19 de junio de 2019
19.06.2019
Entrevista
Tenor

Manuel Gómez: "Mi gran logro es poder vivir de la música y disfrutar cada día con lo que hago"

El cantante canario será esta tarde el encargado de poner voz al programa 'inglés' que ha preparado Cammerata para cerrar el ciclo de su décimo aniversario

19.06.2019 | 04:00
El tenor canario Manuel Gómez.

Canario de nacimiento y de familia murciana, esta tarde Manuel Gómez exhibirá ante el público del Víctor Villegas su refinado 'acento inglés'. Lo hará con un programa preparado junto a Cammerata en el que revivirá lo mejor del repertorio camerístico británico, con varias suites y hasta cuatro escenas de óperas de Händel.

El Víctor Villegas vuelve a abrir hoy sus puertas a la ópera. Lo hace de la mano de Cammerata que, además, tendrá esta tarde (20.00 horas) un invitado de excepción: el tenor canario Manuel Gómez. El cantante insular será el protagonista de un programa muy especial que pretende hacer un recorrido por lo más sonado del repertorio camerístico británico: Ralph Vaughan Williams, Frank Bridge, Benjamin Britten e, incluso, el nacionalizado Georg Friedrich Händel 'tomarán' la tarima del Auditorio Regional con un programa que se ha titulado Con acento inglés. Hablamos con el encargado de darles voz esta noche sobre su trayectoria, el momento que atraviesa la ópera en nuestro país y, por supuesto, sobre los textos a los que dará vida en Murcia.

En primer lugar, hábleme de su trayectoria profesional. ¿Cómo y cuándo se da cuenta de que nació para la ópera?
Sinceramente, no sé si nací para la ópera. No creo que nadie nazca con la obligación o la necesidad de hacer algo, ¡la sensación de responsabilidad sería enorme!, y vivir con ese peso sería insoportable. Pero sí es verdad que yo, desde pequeño, he tenido la necesidad de contar, de expresar, de comentar lo que me rodea, y me he dado cuenta de que lo puedo hacer con la voz. He encontrado en la música una forma de vida que me llena y me satisface, que me completa como persona. En cualquier caso, fue en los últimos años de instituto, en la ESO y el Bachiller, cuando empecé a cantar en coros juveniles. Después, tras un periodo de reflexión, decidí prepararme para las pruebas de ingreso en la Academia Superior de Música Hanns-Eisler de Berlín y, desde que entré, mis ganas de crecer y mejorar no han parado. Ya como profesional, puedo decir que la carrera musical es vocacional, y disfruto mucho de cada momento, desde el aprendizaje de repertorio, estudio y búsqueda de interpretaciones hasta, claro está, las funciones, donde tengo el privilegio de expresar ante el público lo que siento.

¿Y cómo es la preparación de un tenor? ¿Cómo se cuida una voz tan potente?
Bueno, la preparación es fundamental y larga: estudio de la música, lenguas, contexto histórico, estilo, técnica vocal... Hay momentos de frustración, de soledad, de impaciencia, pero esta lucha interna es la que me hace crecer como artista y aprender para el futuro. En cuanto a la voz, intento llevar una vida sana y no hacer ningún tipo de exceso. Me alejo de ambientes ruidosos y con mucho humo. Pero vamos, una vida normal y equilibrada.

¿Teme que su voz se apague algún día?
No actualmente, no es algo en lo que piense. Cuando llegue el momento, me plantearé la dirección de mi carrera, pero sí me gustaría seguir vinculado a la música.

¿Cuál considera que es el mayor logro de su vida?
Me parece extraño hablar del 'mayor logro de mi vida' porque, la verdad, todo ha tenido una evolución muy natural. Para mí, de hecho, el gran logro es poder dedicarme a la música y disfrutar cada día de lo que hago.

La UEFA le otorgó el honor en 2015 de cantar el himno en la final de la Liga de Campeones en el Estadio Olímpico de Berlín. ¿Cómo vivió esa experiencia?
Con mucha ganas. Fue una responsabilidad grandísima, eso sí: cantar ante un estadio de 70.000 espectadores y ante más de 400 millones de personas por televisión. Pero me hizo mucha ilusión participar en un evento de esa magnitud; fue una experiencia fabulosa.

Además de con la música, tiene un compromiso férreo con el medio ambiente como miembro de la iniciativa SDSN-Youth Arts Twenty Thirty (ONU), una red de artistas de todo el mundo que lucha por alcanzar la consecución de los Objetivos para un Desarrollo Sostenible a nivel global a través de las artes.
Efectivamente. Es un programa que aboga por el uso de las artes para impartir moral y valores humanos, condenar las injusticias y expresar una nueva perspectiva sobre el bienestar de la sociedad. Para mí, los Objetivos de Desarrollo Sostenible son la mejor manera de lograr un gran crecimiento económico sin perder de vista la inclusión social y la sostenibilidad medioambiental.

Volviendo a la música, ¿está suficientemente reconocida la ópera en España?
Bueno, la afición y el respeto por la ópera crece cada año en nuestro país; solo tienes que mirar las funciones que se hacían en los años sesenta y setenta y las que se hacen ahora. El número de orquestas, ciclos y conciertos va a más cada temporada. El tema está en que el problema de la música y de las artes en general es que depende de forma extraordinaria de la voluntad política, y tristemente no se ven como una necesidad. La escuela nos educa y nos forma de pequeños, pero creo que el Estado debe seguir enriqueciéndonos en nuestra vida adulta con la cultura, apoyando y mimando a los programadores, artistas e industria cultural en general. Nadie se plantea el cierre de un parque o un hospital, pero sí el recorte de horarios de un museo, una biblioteca o la reducción de una temporada de conciertos. Hay que seguir luchando, nos queda mucho por alcanzar...

Además de la ópera, ¿le gustan otros géneros musicales?
Disfruto de casi todos los géneros musicales. Hay música hecha para el enriquecimiento y otra para la diversión; cada una tiene un lugar en mi vida.

Hábleme del repertorio que va a interpretar en el Auditorio Regional de Murcia. ¿Qué van a encontrarse los asistentes?
El programa se titula Con acento inglés, por la nacionalidad de los compositores de las obras que se podrán escuchar en el Víctor Villegas, claro. Oirán piezas clave del reportorio camerístico inglés, obras de gran belleza como las suites Charterhouse de Vaughan William y de cuerdas de Frank Bridge, además de la brillante Simple Symphony de Britten. Dentro del programa, también voy a interpretar cuatro escenas de dos óperas de Händel, que aunque fuera alemán acabó por nacionalizarse inglés. Me pondré en la piel de Grimoaldo en Rodelinda y de Bajazet en Tamerlano, papel que se compuso para el afamado tenor italiano Francesco Borosini, que destacaba en la época tanto por su amplio y dramático registro vocal, como por su inmenso talento escénico. Con estas cuatro escenas, dos de cada ópera, quiero mostrar a dos reyes, primero fuertes y orgullosos y, luego, en el ocaso de su vida: uno exiliado como pastor y otro envenenado. Además del mensaje musical, quiero expresar que la avaricia, el afán de poder y la tiranía no deberían tener cabida entre los grandes mandatarios.

Por cierto, y para terminar: nació en Gran Canaria, pero creo que tiene una fuerte vinculación con la Región de Murcia...
Sí, por mi familia. Mis abuelos vivieron aquí, mi padre estudio Ciencias Químicas en la Universidad de Murcia, y aún tengo tíos y primos aquí. La música será una vez más un bonito motivo para unirnos de nuevo.

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