Entrevista
Antonia Baez, Defensora del Universitario: "Detrás de los problemas siempre hay una persona, la implicación es importante"
Antonia Baeza, profesora de Ingeniería Química en la Universidad de Murcia (UMU) y nueva Defensora del Universitario, ya era adjunta del anterior defensor, por lo que conoce el funcionamiento del servicio y lo afronta «con muchas ganas»

Antonia Baeza, nueva Defensora del Universitario de la UMU. / UMU
Para quien no la conozca, ¿qué funciones se realizan desde la Defensoría?
Cuando una persona ya ha pasado por el sistema de garantía de los centros o de toda la universidad y ve vulnerados algunos de sus derechos, acude a la Defensoría. Cuando una persona tiene un problema de índole personal o no sabe dónde ir, también acude a la Defensoría. Es como un centro receptor de quejas, de problemas, de asesoramiento. Es un poquito un cajón desastre donde cualquier persona que tenga un problema sabe que puede acudir y, o bien se le orienta hacia el lugar adecuado para exponer su problema o su queja, o bien se le atiende directamente.
Personalmente, ¿qué le llevó a adentrarse en la Defensoría?
Llevo tres años y medio de adjunta, ayudando al defensor anterior, Juan José Vera. Siempre he estado ayudando, desde haciendo labor sindical, el comité de empresa y cuando era estudiante desde la representación. Me gusta ayudar. Después he estado de coordinadora de estudiantes y de investigación, viendo la sensibilidad y las diferencias entre las distintas disciplinas, que tienen diferentes problemas. Ahora afronto el reto con mucha ilusión, porque me gusta el trabajo. Sé que hay que tener una responsabilidad muy grande, porque detrás de los problemas siempre hay una persona y la implicación es importante. Pero es que me gusta hacerlo y no creo que se me dé mal. Con lo que he aprendido estos años, yo creo que lo puedo hacer bien. Estoy con seguridad en ese aspecto y con muchas ganas.
En su periodo como adjunta al Defensor, ¿qué conflictos de mediación son los que más ha visto?
Pues, bueno, entre profesor y profesor también hay y son los más difíciles. Muchas veces los conflictos entre estudiantes se suelen resolver con mediación porque, en general, entienden el problema cuando se les expone la parte negativa de alguna acción que han hecho sin pensar. Piden disculpas cuando son conscientes del daño que han podido producir a otra persona, sea otro compañero, sea un docente o un personal de administración. Entre docentes es un poquito más difícil, porque son personas más maduras y cuesta un poco más. A veces los problemas están enquistados muchos años y el conflicto personal suele estar patente. Pero a mí lo que más me afecta desde un punto de vista personal es cuando llega un caso de una persona en un estado de vulnerabilidad personal, en los que uno puede ayudarle a resolver la casuística universitaria para hacérselo más llevadero, pero el problema de fondo uno no lo puede resolver, obviamente. Eso sí que se queda siempre clavado ahí.
¿Cuál es el proceso que se sigue cuando llega una queja a la Defensoría?
Se atiende, se comprueba, se busca toda la información, porque primero hay que validar que todo lo que ha dicho la persona que se queja o el colectivo que se queja, es cierto. Entonces hay que pedir toda la documentación y todas las pruebas, y una vez que se tiene todo, si es competencia de algún servicio, órgano o comité que ya está establecido, se le deriva y se está atento a cómo se atiende la resolución del problema. Y si es cuestión de la Defensoría, se actúa siempre hablando con las personas implicadas, nunca de espaldas a las personas implicadas. Si hay una queja contra alguien, al menos que sea una situación que legalmente requiera confidencialidad, se intenta conciliar y hacer la intermediación.
También es profesora de Ingeniería Química. ¿Ser docente le ha ayudado a resolver conflictos en la universidad?
Claro, es que ya son muchos años. Con el día a día de lo que es la actividad docente, sé entender, por supuesto, la problemática desde el punto de vista del docente, y también desde el punto de vista del estudiante. Porque sabiendo escuchar, uno puede entender la problemática desde las dos perspectivas. Y luego, también es verdad que en los centros vamos siempre de la mano del personal técnico que nos apoya en la docencia. Si yo viniese de fuera y no fuese una docente, no podría entender el 90% de las problemáticas, porque el haberlas vivido en el día a día te da también herramientas. Primero para entender el problema, para empatizar, y luego para poder resolverlo, claro.
Carmen Sánchez-Rojas fue la primera Defensora del Universitario y, ahora, 32 años después, vuelve una mujer al cargo. ¿Qué legado dejó Sánchez-Rojas a este servicio en sus primeros años funcionando?
Yo era doctoranda y estudiante de mi segunda carrera cuando se creó la Defensoría hace 30 años, fue una de las primeras de España. Recuerdo que, cuando hicimos la celebración del 30 aniversario, Carmen dio una charla para celebrarlo y puso de manifiesto aquellos techos de cristal y aquellas barreras con las que se había encontrado en los primeros años por el hecho de ser mujer. Porque ahora todavía queda un poco de vestigio, pero hace 30 años todos los órganos de gobierno universitarios estaban en su mayoría conformados por hombres. Entonces, para ella era un reto el poder ser escuchada y atendida de la misma manera siendo mujer, que si hubiese sido un hombre. Se enfrentó a romper esas barreras, fue la primera, y lo tuvo más difícil que si hubiese sido un hombre, por decirlo de alguna manera.
¿Qué le aconsejaría a los alumnos que estén teniendo problemas en la universidad?
Que vengan, que acudan a la Defensoría. Porque si no es materia nuestra, siempre les podemos orientar, dirigir. En la universidad tenemos distintos órganos y servicios que están a disposición de los estudiantes para orientarlos si tienen problemas. Y si es un problema ya más grave, pues la misma Defensoría actúa. La idea última es que las personas estén bien en el entorno universitario. De una manera o de otra, se les ayuda. Pero si vienen, es el primer lugar donde les vamos a atender bien. Y luego, si no es competencia nuestra, pues ya les vamos a derivar al órgano correspondiente, pero siempre haciendo el seguimiento para comprobar que esa persona es atendida en sus problemas y que no se la deja sola.
- Estos son los sitios preparados para ver el eclipse parcial en la Región de Murcia
- Destroza la cara con un puño americano a un hombre de 49 años que salía de echar una Primitiva en Murcia
- El eclipse deja en la Región de Murcia 32 personas atendidas por problemas oftalmológicos
- Tormentas, granizo y rachas de viento muy fuertes este jueves en la Región
- Desalojan el restaurante El Rincón de Pepe de Cartagena al desatarse un conato de incendio
- A puñetazos contra una residente en un box del Reina Sofía de Murcia: 'Se acaba nuestra paciencia
- La nubosidad y las tormentas 'eclipsan' el espectáculo: alerta amarilla por precipitaciones para este miércoles en el Noroeste y Lorca
- Se entrega el militar que rompió la mandíbula de un golpe a un subinspector de Policía en Cartagena