08 de febrero de 2020
08.02.2020
Exposición

Sonia Navarro teje veinte años de arte en la Sala Verónicas

La lumbrerense busca reivindicar la figura femenina en el arte

08.02.2020 | 04:00
Sonia Navarro teje veinte años de arte en la Sala Verónicas

Condensar en una sola exposición todo lo que un artista es, su esencia, su vida y su evolución en el arte, no es una tarea sencilla. Hacen falta años. Y veinte son los que ha tenido que esperar a Sonia Navarro uno de los rinconces más emblemáticos del arte de Murcia, aguardando a que ella estuviera lista para resumir dos décadas de trabajo en una única muestra y para envolvernos, a todos, con sus creaciones.

Lindes, camino memoria, que abrió ayer la temporada de la Sala Verónicas, es una colección de las obras de esta artista de Puerto Lumbreras en las que establece un diálogo con la iglesia conventual desacralizada para cuestionar las relaciones históricas de poder y de género y reflexionar sobre el papel que han jugado las mujeres en el ámbito doméstico y del arte.

«El principal significado de esta muestra son las labores del hogar femeninas, la imposibilidad de movimiento de las mujeres en el entorno rural y, sobre todo, la artesanía, la cual es muy importante. Un país sin artesanía es un país sin identidad», expresó ayer Sonia Navarro, cuando dio a conocer a los murcianos este trabajo que supone, en definitiva, el resultado a dos décadas dedicadas en cuerpo y alma al arte.

Comenzó dando pequeñas puntadas, y ahora ha hilado toda la Sala Verónicas. «Esta exposición no se hace en un mes, ni en dos años... se hace en veinte años de carrera. Es el resultado de una trayectoria, de no hacer otra cosa que vivir por y para el arte», espetó la lumbrerense, quien mantiene que ha trabajado siempre «en la misma dirección, teniendo en cuenta cuál era mi verdad, la que yo quería contar. No era una cuestión de modas, sino de hacer lo que tenía la necesidad de hacer».

La muestra supone, además, la primera exposición individual de una creadora murciana en la Sala Verónicas desde 2001, año en que se celebró la exposición Una historia que no cesa, una retrospectiva de la ya entonces desaparecida Elisa Séiquer. «Ya iba siendo hora», dijo ayer el director general del Instituto de las Industrias Culturales y las Artes, Juan Antonio Lorca, quien destacó que Lindes, camino memoria «muestra la madurez de una artista a la que, durante dos décadas, hemos visto crecer, al formar parte de los proyectos más importantes que el Gobierno regional ha formulado».

En su obra, Sonia Navarro siempre ha reivindicado el papel de la mujer, su importancia en la sociedad. De nuevo una mujer murciana, ella, ocupa este espacio después de 19 años. «Para mí es un orgullo y una satisfacción. Es un regalo de Verónicas, y tan bien acompañada... este camino no se hace sola», dijo la artista, alabando el trabajo realizado por las comisarias de la muestra, María de Corral y Lorena Martínez de Corral. «A mujeres como ellas, que han apoyado el arte y el arte de mujeres, hay que agradecérselo», añadió Navarro.

Dominando la sala

Una de las cosas más destacadas de Lindes, camino memoria es su instalación en «este buque insignia del arte contemporáneo» de la Región cuya «monumentalidad y arquitectura, si no andas arduo y bien preparado, te come», afirmó el director general del ICA, quien confesó que «en este caso, ella ha salido victoriosa. La instalación es magnífica y está al servicio de la obra que nos muestra Sonia».

«Y la forma de usar los balcones, que yo creo que nunca se habían utilizado, es fantástica. Como en las fiestas, que los balcones son casi más importantes que la calle», destacó María de Corral, quien definió como «un placer» trabajar con Sonia, «repasar todo su trabajo desde el principio y decidir cómo dominar este espacio que, en cuanto te descuidas, te domina él a ti. Y esta es, yo creo, de las pocas veces que he visto que en Verónicas es absolutamente la artista la que domina el espacio», expresó.

Su compañera al comisariado, Lorena Martínez de Corral, comentó que «nos encontramos con una exposición en la que se ve muy bien su trabajo, su evolución desde los patrones, cómo ha ido liberándose, consiguiendo dominar la materia para llegar a disfrutar con ella y también a envolvernos a nosotros, que era algo que nosotras desde el principio queríamos, que ella volviendo a Murcia nos atrapara, nos enganchara y nos llevara al corazón de este trabajo».

Materiales de la tierra

Telas, cuerdas, fieltro, esparto... suspendidos en las paredes o colgados de los balcones de la sala, dan forma a la visita del espectador a través de la arquitectura del espacio. Sonia Navarro trabaja con materiales «propios de nuestra zona, materiales que he utilizado siempre», aseguraba la artista, que quiso destacar «la colaboración de las señoras esparteras de Blanca que, con su labor, han ayudado mucho a que yo haya hecho estas piezas».

«Este material me parece muy interesante –continuó la artista–, sobre todo porque, en nuestra zona, los suelos, sin el esparto, estarían desérticos. El esparto nos lleva a cuidar nuestro suelo, y si no cuidamos nuestra tierra, no tendremos nada», dijo.

No es la primera vez que Sonia Navarro trabaja con esparto. De hecho, Palmete, una de las piezas que forman parte de Lindes, camino memoria ya estuvo en Manifesta 08 y la artista la ha recuperado. «Cuando hace diez años la hice, nunca pensé que viniese aquí. Y ahora que la veo ahí, creo que igual estaba pensando que algún día se expondría en un sitio importante. El sitio importante ha llegado y es ahora», declaró ayer Navarro, quien explicó cuánto significa esa obra y su ubicación concreta en la Sala Verónicas: «Hay que decir que esta no es una sala de exposiciones al uso, antes fue una iglesia y, antes, un convento. Y en el convento, para las monjas, el único contacto con la realidad era esa reja. Yo pienso que desde esa reja ellas querían mirar la luz, porque no siempre fue una decisión de ellas estar ahí».

Por eso, justo frente a la pieza tras la reja, el visitante puede ver el brillante altar mayor de la muestra. Patrones convertidos en un camino de luz que ocupa la pared hasta el techo y que nos transportan con ella por ese viaje que Sonia Navarro hace en esta muestra hacia la memoria de su trayectoria artística.

Su segunda vez en Verónicas

Lorena Martínez también mencionó que ya tuvo «la suerte de trabajar con Sonia Navarro en esta Sala Verónicas», aunque esa vez fue con la exposición colectiva Germinal, el año 2000, de la que formaron parte una generación de artistas que comenzaban entonces su carrera y que, con los años, se han consolidado dentro del panorama del arte contemporáneo. De hecho, ese mismo año Navarro participó por primera vez en la feria Arco y su obra ha estado presente en la misma durante dos décadas.

La muestra Lindes, camino memoria, que permanecerá abierta hasta el 19 de abril, está acompañada de un programa de mediación cultural que incluye visitas guiadas para grupos de hasta 25 personas los jueves (18.00 horas) y los sábados (12.00 horas), que se pueden reservar en el teléfono 968 22 16 68.

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