Antes de aprobar el texto, el Congreso rechazó algunas enmiendas introducidas en el Senado, por el PP y CIU, que defendían la financiación de los tratamientos para dejar de fumar o la ampliación del plazo de 8 meses para que bares y restaurantes habiliten zonas de fumadores.

La que si fue aceptada es la enmienda que prevé un plazo de tres años para la finalización del patrocinio y publicidad del tabaco en los eventos deportivos, señaladamente en las competiciones de motor, así como en el vestuario y vehículo del deportista de esta modalidad.

Esta ley, que regula la venta, suministro, consumo y publicidad de los productos del tabaco, reconoce en su preámbulo que el tabaquismo en España es la primera causa aislada de mortalidad y todos los grupos estuvieron de acuerdo en destacar que la norma viene a defender el bien jurídico de la salud y de ahí su total apoyo al "marco general".