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Seguridad

La Guardia Civil, desesperada: "No pudimos ni intentar interceptar la patera que arribó a la Cala del Barco"

La única patrulla rápida con la que cuenta en la Región de Murcia está averiada, por lo que los agentes no pudieron actuar ante la embarcación que transportaba a más de sesenta argelinos

Una patera desembarca en Los Belones con decenas de inmigrantes

L. O.

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Jaime Ferrán

Jaime Ferrán

Una de la tarde del 19 de agosto. Cala del Barco, en Los Belones. Decenas de bañistas se refrescan en el agua o toman el sol en uno de los días más calurosos del año en la Región de Murcia. Hasta que una embarcación negra se aproxima hasta la playa cargada de ocupantes. Un total de 62 personas procedentes de Argelia se tiran al mar una vez que están seguros de que hacen pie. Algunos de los veraneantes, nerviosos, recogen sus cosas y abandonan el lugar; otros cogen el móvil y graban la escena. Sus vídeos no tardarían mucho en hacerse virales.

No era una embarcación cualquiera. "No era un cayuco de madera que ha estado toda la noche a la deriva, era una lancha de grandes dimensiones, con cuatro motores y mil caballos que llega, desembarca y se va", señaló ayer el presidente de la Comunidad, Fernando López Miras, en una entrevista en Antena 3 Televisión, en la que se quejó de la no intervención de las autoridades estatales: "No entendemos dónde están los efectivos del Ministerio".

Los agentes de la Guardia Civil deberían haber interceptado la embarcación, pero fueron incapaces porque la única patrulla rápida con la que cuentan en la Región de Murcia está averiada. "No lo pudimos ni intentar", reconoce a La Opinión el secretario general de la Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC) en la Región de Murcia, Juan García Montalbán.

No era un cayuco de madera que ha estado toda la noche a la deriva, era una lancha de grandes dimensiones, con cuatro motores y mil caballos

Fernando López Miras

— Presidente de la Región de Murcia

El Servicio Marítimo de la Guardia Civil solo cuenta con tres embarcaciones para controlar a las mafias y solo una es capaz de alcanzar los 50 nudos, por lo que es la única que podría ponerse a la altura de las narcolanchas, algunas de las cuales, incluso, ya superan los 70 nudos. La patrulla averiada, cuyo período de vida útil ya venció, está pendiente de renovarse, dice Montalbán. Sin embargo, AUGC no pide solo que se cambie, sino que reclama que se añada una más y la Región pase a contar con dos patrullas rápidas.

"Las narcolanchas cada vez tienen más potencia, por lo que necesitamos lanchas con infraestructura suficiente para que no nos pase lo que ocurrió en Barbate", manifiesta, recordando que en febrero hizo dos años de la muerte de dos guardias civiles al ser embestidos por una narcolancha en el puerto de esa localidad.

García Montalbán teme que se trate de una "sustitución" de la embarcación Río Cervera de la Guardia Civil, que supera los veinte años de antigüedad. "Si fuéramos a quedarnos con dos embarcaciones rápidas, haría falta más personal para que ambas pudieran utilizarse al mismo tiempo, pero no creo que este vaya a ser el caso", explica.

Agentes de la Guardia Civil de la patrullera Río Cervera.

Agentes de la Guardia Civil en la patrullera Río Cervera. / EFE/Marcial Guillén

No solo es la inmigración

Dotar a la Benemérita de recursos no solo es importante para controlar la inmigración. Montalbán ya advirtió a comienzos de año que "las costas de la Región de Murcia se han convertido en una zona donde las narcolanchas se protegen cuando hay temporal". Remarcó que "es un hecho que el narcotráfico se ha extendido desde las provincias de Cádiz y Huelva hasta las costas de Almería y actualmente a las de la Región, principalmente aprovechando calas y playas que la orografía entre Águilas y Cartagena les ofrece como protección". Desde entonces hasta la actualidad, asegura que han notado el aumento del "petaqueo", que es como se conoce a la práctica ilegal de acopiar, transportar y suministrar grandes cantidades de combustible en garrafas o bidones para abastecer de manera clandestina a embarcaciones del crimen organizado.

El Gobierno de la nación reconocía en mayo a través del Informe del Departamento de Seguridad Nacional (DSN) que el radio de actuación de las narcolanchas tipo 'go-fast', sospechosas de llevar a cabo operaciones relacionadas con el tráfico de estupefacientes, se ha expandido hacia el oeste (costa de Huelva y Portugal) y hacia el este (arco de Levante, desde las costas de la Región de Murcia hasta las de Gerona y Baleares).

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