01 de mayo de 2019
01.05.2019
La Opinión de Murcia
Exposición

El colorido y el realismo de la abaranera Rosa María Ramos llega a Murcia

El Hotel Cetina de la ciudad acoge hasta el 26 de mayo la primera muestra individual de la artista, que presenta una veintena de acuarelas

30.04.2019 | 20:28
El colorido y el realismo de la abaranera Rosa María Ramos llega a Murcia

La pintora de Abarán Rosa María Ramos expone hasta el próximo 26 de mayo en el Hotel Cetina de Murcia una colección de pinturas que ha titulado El arte mío. Ramos es una acuarelista de dilatada trayectoria que ya ha expuesto en Madrid, Valencia y Barcelona, entre otras ciudades, y que ahora llega a la capital del Segura donde, aunque parezca increíble, todavía no había tenido la oportunidad de mostrarse en solitario.

Se trata, pues, de su primera exposición individual, con 20 acuarelas de gran colorido y aspecto realista. «Mis obras están llenas de luz, colorido, calidez y, a la vez, están ejecutadas con firmes pinceladas», destaca la propia pintora, que además desvela que no sigue la técnica de ningún maestro acuarelista: «Me considero autodidacta porque cuando pinto es mi propio 'yo' el que reflejo en el lienzo. Me entusiasma la transparencia del medio que se utiliza para el pigmento y el agua, en la que me veo reflejada como persona por su transparencia».

Rosa es, además, desde hace seis años la representante oficial de una organización benéfica llamada Afame (Asociación de Familias Excluidas) y que centra sus esfuerzos en localizar hogares con problemas en Abarán y ayudarles con aquello que «no se atreven a pedir por vergüenza», señalan desde la institución. «Oír los problemas que tienen las personas que acuden a ella ha influido en que mis acuarelas sean capaces de reflejar sentimientos de alegría, como la belleza de la naturaleza o la transparencia del cristal», apunta la artista.

Afirma que le gusta «el contraste fuerte entre los colores y conseguir así despertar la esperanza de las personas que las puedan contemplar. Uso verdes, turquesas, purpuras, amarillos... y cualquier color que me haga vibrar cuando hago las mezclas. Me siento libre y feliz cuando estoy con un pincel en la mano», indica.

Destaca también Rosa que con su forma de pintar pretende, además, que sus sentimientos de felicidad «lleguen al espectador cada vez que vea esa acuarela, aportando así un granito de arena y transformándolo en ánimo y serenidad para él mismo. Soy feliz si consigo también hacer felices a los demás», concluye.

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