Empresa vinculada al proyecto Caetra
Javier Moreno, CEO de MG Jackets: "Preferimos vender alta gama aunque sea más caro"
El administrador de la compañía mira hacia el futuro con ambición y muchos proyectos, pero afirma mantener los pies en la tierra y no dudar en pedir ayuda cuando se choca con alguna de sus limitaciones

Javier Moreno y su hermano Daniel Moreno, administradores y fundadores de MG Jackets. / Iván Urquízar
Al inicio de un proyecto, ya sea empresarial o personal, el escenario ideal es crecer lo más rápido posible, pero esto conlleva muchos riesgos. Son incontables los ejemplos de entidades que mueren de éxito por dejarse llevar por el entusiasmo y la ambición excesiva. Desde MG Jackets destacan la importancia de controlar el ego y entender las limitaciones. A partir de esta premisa, piden ayuda y consejo desde el exterior si la tarea requiere un conocimiento que no tienen.
Pese a la moderación, este equipo especializado en la fabricación de tejidos que soportan condiciones extremas se encuentra en un momento de significativa expansión y Defensa es una gran oportunidad porque les abre nuevas líneas de negocio. Asimismo, para los fundadores de la sociedad, Javier Moreno y su hermano Daniel Moreno, es un logro personal porque su padre estuvo toda la vida en la Armada y su tío fue maestro de armas. En otras palabras, el interés por el equipamiento para Defensa lo tienen en la sangre.
¿Cuánto tiempo llevan en el sector y cómo han sido estos primeros años?
Abrimos la puerta en enero de 2018. Al principio estábamos mi hermano y yo, pero a los pocos meses se incorporaron otros familiares en la parte de administración porque empezábamos a tener un volumen importante de papeleo. Actualmente somos ya 23 personas en la compañía. Lo cierto es que han sido unos años de un crecimiento un poco fuerte. Hemos tenido que gestionarlo sin conocimiento en temas financieros ni de gestión de empresa. Aprendimos sobre la marcha.
¿Cómo se consigue que un crecimiento tan fuerte sea exitoso sin que se descontrole?
Pidiendo ayuda y siendo conscientes de que solos no podemos. La humildad es necesaria porque hay momentos en los que el ego sube y nos creemos ‘el gran empresario del año’ y que nunca vamos a tener problemas. Pero nosotros, hace dos años, vimos que estábamos creciendo y que no podíamos gestionar esto. Lo que hicimos fue contratar a una consultora y tener un director financiero externo. Este año diversificamos esta función; tenemos dos empresas: una que nos lleva todo el tema de lo financiero y otra que es la encargada del desarrollo del negocio. Entre las dos se complementan y ayudan y nos permiten entender hacia dónde vamos. En resumen, nos permiten domar a la entidad y evitar que se convierta en un potro salvaje que nos mate de éxito.
¿Van a continuar la expansión?
Este pasado lunes firmamos un contrato para adquirir una nueva nave que tendrá 2.000 metros cuadrados. En los últimos años ya cambiamos nuestro espacio en el polígono de La Palma por Vista Alegre porque se nos quedaba pequeño. Ahora nos está pasando lo mismo y vamos a triplicar casi nuestra capacidad actual.

Javier Moreno, CEO de MG Jackets, se pone un prototipo de camuflaje multiespectral. / Iván Urquízar
Hacen énfasis en la calidad de sus productos, ¿cómo se aseguran de que los materiales son los más óptimos?
Nuestra política de empresa es comprar solo de proveedores europeos. No compramos nada de fuera de la UE. Además, siempre son fabricantes de primeras marcas. Desde el punto de vista comercial vendemos más caro que algunos competidores. Pero yo siempre digo lo siguiente: Tú decides si comprar un coche de baja o alta gama. Nosotros preferimos vender siempre alta gama. Esto nos garantiza que nuestros productos cumplan con toda la normativa europea y, por supuesto, nos asegura que el resultado final sea de mucha calidad. Los clientes nos lo valoran.
"Pedimos ayuda y somos conscientes de nuestras limitaciones para controlar el ego"
¿Tienen otros proyectos en el horno?
Aparte de los dos proyectos de Caetra, tenemos un tercero con el Centro Tecnológico Textil de Alcoy, financiado con una ayuda del CDTI para desarrollar un producto que hasta ahora no se fabricaba en España, sino que se compraba solo en Asia. Se trata de unos tejidos calefactables aplicados a la industria. Es como la típica faja que te pones en la espalda que te calienta los riñones.
¿Qué aplicaciones concretas tendría?
Para una planta de jabones o de aceites. Este tipo de tejidos calefactables hace que no se solidifique y que se quede en estado licuado durante la noche y por la mañana se pueda trabajar a ritmo normal. En definitiva, se utilizaría en centros en los que trabajen con este tipo de productos como grasas. Para todos los que necesiten un aporte energético extra de cara a que no se les ponga muy denso el producto durante la noche.
- De la compra de Jamones Albarracín a abrir el primer hotel cinco estrellas de Murcia: la semana 'pata negra' que encumbra a la familia Fuertes y la 'marca ElPozo'
- El novio de la buceadora muerta en la Cueva del Agua, al banquillo por homicidio imprudente
- En directo: Atlético Madrileño-Real Murcia
- Arde Bogotá anuncia una gira por salas con entradas solo a la venta en taquilla
- Un crucero sin barco para descubrir La Manga todo el año
- Una panadería murciana conquista el Oro en 50 Panader@s TOP de España justo cuando cumple 72 años
- Los contribuyentes murcianos aguardan una cascada de millones en devoluciones tras el récord de declaraciones de la Renta en la Región
- Un hombre se quema a lo bonzo frente al juzgado de Cartagena