11 de enero de 2020
11.01.2020
Morgan

Morgan: "De puertas para afuera han cambiado muchas cosas, pero en el fondo todo sigue como al principio"

"Para estos últimos conciertos hemos intentado hacer algo especial; le hemos dado una vuelta de tuerca al 'show'"

10.01.2020 | 20:22
Morgan.
Lugar: Auditorio El Batel, Cartagena.
Fecha y hora: Este sábado, 21.30 horas.
Precio: 20/24 euros.

La banda madrileña solo ha necesitado dos discos para convertirse en uno de los grandes grupos españoles de los últimos años. Desde que lanzaran North en 2016 prácticamente no han parado, y esta noche vuelven a Murcia para presentar (de nuevo) Air (2018). En dos semanas harán un parón indefinido.

Morgan enfilan el final de su gira Air, que les trae esta noche nuevamente a Murcia. El grupo madrileño prácticamente no ha parado de tocar desde la publicación de su primer álbum, North (2016). Lo encadenaron con Air (2018), en una larga gira por salas, teatros –con dos días seguidos con entradas agotadas en el Circo Price– y festivales –como el BBK, el Mad Cool y el Jazzaldia–, con un pequeño tour por Irlanda y Reino Unido incluido. Por el camino han recogido cinco Premios de la Música y el reconocimiento unánime de crítica y público. Sin embargo, la banda anunció que, una vez finalizados los conciertos que tienen en agenda este mes, se tomarán un largo descanso hasta la salida de su tercer disco.

Por lo pronto, en las dos referencias publicadas hasta la fecha se han ganado a la audiencia gracias a hermosos temas folk rock cantados en inglés (y alguno en español) que sirvieron para firmar dos llenos consecutivos en La Riviera y actuar en el Teatro Real de Madrid con el acompañamiento de la Banda Sinfónica Municipal en la víspera de Reyes. Uno de los pilares de Morgan –con el permiso de Nina de Juan– es Paco López, guitarrista del grupo, que resume las sensaciones del presente para LA OPINIÓN.


¿Cómo han vivido Morgan 2019, con la resaca de los premios y menciones entre lo mejor de 2018?

La verdad es que ha sido un año muy emocionante. Estamos muy contentos y nos sentimos muy agradecidos, la verdad. Además, estos últimos conciertos, esta gran etapa final de Air, está siendo muy bonita. Así que, nada, encantados.

Este 5 de enero revestisteis de arreglos sinfónicos el repertorio de Morgan en el Teatro Real de Madrid, igual que en Navidades pasadas ya hicieron otros grandes como Amaral, Luz Casal o Depedro. ¿Qué tuvo de especial este concierto?

Pues poder juntarnos también con la Banda Municipal y que las canciones sonasen con ese carácter, con tantos instrumentos. Fue increíble. Bueno, y, por supuesto, poder tocar en el Teatro Real, que para cualquier músico es un sueño.

¿Cómo lo preparasteis? ¿Fue un concierto al uso?

Para nada. Fue bastante particular porque es un mundo, el de la clásica, que no trabajamos tanto, y fue muy enriquecedor poder trabajar con el arreglista, con el director... Prepararlo todo es muy difícil, pero también fue muy divertido hacer que todo funcionase, y salimos muy contentos.

¿Cuál es el plan ahora que paráis¿ ¿Os vais a permitir algún que otro concierto, festivales o incluso alguna salida internacional?

La idea es parar en seco. Desde 2016 hemos empalmado un disco con el otro; por lo tanto, la primera gira se juntó con la segunda, y... Así que nuestra idea es parar. Igual sale alguna cosa, pero será anecdótico, porque lo que queremos es trabajar en el tercer disco, sin prisas, esperando a ver qué sale, y coger un poquito de perspectiva.

¿Hay ya alguna canción lista o no habéis tenido suficiente tiempo como para componer entre tanto concierto?

No, no. De hecho, la idea es trabajar desde cero. Decidimos no trabajar en nada y dedicar este tiempo que ahora nos llega exclusivamente a componer.

¿Sigue siendo Nina la que compone o es un trabajo ahora más colectivo?

Desde el principio, ella traía melodías o ideas que entre todos íbamos construyendo, y esa fue la dinámica durante todo este tiempo, pero para lo siguiente quizá la cosa cambie; lo mismo de echar un día en el local sale una canción que es obra de todos. Por eso queríamos cambiar la dinámica, para ver de qué somos capaces con tiempo y sin límites establecidos. A ver qué surge.

¿Tenéis pensado experimentar con otros estilos, nuevos sonidos?

Tenemos pensado estar abiertos a cualquier cosa, y si nos funciona y nos sentimos bien –la sensación esa que tienes cuando dices: «Pues esto tiene sentido»–, adelante. No estamos cerrados a nada.

¿ Air se podría considerar como un punto de inflexión en vuestra carrera? ¿Puede que haya alguna presión al haber crecido tanto?

Nosotros nunca tuvimos demasiadas expectativas, y creo que precisamente eso nos permitió hacer las cosas desde el principio como a nosotros nos gustan; y, además, vimos que el público, en cierto modo, nos premiaba por eso. Entonces, a decir verdad, nunca hemos tenido presión –porque hemos podido trabajar, porque hacíamos lo que queríamos...–, y la intención es mantener esa filosofía.

Vuestros dos discos son autogestionados, no habéis trabajado con discográficas. Mucho curro. ¿Merece la pena? ¿Cómo os organizáis en la discográfica, North Records? ¿Cómo se organiza todo?

Te da mucha libertad para darle la forma artística que tú quieres, y es más trabajoso porque tienes que hacer tú lo que haría la discográfica, claro, pero a nosotros nos gusta, y por ahora el volumen de trabajo que tenemos es asequible y podemos con ello; y si tenemos que ir creciendo, pues lo haremos también. Esta filosofía nos ha funcionado muy bien y nos gusta; estamos cómodos con ella.

¿Habéis notado mucho el cambio de tocar por diversión a profesionalizarse?

No. Yo sigo tocando por diversión, y mantener el espíritu que teníamos al principio es básico para nosotros, porque eso es lo que hace que este oficio sea muy gratificante para todos. Es verdad que cada vez tienes más 'responsabilidad', como en cualquier otro trabajo, pero nos gusta.

¿Tenéis algún tipo de truco para no perder la frescura y no caer en la rutina?

Recordar que lo que nos gusta es tocar, y disfrutar a tope cada vez que nos subimos al escenario de las cosas que nos pasan. También saber que no es fácil tener las oportunidades que nosotros estamos teniendo. Yo creo que todo eso hace que apreciemos más lo que nos está pasando y que no nos aburramos.

¿La situación actual se resume en: «A ver qué pasa ahora», u os habéis sentado a pensar ya en por dónde queréis retomar el asunto?

No tenemos ni idea.

¿Lo dices en serio?

Totalmente, sí. Pero tenemos confianza en que vamos a disfrutar de lo que hacemos y que probablemente la gente también lo haga. No lo sé, en planear el futuro así a largo plazo nunca hemos sido buenos...

¿Pero habrá más canciones en castellano en el tercer disco?

Cuando Nina se sienta a escribir, si le sale una frase en español, hace la canción en castellano. Pero es una cosa un poco del azar; por porcentajes te diría que a lo mejor sale una o ninguna, vete tú a saber.

¿Hay planes para publicar este año, o lo dejáis para 2021?

Yo creo que va a ser más 2021, sí [Risas].

¿Ha cambiado mucho la gira desde que empezó?

Sí. Hemos ampliado equipo, la producción ha ido creciendo... Para estos últimos conciertos de fin de gira cambiamos también el show: hemos intentado hacer una cosa un poco especial, con la limitación de tener dos discos, claro –o sea que las canciones son las que son–, pero bueno, hemos intentado cambiar el viaje y darle una vuelta de tuerca a lo que veníamos haciendo al principio. Y la verdad es que está saliendo, y el público parece que lo disfruta.

En los últimos tres años habéis venido por aquí varias veces con las mismas canciones; lógicamente algo habrá cambiado también en ellas (no solo en la forma de presentarlas).

Claro, las canciones al final tienen vida propia y van sonando distintas con el paso del tiempo; van adquiriendo su propio carácter. Yo creo que la gente que se acerque a vernos se alegrará de hacerlo aunque nos haya visto antes, porque verá otro tipo de show.

¿Qué música estáis escuchando ahora que se podría filtrar en un nuevo álbum?

Hay un montón de estilos que a nosotros nos encantan que no han entrado en los dos discos anteriores, y no me extrañaría nada que nos los llevásemos a nuestro terreno y que se mezclen también con el resto de estilos que nos gustan, claro.

Han sido unos años vertiginosos, pero ¿os habéis sentado alguna vez a pensar lo que os ha pasado?

[Risas] Muchas veces lo hablamos, y yo creo que, cuando terminemos el último concierto, vamos a decir: «Vamos a ver..., ¡guau!, ¡madre mía! Lo que nos ha pasado..., ¡la que se nos ha venido encima en los últimos tres años!». Ahora mismo te diría que somos conscientes, pero igual cuando acabe y hagamos un repaso, recapitulación, nos da un plus de fuerza.

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