12 de enero de 2020
12.01.2020
Exposiciones

Una galería que quiere ser eterna

T20 inauguró ayer la muestra 'Old masters' junto a 300 personas, el veinte aniversario de la creación de la sala de exposiciones

11.01.2020 | 20:09

«Un gran éxito»; así definía ayer Nacho Ruiz la celebración del XX aniversario de su galería T20 en un evento que contó con la participación de 300 personas: «Estamos sobrepasados, emocionalmente, no esperábamos tanta gente. Esto se ha desbordado», aseguraba a esta Redacción el cofundador, junto a Carolina Parra, de esta sala de exposiciones, que abrió sus puertas el 13 de enero del año 2000. «¡Y luego dicen que a las galerías de arte no va nadie!», bromeaba Ruiz.

Es cierto que los años de las galerías no se cuentan como los nuestros, y menos en vistas de los tiempos (difíciles) que corren para el mundo del arte... Así, veinte años de trayectoria para un espacio de esta naturaleza es un mundo, toda una proeza, y, consecuentemente, un síntoma de éxito, madurez, veteranía... Dos décadas que sirven para hacer alusión a un proyecto consolidado, asentado y hasta de referencia.

Y por eso había que festejarlo, y qué mejor manera que con arte. Así, ayer tuvo lugar la inauguración de la muestra Old masters, en la que participan los tres artistas con los que Ruiz y Parra han trabajado desde la inauguración de la galería: Sonia Navarro, FOD y Miguel Fructuoso. «En esa exposición recordamos veinte años de trabajo hecho», comentaban los fundadores de T20, que además celebraron una fiesta en el Huerto Urbano de Santa Eulalia con paella y música.

«Ha sido un día muy emocionante, esto es una auténtica celebración. Veinte años es una locura», narraba Nacho Ruiz, mientras confesaba que «nunca te planteas cuánto va a durar, pero ahora sí que confiamos en que será eternamente».

Y veinte años –aunque «ahora lo ves y parece que ha pasado rápido», recalcaba Ruiz– dejan muchos momentos en la trayectoria de la sala de la Calle Victorio número 27 de Murcia.

Después de dos décadas, es difícil quedarse con una sola cosa, pero Nacho Ruiz lo tiene claro: «Me quedo con la inauguracion de hoy, que estoy con los artistas, que son mis amigos, mi familia». Y no es para menos, ya que siempre han trabajando juntos. Sonia Navarro, FOD y Miguel Fructuoso. Ninguno de ellos llega a los cincuenta, pero gozan desde hace años de una carrera reconocida, firme..., pero con todavía mucho que ofrecer. Son varias las claves de esta afirmación: la primera, y más importante, es un actitud artística inquieta, todavía abierta a la innovación, a la reconversión; la segunda, mucho más terrena, que comenzaron jóvenes, recién salidos de la facultad.

Durante las dos décadas de existencia de T20, a través de diferentes lenguajes como la escultura, la fotografía y el dibujo, Sonia Navarro (Puerto Lumbreras, 1975) ha llevado a cabo la creación de obras que cuestionan y confrontan los mecanismos de poder y sus instituciones, especialmente aquellos que han colaborado en la jerarquía histórica de los géneros, relación con la mujer, las tareas domésticas y la imposibilidad del movimiento de trabajo, lo que se refleja en la constante lucha de las mujeres y los estándares establecidos, destacan los fundadores de la galería murciana.

«En los últimos años, mi trabajo explora la relación entre los materiales, el espacio, el soporte y el color, en el que revisando los principios estéticos de la Bauhaus, va evolucionando desde referentes esenciales en la construcción-deconstrucción-destrucción, como referencian Gordon Matta Clark o Imi Knoebel», explica FOC (Puerto Lumbreras, 1973), otro de los tres artistas que conforman Old masters, un tridente que completa Miguel Fructuoso (Murcia, 1971), quien hace una lectura hipercrítica de la solemnidad con la que el arte se reviste en determinadas fases. Entiende que esta fachada no es sino una vía de escape para el vacío que se oculta tras gran parte de la producción artística del último siglo. La ironía, propia siempre del apropiacionismo, da una vuelta de tuerca, alcanza su manierismo en la revisión hiperrealista de la abstracción como utopía en su última serie.

Mirar al futuro

En diciembre, T20 inauguró una exposición que marcó «el inicio del futuro que encaramos con tanto entusiasmo como en 2000 pero ya con una historia detrás». En New Entries estaban presentes tres jóvenes artistas, «los que más nos han interesado en los últimos tiempos y que se incorporan a T20», explicó entonces a esta Redacción Nacho Ruiz. Los protagonistas, en esta ocasión, fueron la vitoriana –aunque residente en París– Gala Knörr, y los malagueños Paloma de la Cruz y Alejandro González Castillo.

Y es que, aunque Old masters es un vistazo al pasado, toca mirar hacia el futuro, y tanto Nacho como Carolina van a seguir dejándose la piel por su pequeño espacio. Porque ellos lo tienen claro: «Una galería tiene que ser tu vida, porque sí, te da plenitud, pero hay una parte no tan bonita que no se ve... El galerista es un personaje muy silencioso, muy pocos contamos lo que pasa, pero hay una prisión emocional muy fuerte detrás de todo esto. Cuando tienes un artista joven, te comes todo ese sufrimiento del fracaso inicial, de lo que se vende o no, y es fascinante, pero también agotador», sentencia el galerista.

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