26 de diciembre de 2020
26.12.2020
La Opinión de Murcia
Entrevista
Escritora

Ester Teban: "Me gusta hablar y el silencio, pero escribiendo hablo sin escuchar"

La escritora de raíces murcianas ha publicado tres novelas en las que 'despliega' su universo

25.12.2020 | 20:48
Ester Teban: "Me gusta hablar y el silencio, pero escribiendo hablo sin escuchar"

Ester Teban Moreno es una escritora que tiene tres publicaciones en el mercado. Su prolífica actividad la refleja a diario en Instagram, pero también ha logrado materializarla en estos libros.

Esther Teban Moreno nació en Australia, pero sus raíces son murcianas. Tiene 44 años de edad, dos hijos y una pasión: escribir. A diario comparte sus ´perlas' en su cuenta de Instagram, pero quien quiera profundizar más en su literatura tiene tres libros donde sumergirse y dejar volar la imaginación. Con cuatro años, sus padres, «murcianos de pura cepa», dice, regresaron a su tierra. Tardó en descubrir su capacidad para transmitir los sentimientos a través de la palabra. Estudió Administración de Empresas e Informática de Gestión y fue auditora, pero ese oficio «me requería viajar y muchas horas». Cuando fue madre por primera vez, cambió esa vida ajetreada por una más sosegada: «Mi hija casi muere tras nacer. Nos dieron el alta en el hospital, pero cuando llegué a casa detecté que le pasaba algo. Podría haberla perdido de muerte súbita porque se estaba deshidratando. Nadie activó las alertas a mi alrededor, la única que detectó eso fui yo. Me tiré toda la noche despertándola y me fui al hospital. El médico me dijo que yo había tenido una intuición. Y cuando me incorporé al trabajo, no podía. A mi hija le dieron el alta al año y me dejé el trabajo», recuerda Teban sobre un episodio que cambió por completo su vida, ya que «cuando abandoné el trabajo, como no sé lo que es estar sentada en un sofá, empecé a escribir cuentos con personajes que creé mientras le contaba la vida a mis hijos en una litera. Entonces calculé el tiempo que ellos estaban despiertos, que eran tres o cinco minutos, y me lancé a escribirlos en ese formato». Y así empezó todo, aunque antes, en su adolescencia, ya había hecho sus pinitos: «Cuando era adolescente saqué unas poesías, pero se quedaron ahí», recuerda esta escritora que tiene ya tres publicaciones en el mercado, Los pensamientos tumbados, Noches de tinta inspirada y Mi huerto de letras.

Su primera novela, Los pensamientos tumbados, es juvenil. En realidad, se prolonga hasta lo que Ester Teban llama «la segunda adolescencia, que es a los 40. Con ella se siente identificado un adolescente y quien supera la barrera de los 40», dice. Para encontrar el origen de la misma se traslada a su propia pubertad: «Tuve una educación religiosa y católica, y entré en conflicto cuando se me presentó el universo. Con 15 años entré en lucha porque no veía tan mal cosas que otros que veían mal. Desarrollé una empatía muy grande desde niña. Coloqué todas esas piezas de puzzle que tenía en la cabeza y con las que la gente se siente identificada para crear esta novela. La protagonista desarrolla la vida como mejor puede, a su manera, y siempre es fiel a su pasión. Eso conlleva muchas derrotas porque no te conformas y siempre andas buscando la pieza que te falta» comenta.

En su segunda obra, Noches de tinta inspirada, la autora dio un paso más. «Todo empezó en un concurso de microrrelato del taller de escritura. Fue tanta la aceptación que tuve, que me animaron a que hiciera una historia de lo que había escrito porque no lo podía dejar así. Como tengo ese toque liberal y clásico por la época que he vivido, que deja solera, fusioné lo bonito de antaño, las cartas de amor de antes, y lo actualicé con las redes sociales de hoy. He rescatado lo bonito de antes, lo que arriesgábamos escribiendo una carta, a la actualidad para que el lector se sienta identificado. En definitiva, es una novela erótica muy elegante, con un lenguaje elegante», explica. ¿Pero puede tener un amatorio ilustre? La autora demuestra en esta novela que es posible: «En la cama se puede hablar elegantemente, sin recurrir a muchas palabras obscenas. Yo quería algo que llegara y despertara, pero que no se saliera de la elegancia ni del tintero. No me gustan las letras arrepentidas», comenta.

La tercera y última publicación de Ester Teban es totalmente diferente a las anteriores. Surgió porque «a lo largo de diez años he estado escribiendo en las redes sociales, que para mí es un trabajo, ya que publico todos los días. En mis libros hay mucha rima y versos, muchas metáforas. Todo lo que he ido regalando en las redes sociales, como era tanto, pensé que no podía quedar así e hice un libro. Elaboré un poemario donde he rescatado todos los fragmentos cortos y los he metido en un libro. A diferencia de las otras dos novelas, que son historias bonitas, en Mi huerto de letras me acordé de mi tierra y le hago un guiño a la huerta», explica Ester, quien se apoyó en su amiga Laura Serrano para elaborar la ilustración de la portada porque cree «en las conexiones del universo».

Escribir y publicar libros es hoy en día una gran aventura, especialmente en tiempos de coronavirus, donde las ferias, ese gran escaparate que tenían los autores noveles para vender, han desaparecido: «Hoy en día es atrevido vivir, no escribir», argumenta Teban, quien añade que «la monotonía no la soporto. La vida es mover el universo, si quieres que te pase algo nuevo, tienes que lanzarte a ello, no puedes quedarte de brazos cruzados», reflexiona. «Si me planteara escribir por dinero, no lo haría», sentencia. «Ojalá pudiera ser así, pero no, en mi caso son retos personales. Escribir es un gran reto para mí. Económicamente no me aporta nada, pero he lanzado una línea de moda de camisetas con esas frases que te pueden alegrar el día. La principal de la línea es Vísteme con buena letra. Son proyectos muy complicados porque puedes conocer a un millón de personas, pero tienes que conocer a esa que te ayuda a llegar. Puede que sea soñadora y muy optimista, porque hago algo por algo, por una buena meta. Para mí todo tiene un motivo y mis libros lo tienen. En mis protagonistas hay mucho de mí, aunque no es autobiográfico. No hay ningún autor que no lo haga, aunque nunca confesaría que en parte de mis historias está mi vida», comenta.

Ester Teban encuentra la inspiración a diario, en cualquier rincón y situación: «No me impongo escribir, me nace todos los días publicar un mensaje en las redes sociales. Yo podría escribir todos los días diez folios si quisiera. Antes de irme a dormir me gusta escribir algo porque me relaja, mi interior siempre tiene algo que decir y nunca termino el día en blanco. Pero no me gustan las redes sociales porque soy llanera solitaria. Mi propósito no es conseguir un ´me gusta', sino darle visibilidad a mi creatividad». Reconoce que «soy feliz escribiendo», y que le «gusta hablar, pero me gusta mucho el silencio, y escribiendo hablo pero sin escuchar», concluye.

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