04 de abril de 2019
04.04.2019
La Opinión de Murcia
Entrevista
Actor

Jesús García: "Hacer del malo siempre es más fácil que interpretar al protagonista"

El joven intérprete se mete en la piel de Judas Iscariote en este drama en clave de historia de amor

03.04.2019 | 21:29
Jesús García: "Hacer del malo siempre es más fácil que interpretar al protagonista"

La compañía ceheginera regresa hoy a la Ermita de la Soledad para representar La Pasión de Cristo.

El grupo Alhory Teatro de Cehegín regresa esta noche a la Ermita de la Soledad de la localidad del Noroeste para presentar, de nuevo, su último proyecto teatral, La Pasión de Cristo, una obra que, en palabras de su director, Jesús García, «cuenta la historia de amor que Jesús mantuvo con sus discípulos durante sus últimos días de vida». La obra fue presentada el pasado domingo con un éxito absoluto –tuvieron que colgar el cartel de 'No hay billetes'– y, por ello, se ha programado una segunda sesión a las puertas de la Semana Santa.

¿Por qué La Pasión de Cristo ?

Fue una de las nuestras primeras producciones, allá por el año 2012. Cuando la compañía se puso en marcha, hicimos La pasión de Cristo con un texto de Carlos Botana, pero es verdad que, después de tantos años, no teníamos ni tan siquiera la intención de volver a representarla, ya que en la actualidad la línea histórica de la compañía es diferente y abarca otros periodos y otro tipo de montajes. Pero, a finales del mes de enero, la cofradía de la Virgen de la Soledad de Cehegín se pone en contacto con nosotros para encargarnos un montaje que poner en marcha en fechas próximas a la Semana Santa, y que no se aleje del mensaje que ellos y estos días pretenden transmitir. En ese momento fue cuando se nos ocurrió rescatar aquel montaje y adaptarlo a las señas de identidad que en estos años ha ido adquiriendo la compañía, con el rigor histórico que nos gusta poner en cada texto, así como la documentación necesaria para crear el atrezo y el vestuario.

¿Qué impronta le habían querido dar a este clásico?

Hemos utilizado un texto propio que combina distintas versiones tanto de autos sacramentales como de anteriores teatralizaciones de La Pasión de Cristo, y que también recurriera a los Evangelios para narrar este gran episodio que nosotros hemos considerado como una historia de amor dentro de lo que teatralmente se puede contar como un drama. Hemos querido transmitir nuestras señas de identidad: un realismo llevado a través de la documentación histórica y del diseño bien documentado; también hemos querido alejarnos de todos los clichés que a lo largo de estos dos mil años han podido revertir lo que fueron los últimos días de Jesús, y hemos pretendido llevarlo todo con la mayor naturalidad, organicidad y espontaneidad posible para que sea una historia que llegue al público, y también que sorprenda. En definitiva, hemos querido crear un espectáculo de una hora y media que consiga 'sacar' a la gente de esta ermita del siglo XVI en una experiencia que no puedan olvidar.

Eso le iba a decir: la puesta en escena es en la ermita de la Soledad, un lugar muy especial.

Un lugar muy especial, sí; además, con todas las connotaciones que puede tener la palabra, porque no solo es un lugar maravilloso y bello, sino que también nos ha demostrado que todo tiene su recompensa con un estreno que fue magnífico. Porque, la verdad es que nos ha resultado muy complejo hacer el montaje que nosotros queríamos allí... Hemos tenidos que montar varios escenarios y estructuras auxiliares para ubicar el sonido, la iluminación y la propia escenografía, que nos ha costado sudor, sufrimiento y muchas horas. Pero ha merecido la pena.

Y, esta vez, Jesús hace de Judas.

Sí. Tengo la suerte de representar al malo, que siempre es más fácil que representar a alguien que tenga un poco más de bondad con el resto de los personajes. Lo cierto es que en los últimos papeles me ha tocado representar a personajes que son bastante malos, que no van por la vida repartiendo el bien, y he tenido la suerte de disfrutarlos. Judas es un personaje muy dinámico, con una implicación física muy fuerte y que, además, tiene alguna que otra escena de acción que necesita una gran coordinación tanto por mi parte como por la de algunos de mis compañeros, que me ayudan a que salga bien parado. Esto ha provocado que en el último mes y medio no he parado ni un día de trabajar en el montaje.

El estreno fue el pasado domingo, y ahora van a por el segundo asalto. ¿Qué tal ha sido la acogida?

La acogida fue sorprendente. Las entradas para el estreno se agotaron con varios días de antelación, y, claro, esta circunstancia nos motivó a sacar un nuevo pase para el jueves [por hoy]. Cuando a las siete y media de la tarde abrimos las puertas, no es que estuvieran, bajo la lluvia, las doscientas personas que habían comprado su entrada, es que había casi medio centenar que no tenían billete y que, sin embargo, se habían acercado con la esperanza de poder ver la obra. Dadas las circunstancias, aumentamos un poco el aforo para que esas personas que habían venido incluso de fuera, y estaban aguantando el chaparrón, no se fueran con mal cuerpo por no poder disfrutar de esta obra. Y, al terminar, los comentarios y las críticas fueron muy positivas.

¿Tienen planteado representarla en algún otro municipio?

Por el momento no la hemos ofrecido, ni la tenemos contratada con ningún otro municipio por la complejidad del montaje. Está hecha para representarse en esta ermita; hemos intentado afinar tanto que venderla a otro espacio ahora mismo nos supondría una nueva carga de trabajo de adaptación..., aunque, bueno, no lo descartamos, sobre todo para el próximo año, ya que el montaje está realizado y hemos conseguido crear un grupo de actores muy homogéneo y muy potente. Así que prevemos que la obra pueda seguir en próximos años tanto en Cehegín como en otros municipios.

Y, ya por último, ¿qué próximos trabajos tienen en mente?

En cuanto terminemos este montaje, ya tenemos en cola diseños, dramaturgia y varias materias de producción más enfocadas a las visitas teatralizadas que queremos estrenar el próximo verano en Cehegín. Llevamos dos veranos sin hacer visitas porque se nos solapaba con otros montajes, pero este año hemos conseguido cuadrarlo y esperamos llenar el casco antiguo de historia.

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