14 de enero de 2019
14.01.2019
Entrevista
Arte

Jean Carlos Puerto: ''Mis cuadros son una construcci髇 colectiva de la realidad''

''Utilizo los objetos como forma de componer una imagen que transmita la historia''

14.01.2019 | 04:00
El artista Jean Carlos Puerto posa con sus pinturas

'Threshold/Umbral' es el nuevo trabajo de Jean Carlos Puerto, que se puede visitar en la Galer韆 L閡cade de Murcia hasta el 23 de enero. A trav閟 del retrato, el artista representa en esta muestra las cualidades tensionales de los objetos: tiempo, espacio, esencia y eidos.

Threshold/ Umbral es la nueva propuesta del artista Jean Carlos Puerto, que se exhibe en la Galería Léucade de Murcia hasta el 23 de enero. Comisariada por Ricardo Recuero, la colección está formada por doce óleos y cinco dibujos, cada uno de los cuales explora la relación entre los objetos, las posibilidades y sus accesos, el deseo como motor, los ritos de paso y la sensualidad como poética.

Los elementos que integran el cuadro son una guía narrativa en las obras del pintor murciano Jean Carlos Puerto, cuyos primeros pasos universitarios y profesionales se centran en el ámbito de la psicología –es psicoterapeuta sistémico-. Pronto destacaría por su sensibilidad hacia el arte y su capacidad de observación y en 2016 obtiene el Primer Premio en el XVII Certamen Nacional de Pintura y Escultura Ciudad de Melilla con la obra El desayuno, un gran empuje a su recién iniciada trayectoria artística.

En 'Umbral', su nueva propuesta, avanza en las cuestiones humanas y sociales desde una concepción más profunda y compleja. Son situaciones vividas por el propio artista pero que se encuentran en un "remanente inconsciente", respondiendo a entornos cognitivos intrínsecos en nuestra cultura.

A través del retrato, el artista representa las cualidades tensionales de los objetos –tiempo, espacio, esencia y eidos-: "Hay un uso del objeto que finalmente se transforma en una nueva escena con significado para el espectador" –explica-, porque la manera concreta de plasmarlos permite componer una imagen que cuenta la historia.

En sus piezas se agrupan los sentimientos humanos, personales y relacionales, aquellos que involucran a otras personas. Hay cierto dramatismo, entendido desde la complejidad de las relaciones humanas. Las obras dialogan entre sí; hablan de las familias, de los vínculos con los padres, con los hermanos o con uno mismo. Pero cada imagen también "cuenta algo sobre nosotros en la medida en que observamos un detalle que quizá haya pasado desapercibido para otros", señala.

En una conversación distendida, que tiene lugar en su estudio, el autor nos habla de su nuevo proyecto, comisariado por Ricardo Recuero.

Jean Carlos Puerto construye un planteamiento circular, "donde el espectador divaga en sus pensamientos, se entretiene y se pregunta".

La principal influencia en su pintura, "quizá no por el método pero sí por lo que supuso, fue el realismo de Antonio López: sus cuadros me llamaban mucho la atención –afirma-. Otros referentes son Edward Hopper o los grandes pintores del realismo clásico, como Goya o Velázquez".

En su técnica la luz es cuidada, caprichosa. Se debe a su fascinación por Sorolla, "ese sol valenciano, las luces contundentes y el contraluz; intento plasmar el sol que está presente en la Región de Murcia durante muchos meses del año". También el efecto de la luz al ser observada, desde una concepción realista: "Cómo cae sobre el cuerpo, entra por la ventana, ilumina la habitación y llena el espacio", añade.

En alguna ocasión Puerto se ha definido como pintor de lo social. "Trato temas humanos –responde-, es lo que más me motiva. A esto se une mi profesión, diez años de experiencia como psicólogo; una mirada hacia lo que ocurre en las familias, en el individuo, pero siempre dentro de la sociedad, del sistema, no hacia el mundo interior".

De hecho, lo narra a través de escenas cotidianas. "Pretendo que lo sean porque es mi mundo, lo que me rodea y está más cercano a todo. Al plantear la escena observo los símbolos que pueden conducirme al problema. Utilizo los objetos como forma de componer una imagen que transmita una historia", sostiene.

¿Qué cuentan sus obras?, le pregunto. "Hablan de mí pero también de todos. Son sentimientos muy humanos, personales y relacionales que tienen que ver con otras personas. Al final, al vivir en sociedad, todos los sentimientos se van mezclando", aclara.

El tema central de 'Umbral' es "lo humano: sigo avanzando en esta línea pero desde un planteamiento más profundo, más complejo. Algo que cuente más sin ser tan evidente".

Explica que estas historias no son una interpretación literal de su vida. "Me han preguntado muchas veces si hago arte de forma terapéutica. El arte es terapéutico pero no lo concibo como terapia personal. Mis cuadros son una co-construcción de la realidad".

¿Puede aclararme ese concepto? "Las realidades sociales se construyen. Mis cuadros son co-construcciones de la realidad porque los protagonistas aportan a la historia sus propias vivencias, sentimientos, y se crea una imagen colectiva".

Realizó su primera exposición individual, La incesante búsqueda del self, en 2016, ¿cómo ha evolucionado? "Fue salir del cascarón, pero lo haces con muchas inseguridades y miedos y cuando eso ocurre no puedes desarrollar tu trabajo todo lo bien que te gustaría. Ahora me veo con menos miedo, con más idea de lo que quiero mostrar. He variado, pero me quedé con lo más próximo a lo que pretendo conseguir. He evolucionado en la forma de pintar".

¿Cómo es su pintura? "Es más medida e intento que lo sea cada vez más. Cuando hago un cuadro no busco el efectismo, lo rápido, aunque, en ocasiones, la premura de la sociedad te obligue a ello. Intento que tengan cada vez más calidad".

A través de una cuidada técnica, introduce el tema de la mitología familiar, que define como "creencias, costumbres y aprendizajes heredados de generaciones atrás". ¿Sobre qué otros aspectos reflexiona? "Indago en la corriente filosófica del realismo especulativo y en el concepto de umbral, teniendo presente la realidad humana".

El área de investigación formal y estética de este proyecto parte, por un lado, de los afluentes adyacentes a la nueva corriente de pensamiento denominada Realismo Especulativo, de la que Graham Harman es uno de sus más importantes representantes, y, por otro, de la idea de Umbral.

Plantea sus obras como retos y explora diferentes disciplinas, como el videoarte, que incluye en esta muestra, manteniendo la búsqueda de coherencia argumental para completar el significado de las piezas. Una pintura que el propio artista define como "realista, figurativa y humana". Observamos planos lisos que captan la vibración de la luz y la utilización de colores complementarios.

Me intereso por su manera de enfrentarse al cuadro. "Pretendo que cada obra sea nueva para que me genere intriga. Hay momentos en los que dudas sobre lo que vas a conseguir. Es una lucha y sufres, un reto técnico y de expresión de concepto. Pero cuando lo resuelves, la satisfacción es tal que constituye el motor que te lleva a seguir intentándolo. Generar la idea es la primera lucha. Es un diálogo interno".

¿Cómo concibe al ser humano? "Es relación, emoción, sociedad, convivencia, aprendizaje social. Necesitamos a los demás".

¿Y cómo crea sus personajes? "Están situados en escenarios, ubicados en un contexto muy bien definido. Me gusta la pintura realista que respeta las leyes de la realidad. No creo que pueda pintar surrealismo. Los escenarios para mí tienen que ser reales. Es una composición, no una imaginación".

¿Cuál es la estética de estos lugares? "Siempre es una escena limpia y cuidada, pero no la busco. El camino me lleva a eso, no sé si de forma consciente o inconsciente. Utilizo los objetos para complementar la historia".

Esta disposición contrasta con series anteriores, donde sumerge a las figuras masculinas en el agua. Son colecciones donde ha explorado la parte más íntima del ser humano y en las que no están presentes las relaciones sociales, sino los sentimientos individuales, porque esa preocupación también forma parte de la investigación pictórica de Puerto, una línea que trabaja de forma paralela al tema social.

¿Por qué hombres desnudos? "Hay una parte de contracultura. El cuerpo del hombre es rudo, se representa con unos sentimientos fuertes y por qué no representarlos como seres capaces de sentir, de emocionarse".

¿Qué le preocupa del mundo? "La situación política, cómo se está polarizando la sociedad, cómo vivimos en una sociedad donde cada vez hay más información en redes sociales pero la sesgamos y la convertimos en una realidad que no incluye, sino que nos separa más".

¿Existe una dualidad psicología/arte en sus cuadros? "Sí, desde el momento compositivo hay un uso de la psicología, de lo personal".

Por último, ¿puede decirme qué le aporta la pintura? "Un espacio propio, eterno, en la manera en que me atiendo, me cuido, pero no de forma terapéutica".

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook

Neomotor

Toda la información sobre el mundo del motor

Conoce las últimas tendencias y las novedades en coches, motos y la industria automovilística.