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Ola de calor

De la fábrica al chiringuito: La ruta del hielo en la Región de Murcia

En estos meses dominados por un calor extremo, las empresas productoras de cubitos de hielo experimentan un gran crecimiento de la producción

Trabajadores en el interior de una fábrica de Cubiplaya junto a una de las máquinas que producen el hielo

Trabajadores en el interior de una fábrica de Cubiplaya junto a una de las máquinas que producen el hielo / Cubiplaya

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Gonzalo Cano

Gonzalo Cano

El calor arrecia en la Región de Murcia y tomar algo frío se convierte casi en una cuestión de vida o muerte. Sin embargo, por más gratificante que le pueda resultar a uno el sonido de los cubitos de hielo chocando en su helada copa, no muchas personas reparan en cómo han llegado hasta sus bebidas esos gélidos aliados.

Como explica Javier Torrano, jefe de administración de la empresa de hielo Cubiplaya, los cubitos se producen mediante dos modalidades diferentes: la primera es la del molde, que es la tradicional, «la de toda la vida». Se fabrican cubitos a través de moldes, «como en los frigoríficos de las casas pero a gran escala». Torrano señala que «es un cubito muy apreciado por el consumidor de hostelería».

La segunda modalidad recibe el nombre de ‘vogt’, pues así se llaman las máquinas con las que se trabaja. Consisten en unas barras alargadas que se congelan lentamente y luego se cortan.

Sin embargo, hay casi tantas formas de preparar cubitos como variedades de este gélido producto. David Almansa, gerente de Hielos y Granizados Jiménez, en Los Alcázares, explica que poseen unas máquinas «diferentes al resto». El sistema es similar al de «una ducha boca arriba»: el «chorro» que sale disparado se somete a un ambiente de 100 grados bajo cero. El agua sale de la regadera en estado líquido «y cae como cubitos de hielo», añade Almansa.

Desde Cubiplaya explican cómo ha cambiado el sector del hielo a lo largo del tiempo: «Antes era una empresa más estacional en la que se notaba el parón de invierno». Eso ha cambiado: «Ahora empezamos la producción en diciembre», sostienen. Hoy en día los murcianos también consumen hielo en los meses más fríos. Sin embargo, y para sorpresa de nadie, el verano se sigue llevando la palma. Torrano describe cómo «la producción oscila entre unos 200.000 y 300.000 kg al día» durante los meses más cálidos del año. De la misma forma, Almansa expone que no es extraño ver crecer la producción «hasta un 90%» durante la temporada estival, con «70.000 kg» al día.

El mapa del hielo

¿Y cómo llega el hielo desde las fábricas hasta la copa del consumidor? Cada empresa cuenta con su propia red de distribución. En el caso de Cubiplaya, a través de sus sedes en Murcia, Mazarrón, San Pedro del Pinatar y Cieza, realizan un reparto diario a todos los municipios de la Región, aunque, como señala su jefe de administración, también tiene presencia en el resto de la Península, así como en las Islas Baleares. No es la única ruta; otras empresas que se dedican al negocio del hielo centran el reparto en la Región y en la vecina provincia de Alicante, como es el caso de la que dirige Almansa, cuyos cubitos parten de Los Alcázares. El hielo llega a destinos varios, aunque, según Cubiplaya, los más destacados son «el sector de la hostelería, así como supermercados, hoteles y eventos». Desde Hielos y Granizados Jiménez, la situación no es muy diferente: «Vendemos a todo lo que tenga que ver con la restauración: chiringuitos, hoteles, restaurantes…».

Torrano enfatiza que Mercadona es su «mayor cliente». Desde la propia empresa de supermercados confirman a La Opinión que en estas fechas pueden vender una media de un palé diario, lo que supone de 70 a 100 unidades, o bolsas, de 2 kg cada una. Según Mercadona, «en la costa aún se vende más. En la ciudad, con las vacaciones, ha bajado la afluencia de clientes». Aun así, recalcan que «la venta se ve incrementada en exceso debido al calor».

Los cubitos también se vuelven indispensables para cualquier bar o cafetería que quiera abrir este verano: «A la semana compramos unos 20 kg, lo que son unas cuatro bolsas», comentan desde un bar del centro de Murcia a esta Redacción. También detallan cómo, en invierno, la compra y venta de bolsas de hielo se reduce a la mitad, pero no desaparece. Los chiringuitos experimentan una realidad similar: «Fácilmente podemos vender unos 50 kg de hielo diarios», calcula un local de Los Narejos.

Los cubitos de hielo ya se empleaban en el Antiguo Egipto y el Imperio romano, aunque, por muchos avances que haya podido registrar la humanidad contra el calor, esta técnica de enfriamiento ha demostrado estar plenamente vigente, especialmente con las temperaturas que acosan a la Región estas semanas.

Tipos de hielo

Hielo triturado

  • Muy empleado por los grupos hortofrutícolas, especialmente para el traslado del brócoli a Inglaterra y los países nórdicos.
  • Muchas personas lo usan para enfriar sus bebidas.

Cubito ‘cocktail’ o ‘nugget’

  • Tipo poroso, suave y masticable a medio camino entre el cubito grande y el hielo picado.
  • Es muy popular en la hostelería porque absorbe los sabores de la bebida.

Cubito ‘cristalino’

  • Se caracteriza por no poseer impurezas ni burbujas de aire en su interior.
  • Estos bloques de agua congelada se derriten más lento y no alteran el sabor de las bebidas.

Cubito 'grande macizo’

  • Es el cubito de toda la vida.
  • También se lo conoce como ‘hielo gordo’.
  • Es el que se echa en las copas de la mayoría de bares, cafeterías, restaurantes, chiringuitos...

Hielo ‘escama’

  • Es el que encontramos en las pescaderías para la conservación del género.
  • Ideal para preservar pescado, marisco...
  • No se produce para el consumo humano.
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