Hasta ahora la cirugía ha sido la mejor forma de atacar este tipo de cáncer, que causará este año alrededor de 667.000 muertes en el mundo, el 83 por ciento de ellas en países en desarrollo, según cifras de la Sociedad del Cáncer de EEUU.

Los investigadores del Centro de Oncología de la Universidad de Michigan señalaron que su nuevo tratamiento ha logrado prolongar de manera considerable la vida de sus pacientes.

El tratamiento consiste, principalmente, en centrar la radiación sobre el tumor y no en la totalidad del hígado, como se ha hecho hasta ahora.

Al mismo tiempo, la quimioterapia aplicada tiene 400 veces más medicina que en una terapia convencional.

"Esta combinación es suministrada con una fuerza intensa que la hace llegar directamente al tumor y limita la exposición del tejido normal a la radiación", dijeron los científicos en un informe difundido hoy por la revista "Journal of Clinical Oncology".

En el estudio, los pacientes recibieron radiación dos veces al día durante dos semanas junto con la aplicación continua de quimioterapia con el medicamento "floxuritine", que fue suministrado mediante un catéter en la arteria que alimenta directamente al hígado.

Los pacientes descansaron durante 14 días antes de repetirse el proceso durante otras dos semanas.

La supervivencia típica de enfermos de cáncer hepático es de entre ocho y nueve meses, pero con el tratamiento al que se sometieron 128 pacientes fue de una media de 15,8 meses.

En la mayoría de los casos se trató a pacientes con cáncer en el conducto hepático o en el colon que se propagó al hígado. Todos ellos tenían en común que no eran candidatos a una cirugía y sus índices medios de supervivencia eran de ocho o nueve meses.

Con el nuevo método de radiación, los pacientes con cáncer en el hígado vivieron un promedio de 15,2 meses; con cáncer en el conducto hepático, 13,3 meses, y con cáncer de colon, 17,2 meses.

"Los pacientes con cáncer colorrectal con metástasis que participaron en esta prueba clínica ya no tenían opciones de quimioterapia cuando se integraron al estudio", dijo Edgar Ben-Josef, profesor de radiación oncológica de la Escuela de Medicina de la Universidad de Michigan.

"Por lo tanto, un promedio de supervivencia de 17 meses en este tipo de pacientes es una mejora sustancial y definitivamente relevante en términos clínicos", agregó.