El periódico asegura que el príncipe ha debatido esta posibilidad varias veces con sus consejeros y que su nombre favorito es el de Jorge VII en memoria de su abuelo, uno de los soberanos británicos más queridos del siglo pasado.

"Hemos tenido varias conversaciones sobre el tema con el príncipe y damos por hecho que el cambio se producirá", declaró al diario una fuente cercana al heredero al trono. "El nombre de Carlos está teñido de tristeza", añadió.

Otra fuente recogida por "The Times" confirma que "se ha hablado del nombre de Jorge". El de Carlos se asocia en el Reino Unido a algunas desgracias o infortunios. Por ejemplo, Carlos I fue el único rey ejecutado en 1649 después de que Oliver Cromwell proclamara la república tras la guerra civil inglesa.

Su hijo, Carlos II, restauró el trono en 1660, tras 18 años en el exilio, pero fue el hazmerreír de sus súbditos por sus numerosas amantes, entre ellas la vendedora de naranjas Nell Gwyn.

También es controvertida la figura de Carlos el "Joven pretendiente", de la línea real escocesa, conocido como Carlos III por sus seguidores aunque nunca llegó a reinar.

Fue derrotado en la batalla de Culloden, en 1746, pero sigue siendo considerado un héroe romántico por los nacionalistas escoceses.

Una fuente de Clarence House, residencia oficial del príncipe Carlos, admitió que ha habido conversaciones sobre su coronación pero la posibilidad de cambiar el título no se ha debatido oficialmente.

Si el heredero al trono del Reino Unido, que fue bautizado como Carlos Felipe Arturo Jorge, se cambiara el nombre, estaría siguiendo una tradición iniciada en 1837 por la reina Victoria, que renunció a su apelativo de bautizo, Alexandrina.