expulsan gases malolientes", añadió.

A lo largo de la campaña, los pequeños más militantes se negaron incluso a ir al colegio en el automóvil de sus padres e insistieron en ir en bicicleta, para evitar añadir a la atmósfera, vía los tubos de escape de los vehículos, más emisiones de dióxido de carbono, uno de los principales gases causantes del efecto invernadero o calentamiento global.

"Es muy importante que los más jóvenes se involucren y en esta campaña hemos visto que en realidad eran los niños quienes daban lecciones a sus padres", observó el portavoz del secretariado de la Convención, John Hay.

"En estas reuniones parece que las soluciones tienen que venir sólo de los gobiernos, mientras iniciativas como ésta muestran la importancia de la actuación en el ámbito local y las acciones individuales", agregó.

La Alianza de Ciudades Europeas con Pueblos Indígenas de la Selva Tropical, conocida como Alianza del Clima, es una red de ciudades europeas dedicadas a la protección del sistema climático, a través de acuerdos entre autoridades municipales y comunidades indígenas.

Más de 5.000 participantes asisten en la capital keniana a sendas Conferencias de las Partes (COP) de la CMNUCC y del Protocolo de Kioto, ratificado por 166 países.

El Protocolo, en vigor desde el 16 de febrero de 2005, impone a las naciones industrializadas límites obligatorios de emisiones de gases causantes del calentamiento global con objeto de reducir éstas globalmente entre 2008 y 2012 en un 5,2 por ciento respecto a los niveles de 1990.