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Medio ambiente

Las Alquerías amplía su misión tras formar a 200.000 murcianos desde 1993

El Aula de Naturaleza de Sierra Espuña evoluciona al nuevo Centro Regional de Educación Ambiental con programas a empresas, administraciones y asociaciones

Una de las cientos de actividades desarrolladas  en el Aula de Naturaleza Las Alquerías.

Una de las cientos de actividades desarrolladas en el Aula de Naturaleza Las Alquerías. / CARM

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Alejandro Lorente

Alejandro Lorente

Más de tres décadas después de su inauguración, el Aula de Naturaleza Las Alquerías afronta una nueva etapa con la intención de extender la educación ambiental más allá de las aulas. El centro, situado en el corazón de Sierra Espuña, ha recibido cerca de 200.000 usuarios desde 1993 y se transformará en el Centro Regional de Educación Ambiental (CREAM), una evolución con la que el Ejecutivo autonómico busca llegar no solo a escolares, sino también a administraciones, empresas, asociaciones y ciudadanía en general.

La Consejería de Medio Ambiente destaca que la instalación se ha consolidado como uno de los principales referentes de la educación ambiental en la Región de Murcia. Las cifras reflejan esa trayectoria: una media superior a 6.000 participantes al año desde su apertura y más de 31.000 usuarios entre 2021 y 2025. De ellos, aproximadamente dos de cada tres pertenecían a la comunidad educativa.

El consejero de Medio Ambiente, Universidades, Investigación y Mar Menor, Juan María Vázquez, pone el acento en el valor social del proyecto al señalar que "hay proyectos cuya rentabilidad no se mide en euros, sino en ciudadanos mejor formados y más comprometidos con su entorno". En su opinión, Las Alquerías representa uno de esos ejemplos en los que la inversión pública deja una huella que trasciende las cifras de participación.

La actividad desarrollada en el enclave durante estos años ha abarcado excursiones escolares, talleres de biodiversidad, campamentos de verano, itinerarios interpretativos, programas de convivencia y numerosas iniciativas de sensibilización ambiental. Según el Gobierno regional, esa oferta ha permitido que varias generaciones de murcianos hayan conocido el patrimonio natural de Sierra Espuña mediante experiencias directas sobre el terreno.

La conversión del Aula de Naturaleza en CREAM responde a la voluntad de adaptar el centro a los nuevos desafíos ambientales. La programación mantendrá las actividades dirigidas a los centros educativos, pero incorporará también acciones específicas para otros colectivos, con formación sobre biodiversidad, acción climática, economía circular, eficiencia energética o gestión sostenible del agua.

"La educación ambiental ya no puede entenderse únicamente como una actividad para escolares", afirmó Vázquez. El consejero defendió que los retos vinculados al cambio climático y a la conservación del patrimonio natural requieren una ciudadanía "bien informada y comprometida", por lo que el nuevo centro pretende convertirse en un espacio de referencia para la divulgación y la formación ambiental en la Región.

"La educación ambiental no debe ser solo una actividad para escolares", señala Vázquez

Un historia colectiva

La ubicación de Las Alquerías también forma parte del mensaje que quiere transmitir esta nueva etapa. El edificio se encuentra en uno de los enclaves más representativos de Sierra Espuña, escenario de las históricas campañas de restauración hidrológico-forestal que, hace más de un siglo, impulsaron la recuperación de una montaña profundamente degradada. Ese legado servirá ahora como punto de partida para abordar los retos ambientales actuales.

La nueva orientación del centro incluirá, además, jornadas técnicas, actividades de participación ciudadana y proyectos vinculados a la futura Estrategia Regional de Educación Ambiental para la Conservación de la Biodiversidad y la Acción Climática. Para el titular de Medio Ambiente, la experiencia acumulada durante estos años confirma que "nadie protege aquello que no conoce". A su entender, las miles de personas que han pasado por Las Alquerías forman parte de una historia colectiva que explica el papel creciente de la educación ambiental como herramienta para favorecer la conservación del entorno natural.

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