24 de octubre de 2019
24.10.2019
La Opinión de Murcia
Entrevista
Diego Cantero, músico

Funambulista: "Recuerdo el CreaMurcia como uno de los primeros retos de mi vida"

"Este concurso era el motor anual por el cual preparábamos canciones para presentarlas a la gente", señala el músico molinense, padrino en la categoría 'Canción de autor'

23.10.2019 | 18:43

Nadie mejor que el molinense para apadrinar la final del CreaMurcia en la categoría 'Canción de autor', certamen en el que él mismo se proclamó campeón hace algunos años cuando todavía se llamaba Creajoven. Ahora él será el espejo en el que mirarse para Carmesí, Jorge Baile y Antonio Serrano, quienes esta noche se disputan el premio.

Funambulista ya presentaron hace unos meses El observatorio, su último disco, y ahora Diego Cantero vuelve para actuar como invitado en la final del CreaMurcia en la categoría 'Canción de Autor', que el molinense ganó en su día –Carmesí, Jorge Bayle y Antonio Serrano son los finalistas este año– y donde va a estrenar un formato nuevo. Recientemente protagonizó una gira por pequeños pueblos, que fue seguida por un equipo de Aquí la Tierra, de TVE, en la que dieron importancia al problema del despoblamiento y reivindicaron las tradiciones y costumbres de cada lugar; un concepto en el que tiene mucho que ver su condición de 'observador'...


Tú también ganaste el CreaMurcia (Creajoven por aquel entonces). ¿Qué recuerdos tienes?

Están muy recientes. Además, he tenido la oportunidad de juntarme últimamente con los autores murcianos de aquella generación: Manzanero, Moya..., y me he dado cuenta de que al final, sobre todo, el certamen sirvió de nexo para conocernos. También estaba AMCA (Asociación Murcia Canción de Autor) ahí, pero de alguna manera el Creajoven era el motor anual por el cual preparábamos canciones para presentarlas a la gente. Yo lo recuerdo como uno de los primeros retos de mi vida.

Lo ganaste como Diego Cantero; todavía no eras Funambulista.

Ahora tengo que recordarle a mucha gente que hay tres discos anteriores a Funambulista con el nombre de Diego Cantero, lo cual me hace viejo [Ríe], pero al mismo tiempo demuestra que ya llevamos unos cuantos años en esto, y unos cuantos discos...

¿Hasta qué punto fue determinante para afianzar tu carrera ganar el Creajoven entonces?

El Creajoven formaba parte también de una red de concursos similares en ciudades de toda España. En aquella época, vivir de la música era tremendamente complicado, y gracias a certámenes como este, no solo conseguías una dotación económica si tenías la suerte de ser finalista –que venía muy bien en ese momento para comprar equipo o para coger los trenes de la próxima gira–, sino que también te servía para encontrarte a gente con la que tocar; aunque en Murcia, la verdad, casi que nos conocíamos todos... Pero los nacionales si que te abrían la puerta a hacer relación con personas que tenían las mismas inquietudes que tú; se podían encontrar espejos en los que mirarte.

¿Y en qué momento está ahora Funambulista?

En un momento especial. También de tranquilidad y de reflexión: de ver el camino recorrido, ir recogiendo parte de los frutos y sembrando para el futuro. Y feliz, aparte de por ir a Murcia de nuevo y poder actuar en el Teatro Circo dentro del CreaMurcia, porque tenemos un reto muy bonito este año, que es tocar en el Wizink Center de Madrid el próximo 8 de febrero. Tocar en un sitio así es un reto que ni siquiera me permití soñar, y en ese momento de mi vida estoy [Ríe]. Como sabes y te habré dicho en cada entrevista, mi idea era dedicarme a la música, componer, hacer canciones, pero sin tratar de vivir de ello. Los artistas a los que yo seguía tocaban en teatros, en auditorios, y no eran producto de masas, y ver que ahora mi música está creciendo un poco más allá es un regalo que veo como si fuera un turista, como el que viene de visita. Me gusta verlo así, me da una objetividad mayor.

Precisamente en La vida de antes , de la que has sacado videoclip recientemente, aflora un toque más propio de la canción de autor que de banda de pop de grandes auditorios.

Sí. Esa canción habla de echar de menos mi tierra, que es Murcia y Molina de Segura, y de homenajear a todos esos lugares, esos pueblos, sobre todo, por encima de su arquitectura o de su historia, de sus maneras de vivir, de tomarse la vida. A mí siempre me llamaron la atención los personajes, los rostros, el acento, el vivir, el día a día, y en eso se basó esta canción, y esta canción nos llevó a hacer una gira este verano, que propuse hacer por pequeñas localidades, y tratar de marcar, de poner delante, reivindicar, todas esas costumbres de la España Vaciada, donde queda muchísimo por conocer. Si la gente echara un rato de coche –porque llegar a esos lugares es un poco más complicado que a las grandes ciudades–, descubrirían un mundo fantástico. Este verano lo he querido hacer así, he querido reivindicar esto, y además he tenido la suerte de convencer a TVE con el programa Aquí la Tierra, y me han seguido durante toda la gira, y cada viernes ha ido saliendo un reportaje sobre cada pueblo que visitaba.

¿Cómo ha sido tu experiencia al respecto?

Tremenda. Imagínate. Normalmente las giras, y más en verano, suelen ser muy atropelladas: viajar, llegar al hotel, ducharse, salir a tocar, dormir, alguno se va de fiesta –yo no–, y a otro sitio. Con lo cual, los veranos acababan siendo muy poco turísticos. Sin embargo, en esta ocasión he tenido la suerte de irme un par de días antes a cada pueblo, de meterme dentro –probar el dulce típico, visitar cada cosa que merecía la pena...–, y, sobre todo, conocer a sus gentes. Ha sido un verano que se ha cargado de recuerdos gracias a esta gira.

Me estaba acordando del programa del maestro Labordeta, Un país en la mochila .

Sí, yo también mientras lo hacía lo pensaba, y me parece fantástico. Si se trata de reivindicar los pueblos de este país, que son preciosos, yo estoy encantado.

Tiene mucho que ver también con el título de tu último disco, El observatorio .

Sí. Al final, cuando terminas un disco, uno tiene que pensar qué nexo une las canciones –porque yo no hago álbumes conceptuales, hago canciones que luego junto y que al final, una vez que tienes que buscar para recopilar, te das cuenta de que sí, de que hay algo que las une–, y realmente, en el fondo, nunca es más que la vida, la vida de cualquiera, solo que mirada a través de mis ojos. Es mi manera de verlo, por eso lo de El observatorio. Así que sí, tiene que ver con eso y con un poco de voyeurismo.

¿Has sentido la presencia de Labordeta mientras hacías estos programas para Aquí, la Tierra ? ¿Ibas con bastón y boina?

[Risas] Bueno, boina suelo llevar, ya sabes tú que de vez en cuando me la pongo... Pero no, no; me quedo con el espíritu, pero lo que es la parte física la he hecho de otra manera, o he querido imaginármela de otra manera.

Volviendo a El observatorio , es el disco más ecléctico de tu carrera. La vida de antes puede que te haya llevado a un plano más de cantautor, pero no todo el disco estaba planteado así.

No. Yo creo que al final crecer es quitarse prejuicios, y en el caso de la música es verte en lugares donde antes no te veías. Porque a mí me gusta escuchar música de todo tipo, sin embargo no siempre esos 'trajes' me sientan bien o no siempre mi público los acepta. Una vez creces te das cuenta de que al final el nexo común de tus canciones es tu manera de decir las cosas, y en este momento de mi carrera creo que ya bastantes cancelas tenemos en la vida como para segmentarnos también en la música. Así que este disco tiene que ver con divertirse, y me temo que los que vendrán también van a compartir esa filosofía.

En la lírica, El observatorio me parece un disco más optimista que sus predecesores. ¿Puede ser que haya influido tu reciente paternidad?

Indudablemente. Irene ha tenido muchísimo que ver en todo. El otro día lo hablaba con mi mujer y le decía: «Llevo muchos años escribiendo sobre el amor. Te conocí a ti y la palabra se ensanchó muchísimo, pero Irene llegó de repente y no tengo más que mirarla un rato para ver a través de sus ojos y sentir lo que provoca dentro de ti». Para mí es la máxima expresión del amor, y como me dedico a hablar de eso, estar con mi hija me sienta doblemente bien.

Y aunque este disco tiene aún mucho recorrido, ¿hacia dónde apunta en estos momentos tu mirada?

A nivel compositivo estoy en el estudio, en ese momento que, creo, ya empiezo a reconocer después de varios discos: es ese momento de ideas bastante abstractas, sin un nexo, sin un orden. Uno no debe apretarse demasiado, debe levantarse cada día a trabajar, a escuchar sonidos, música, dejar que fluya. Estoy en ese momento abstracto.

Y luego está tu faceta de compositor. El año pasado te animaron a presentar una canción a Eurovisión. Este año es Blas Cantó, un paisano, quien, por designación directa, ha sido elegido para representarnos. ¿Qué te ha parecido?

Muy bien, me parece un candidato perfecto para Eurovisión. Un tío que canta espectacular y que creo que puede sorprender mucho a nivel internacional. Espero que elija la canción adecuada y que lo haga genial. Claro que sí.

¿Cómo has planteado tu show ? ¿Tiene una responsabilidad especial para ti por aquello de haber ganado este concurso?

A Murcia vamos con un formato que es la primera vez que vamos a hacer. Normalmente, en los formatos acústicos voy acompañado de Alejandro Martínez al piano, pero en esta ocasión se suma Tato Latorre, que es el productor del disco, y hemos montado un espectáculo nuevo. Me gusta este concierto porque me lo tomo como un reto, porque es algo que vamos a ver todos por primera vez.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook