06 de junio de 2019
06.06.2019
La Opinión de Murcia
Archivos

Guardianes de la historia de la Región de Murcia

Los archivos Municipal y el General de la Región celebran su Día Internacional con una exposición en cada centro y jornadas de actividades y puertas abiertas para reivindicar su espacio en Murcia

05.06.2019 | 21:04

En Murcia hay dos espacios que guardan la historia. Literal. La guardan, la protegen, la cuidan... Lo hacen con la de hoy –la pasada–, pero también con los vestigios de nuestro presente, los que serán tal en el futuro. Hablamos del Archivo Municipal, que tiene su sede en el Palacio del Almudí, y del Archivo General de la Región, y, consecuentemente, de la gente que trabaja allí, de quienes se pasan los días buceando en actas, textos de todo tipo y fotografías. Nadie mejor que ellos para recordar la importancia de estos espacios a apenas tres días de que se 'celebre' el Día Internacional de los Archivos; y lo de 'celebrar' va entre comillas porque la fecha, aquí –coincidiendo con el Día de la Región– no es la más adecuada.

Sin embargo, ni uno ni otro van a dejar pasar la oportunidad de reivindicarse. «¿No se hace la Semana de los Museos? ¡Pues nosotros también! Como a partir del viernes la gente se va a la playa y el lunes es fiesta, hemos querido 'adelantar' el día y celebrar unas jornadas que hemos concentrado especialmente entre el jueves y el viernes», explica María José Hernández, técnico en el Archivo Municipal. En concreto, habrá lecturas públicas de poemas de Vicente Medina –con música de Ismael Galiana y José Belmonte como presentador–, proyecciones de una pequeña pieza documental de Manuel Muñoz Zielinski sobre este espacio, e incluso, mañana, se hará una entrega a la Hermandad de las Benditas Ánimas de Patiño de imágenes digitales sobre salves y oraciones, con la correspondiente actuación musical por parte de la cuadrilla.

Sin embargo, el evento principal es la inauguración –será visitable desde las nueve y media de esta mañana– de la exposición La Huerta de Murcia: sus paisajes y sus gentes: «Tendremos unos expositores con programas de fiestas, una sección con ordenanzas, también de planos, documentos del Segura y las diferentes inundaciones que ha vivido la ciudad, y por todo el Archivo tendremos colgadas fotografías históricas en cartón pluma de diversos motivos, pero siempre relacionados con Murcia, la huerta y el río», apunta Carmen Lillo, que dirige el centro y lamenta que, en esta ocasión, la apertura de puertas que han organizado no pueda ser completa: «Teníamos pensado hacer visitas guiadas por todas nuestras salas, pero en estos momentos estamos en obras y los depósitos no se pueden visitar. ¡Pero el año que viene haremos algo más espectacular! Porque aquí tenemos una riqueza tremenda y estamos empeñadas en darla a conocer a toda Murcia, no solo a los eruditos... Queremos que la gente reconozca este patrimonio documental como suyo».

Donde no habrá casi limitaciones para los visitantes –aunque, en este caso, de martes a viernes de la semana que viene– será en el Archivo General, sito en la Avenida de los Pinos. «Quien venga tendrá acceso, no solo a los espacios públicos, sino también a los restringidos; espacios de trabajo técnicos que generalmente no son visitables. Podrán conocer los depósitos de fondos, el taller de restauración, el de digitalización, la sala de investigación...», detalla Rafael Fresneda, responsable del centro. Además, en palabras para LA OPINIÓN, aseguró que este es «el momento más interesante para conocerlo», ya que coincide con la exposición Cámaras de colección –la más «significativa» de la temporada, según el director, que adelantó que los visitantes se podrán llevar a casa una fotografía hecha en un estudio del siglo XIX– y, para los más curiosos, los técnicos del Archivo mostrarán «una pequeña muestra de los documentos más destacados» que tienen en sus estanterías.

En ambos casos, tanto en el municipal como en el regional, sus responsables esperan que estas jornadas sirvan para dar a conocer el trabajo que allí realizan y subrayar la importancia de estos espacios. «Mira, yo creo que en los archivos está depositado el Estado de Derecho. ¿Por qué digo esto? Pues porque éste se sustenta, se basa en documentos: uno se llama de una manera porque hay un documento nacional de identidad que así lo atestigua; uno es dueño de una casa porque hay un documento notarial que le acredita como propietario, y uno contrata un viaje y un hotel y hay una serie de justificantes de lo que abona que le protegen.

Siempre hay un documento que justifica la actividad humana, y todo eso se tiene que archivar: son nuestros derechos individuales y colectivos, los de toda la sociedad, y sin ellos no tendríamos, efectivamente, un Estado de Derecho, que cohabita en estos archivos», reflexiona Fresneda, que, por supuesto, también hace hincapié en su valor cultural: «Es patrimonio, claro, ¡es nuestra historia! Y si la perdemos, perderíamos nuestra seña de identidad; la de cada colectividad, cada región... Por eso es tan importante conservar todo esto. Y legarlo, legarlo a quienes nos llegan detrás en mejores condiciones de las que lo hemos recibido, porque solo así sabrán quiénes son sus antepasados».

En la misma línea se muestra María José Hernández, que además incide en el valor del conjunto, más que en del escrito individual: «Cualquier documento, por insignificante que pueda parecer, tiene su historia, y eso contribuye a su vez a la memoria de Murcia. Mira, el más antiguo que tenemos aquí es el privilegio rodado de Alfonso X por el cual le otorgó a la ciudad de Murcia el fuero de Sevilla, y podría parecer que es la joya de la corona –al fin y al cabo, es la base del Concejo y el Ayuntamiento–, pero a lo mejor hay una persona a la que le interesa particularmente un documento del '32 porque sale su abuelo, u otro que quiere un cartel de las fiestas de su pueblo del '39. Aquí no hay archivos más o menos importantes que otros», insiste la técnico municipal, que a lo largo de su trayectoria en el centro ha visto desfilar por allí a un gran número de estudiantes y doctorandos con peticiones muy diversas.

Eso sí, añade: «De todas formas, cada vez viene menos gente porque se está digitalizando todo; los temas de prensa, por ejemplo, que son una de las cosas más consultadas, ya los tenemos casi todos en el ordenador. Intentamos facilitarle el trabajo a la gente, y que puedan hacer sus consultas desde casa, pero queda mucho por hacer... ¡Aquí no nos aburrimos! Hay una cantidad de documentación tan inmensa que no tendríamos tiempo en nuestra vida para organizarlo todo...», lamenta Hernández, que aprovecha para reclamar más personal.

Para hacernos una idea, ni en el Archivo Municipal ni en el General de la Región saben decir una cifra aproximada de los documentos que manejan; de hecho, lo calculan en kilómetros de estanterías. En las dependencias que los primeros tienen en la Finca Mayayo de Sangonera la Verde –donde guardan el grueso de los documentos– cuenta con unos ocho mil metros de estantes, mientras que en el de la Avenida de los Pinos, Fresneda informa de que tienen capacidad para 43.000 metros lineales de estanterías –«y ahora mismo el nivel de ocupación está al 60%»–, a los que hay que añadir los 30 kilómetros que gestionan en un espacio del Polígono Industrial Oeste; lo que, por supuesto, es una «responsabilidad enorme».

«Desafortunadamente, no todo nos llega en buenas condiciones. Hoy disponemos de unas condiciones magníficas para trabajar, pero esto es algo que no ha ocurrido siempre. Piensa que tenemos documentos desde 1284 –en concreto, un pergamino de Sancho IV, hijo de Alfonso X El Sabio–... Entonces, una parte importante del patrimonio llega con un importante deterioro, sin tratamiento técnico, etc. Pero las conservaciones físicas no son nuestra únicas labor –añade el responsable de este espacio–, también es necesario describirlo, es decir catalogarlo todo; si no, es como si no se conociera y, si no se conoce, no existe», explica.

La historia, nuestra historia, está, pues, al alcance de la mano, y sus guardianes están deseando enseñarla. Así que el marco que proporciona el Día Internacional de los Archivos es una buena excusa para conocer ambos espacios, para caminar entre siglos y conocer de dónde venimos. Que no todo va a ser irse a la playa el fin de semana.

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