15 de octubre de 2020
15.10.2020
La Opinión de Murcia
Cine

Azarías y el Delibes más cinematográfico

A días de cumplirse el primer centenario del nacimiento del escritor, repasamos sus personajes más icónicos llevados a la gran pantalla

14.10.2020 | 20:00
Azarías y el Delibes más cinematográfico

¿Qué amante del cine no se acuerda de aquel «¡Milana bonita!» de Paco Rabal en Los santos inocentes? El tierno Azarías es uno de los muchos personajes de Miguel Delibes que saltaron a la pantalla, como Daniel el Mochuelo o el Nini. Porque «crear tipos vivos» es el principal deber de un novelista, aseguraba el escritor, que este sábado hubiera celebrado su primer centenario.

Y la vida que les dio en el texto se trasladó al cine con el mismo naturalismo que caracteriza la obra de Delibes, que plasmó en sus libros y, especialmente, a través de sus protagonistas, historias muy personales y pasiones muy claras. «Mis personajes son, en buena parte, mi propia biografía», reconocía el vallisoletano en un libro de su biógrafo, Ramón García Domínguez. Personajes que desde su concepción tenían trazas claramente cinematográficas, como se demostró con las numerosas adaptaciones de sus novelas.

Azarías. El niño grande

Inocente y tierno, pero también sucio y brusco en su grandeza, Azarías es el cuidador de 'la Niña Chica', el protegido de 'Paco el bajo', el ajusticiador del 'señorito Iván', y el personaje más emblemático de la obra de Delibes gracias a Rabal, que hizo inmenso a este niño grande.

Mario Camus se encargó de trasladar al cine a Los santos inocentes en 1984 y se rodeó de un equipo de lujo: Rabal, Alfredo Landa, Terele Pávez, Juan Diego, Ágata Lys, Agustín González o Mary Carrillo. Se estrenó en Cannes, donde se llevó una mención especial y el premio de interpretación masculina para Rabal y Landa. Una película impecable y la que mejor ha sabido trasladar a imágenes el universo de Delibes. Y la imagen de Azarías/Paco Rabal persiguiendo a su Milana forma ya parte de la historia del cine español.

El mochuelo. Símbolo de lo rural

En otra de sus obras cumbre, El camino, el protagonista es un claro reflejo de Delibes y su pasión por lo rural. Es Daniel 'El Mochuelo', que con 11 años tiene las ideas más que claras y se opone a abandonar su querida aldea para estudiar en la ciudad.

Con sus amigos, Roque 'El Moñigo' y Germán 'El Tiñoso', Daniel lleva una vida aparentemente idílica, una historia que ha sido adaptada dos veces y las dos veces por mujeres que fueron pioneras en el mundo del cine. Primero fue Ana Mariscal, en 1963, la que se lanzó a la aventura de trasladar la novela al cine y lo hizo como directora, guionista y productora. Le costó mucho esfuerzo sacarla adelante por la censura de la dictadura de Franco contra la crítica social que contiene la historia, lo que unido al poco apoyo para las mujeres cineastas, hizo que el filme tuviera una fría acogida. Años más tarde, en 1978, otra mujer, otra pionera del cine español, Josefina Molina, volvería a adaptar El camino, en este caso en una miniserie que se rodó en Molledo (Cantabria), un pueblo muy vinculado a la niñez de Delibes.

El nini. El comedor de ratas

Otro niño de 11 años, con similitudes con 'El Mochuelo' pero mucho más duro. Así es 'El Nini', el centro de Las ratas, una denuncia social en toda regla publicada en 1962 y que muestra la miseria en su estado mas puro. Más de 30 años después de su publicación, Antonio Giménez Rico llevó al cine esta obra, con un debutante Álvaro Monje interpretando a ese niño que vive con su padre, 'El Tío Ratero', llamado así porque caza ratas para alimentarse.

'El Nini' rechaza, como 'El Mochuelo', un cambio en su vida. Ni siquiera acepta la ayuda de la Resu (Susi Sánchez) para ir a la escuela. Una historia tremenda adaptada literalmente por Giménez Rico que, sin embargo, obvia algunos de los momentos más duros de la historia de Delibes, lo que reduce el impacto original del texto.


Quico. El príncipe destronado

No hay mejor manera de calificar a Quico. Es el 'Príncipe Destronado' de su casa por la llegada de una hermana pequeña. Y en las horas en las que se desarrolla la historia, Delibes traza un acertado retrato psicológico de un niño de tan solo cuatro años.

Antonio Mercero decidió adaptar la novela pero decidió cambiar el título por La guerra de papá. Se estrenó en 1977 y fue un gran éxito de público –no tanto de crítica–, además de hacer una estrella de Lolo García, el niño que interpretaba a Quico.

Adaptación fiel con algunas escenas añadidas en el guion que dotan a la historia de más comedia y travesuras que el texto original aunque en el momento que da título a la película hace justamente lo contrario. Porque Quico y su hermano Juan juegan a la guerra con una pistola real, la de su padre, algo que no sucede en la novela.

Sisí. Bosé en el universo Delibes

Egoísta y malcriado, el personaje de Cécil Rubes o Sisí es muy diferente al resto de los jóvenes o niños que pueblan las historias de Miguel Delibes, que además dividió esta historia en tres épocas diferentes para marcar la evolución del protagonista. Fue Miguel Bosé el encargado de encarnar a Sisí en su adaptación al cine, que optó por centrarse en la última época de la novela, justo en la Guerra Civil y sus meses previos.

La obra se había publicado en 1953, pero no se trasladó al cine hasta 1976, con el título de Retrato de familia en 1976 y de la mano de Giménez Rico, que también adaptó en 1988 El disputado voto del señor Cayo. Llegó a los cines poco después de la muerte de Franco, en una época en la que había más libertad para contar la Guerra Civil, lo que permitió mantener la crítica contenida en el libro de Delibes.

El señor cayo. De nuevo, Rabal

Dos años después de Los santos inocentes" Paco Rabal volvió a poner cara a otro de los personajes de Delibes, en este caso al señor Cayo, representante de una España rural y abandonada, que retrataba el escritor mediante una absurda campaña de búsqueda de votos por parte de un candidato del PSOE (Juan Luis Galiardo).

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