07 de abril de 2019
07.04.2019
La Opinión de Murcia
Crónica
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La magia, emoción y verdad de Funambulista iluminan el Víctor Villegas

Diego Cantero ofreció anoche "el mejor concierto" de su vida en el que sentimiento, baile y sorpresas le acercaron, una vez más, al público de su tierra

07.04.2019 | 16:15
Funambulista, durante su concierto en el Víctor Villegas de ayer.

Existe una magia especial que solo se crea cuando un artista se sube a un escenario de la tierra que lo vio nacer; es lo que pasó ayer cuando Funambulista ofreció una actuación impecable sobre las tablas del Víctor Villegas dentro de su gira 'El observatorio tour'. Y de magia sabe mucho Diego Cantero, porque la crea cada vez que toma en sus manos una libreta para escribir las letras y una guitarra para componer las melodías, y surge esa bonita lista de temas que componen su discografía.
 
El molinense y su banda crearon ayer en el Auditorio regional una mezcla perfecta de baladas que te encojen el corazón y ritmos que te hacen bailar en un concierto en el que la cercanía al público de su 'casa' fue la clave de su emoción y en el que, además, no faltaron las sorpresas.
 

Funambulista arrancó puntual con Viento a favor, Volver a empezar y Como un idiota, antes de ofrecer las primeras palabras a la audiencia murciana: "Hoy está aquí todo lo que siempre he querido, me ha influido y me ha hecho feliz: están mi familia, mis amigos, la gente que nos escuchaba cuando solo tocábamos en bares, los músicos con los que siempre soñé... vamos a hacer el mejor concierto de nuestra vida".
 
Una declaración de intenciones que, si no la cumplió, debió de quedar muy cerca, porque Diego Cantero se rompió sobre el escenario, dejando un pedacito de él y de lo que guarda dentro con cada canción. Prueba de ello fueron sus siguientes elecciones, Fiera y La vida de antes, un tema que compuso después de mudarse a Madrid: "Cuando llegué, encontré una guitarra española que ni recordaba que tenía. La cogí y empecé a pensar en mis padres y abuelos, en esas fotos en blanco y negro sobre marcos dorados terriblemente feos y tapetes de ganchillo. Recordé cómo las miraba embobado de pequeño y, entonces, la escribí", contó al público murciano justo antes de interpretar esta magistral canción tan llena de nostalgia por la Murcia en la que todos crecimos y que, sin duda, caló. Porque es difícil no empatizar con cada palabra de La vida de antes si eres murciano.
 
Un público al que, dejando el micro a un lado, hizo entonar el estribillo de Ya verás, mientras le decía a su pianista "mira, así canta Murcia". "Ya verás como me olvidas", dice esta canción; no, esta vez no hubo empatía con la letra, porque está claro que Murcia no te olvida nunca Diego Cantero.
 
Y después de poner la piel de gallina, Funambulista puso en pie al Víctor Villegas, que arrancó a bailar con Y yo, Aquí estaré yo y Verlos bailar.
 
Dedicaciones especiales con Me inventaré, un precioso mensaje para "todos los niños del planeta", y Valiente y libre: "Los mejores ejemplos que he tenido en mi vida han sido mujeres", una canción a la que siguió un solo al tambor en el que Diego acabó tocando hasta el suelo con los palillos. Él toca lo que le pongas, lleva la música en la sangre. Y cómo canta; canta para su público, canta para sus músicos, y canta para él mismo cuando se deja llevar por canciones que acaba interpretando casi como si no hubiese nadie más sobre el escenario. Se pierde un segundo, un segundo precioso, y entonces vuelve a su gente: "¿Estáis contentos?", un sí rotundo; "Entonces está todo hecho".


 
Porque su música es eso, felicidad. No es tristeza lo que evocan sus baladas, es nostalgia; es amor y desamor, porque es difícil tener el uno sin el otro; es emoción y, sobre todo, verdad. Y Funambulista buscaba eso en este concierto, hacernos felices.
 
Iba por buen camino, pero todo estaba por mejorar porque llegó entonces el tiempo para las sorpresas. El Auditorio regional comenzó a cantarle a él: "Cumpleaños feliz, te deseamos todos", y es que el molinense estaba ofreciendo ese mejor concierto de su vida en un día muy especial para él: "Está bien cumplir 37 años encima de este escenario y con todos vosotros", respondió el artista, que además recibió un regalo de alguien del público que le agradecía ese viaje a la Murcia de antes con un libro sobre la historia de la Región.
 
Un instante emotivo que puso los cimientos para, esta vez, la sorpresa de parte de Funambulista. Y es que fue entonces cuando su compañero y amigo, David Otero, saltó al escenario del Auditorio regional para, juntos, hacer disfrutar a los murcianos de un regalo muy 'afortunado'; su dueto, Tuvimos suerte.
 
Y una más, Esa luz, para luego abandonar momentáneamente las tablas y volver con un bis en el que lo juntó todo: el sentimiento, con  Líneas paralelas, acompañado solo por el piano y, finalmente, la cercanía con el público que tuvo durante toda la noche y que fue máxima cuando en ese instante se bajó del escenario y caminó, bailó y saltó junto a su gente entre las filas del Villegas en un final de concierto emotivo y vibrante de la mano del tema preferido de la mayoría: Quiero que vuelvas.

Queremos que vuelvas siempre, Funambulista. Murcia quiere que no te bajes nunca de sus escenarios y que sigas creando tu magia y consiguiendo que el público siga siendo feliz, tu propósito durante todo el concierto, el objetivo de tu música.

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