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Fenómeno astronómico y social

Las nubes empañan un multitudinario eclipse al lado del Mar Menor

Miles de personas se agolpan en las playas de La Manga para disfrutar del fenómeno

La luna tapa parcialmente el sol en el cielo de La Manga.

La luna tapa parcialmente el sol en el cielo de La Manga. / Iván Urquízar

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Juana Martínez

Juana Martínez

La Manga del Mar Menor levantó la tarde de ayer la mirada al cielo para vivir el fenómeno astronómico más esperado del año, en el que la luna tapó casi por completo al sol adelantando la noche por unos minutos, aunque no se pudiera observar completamente debido a la presencia de nubes.

Vecinos, turistas y curiosos se concentraron en distintos puntos del litoral para seguir el eclipse, que convirtió durante unos minutos las playas y paseos de la zona en improvisados observatorios. Con el atardecer en el Mar Menor como telón de fondo, el espectáculo celeste dejó una de las estampas más singulares de este verano en la costa de la Región.

La empresa Astroibera, con más de 20 años a sus espaldas especializados en astronomía y astroturismo, junto al Ministerio de Ciencia, reunió a un centenar de personas en el hotel Aluasun Doblemar, en La Manga del Mar Menor, para disfrutar de una tarde donde el cielo fue el protagonista.

Las nubes cubren el sol en una playa abarrotada de La Manga.

Las nubes cubren el sol en una playa abarrotada de La Manga. / Iván Urquízar

La jornada comenzó con los nervios ilusionados de los más pequeños —más de uno rompió las gafas antes siquiera de empezar a usarlas por utilizarlas como juguete para entretenerse mientras llegaba la hora indicada— y las precauciones de los adultos, conscientes de los riesgos que conllevaba exponerse al eclipse sin las medidas adecuadas.

El doctor en Ciencias Físicas Antonio Soto fue el encargado de ofrecer una charla denominada ‘Un eclipse para gobernarlo todo. La física del sol, la luna y la sombra que cruzará España’. Asimismo, pequeños y mayores pudieron disfrutar de seis telescopios y hasta un planetario en el que comprender el porqué del eclipse.

Y es que familias, grupos de amigos y parejas se desplazaron hasta las playas del Mar Menor para ver un fenómeno astronómico no vivido desde 1905. Entre ellos, Cristóbal Perán, quien acudió junto a su pareja y su hija. "Es el primer eclipse que veo en mi vida y espero que lo vea la niña", explicó a esta redacción minutos antes de que la luna comenzara a tapar la luz solar. "Me he cambiado hasta el turno de trabajo para estar aquí", concretó el joven, que, aunque natural de Murcia, veranea en La Manga.

"No se ve nada, ni siquiera dónde está. Ya lo veremos en foto", comentaban los asistentes

La gran afluencia de gente generó problemas de cobertura.

Sobre las 19.40 se pudo empezar a observar "la primera mordida de la luna, qué bonita es".

Los más pequeños, asombrados, exclamaban: "¡No ves que se está comiendo al sol, papá! ¡Que chulo!", aunque sin olvidar que "no mires el sol sin las gafas, que te lo estoy diciendo".

Otros lo disfrutaron sin siquiera salir del agua del Mar Menor, ya que desde el Mar Mediterráneo en La Manga no se podía observar.

También hubo quien prefirió ni siquiera mirar, colocarse de espaldas e incluso protegerse con la sombrilla por el miedo a quedarse ciego. "Que no puedes mirar más de tres minutos sin gafas", se recordaban unos a otros con el mismo miedo. Otros calculaban la fecha del próximo porque "si es en el 2027, sí que le vamos a sacar rendimiento a las gafas".

Sin embargo, las nubes decidieron finalmente impedir a las miles de personas que se agolpaban en las playas del Mar Menor contemplar el fenómeno astronómico, y pasadas las ocho de la tarde era imposible contemplar el eclipse. "No se ve nada, ni siquiera dónde está. Ya lo veremos en foto y vídeos", comentaban desilusionados.

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