Empresa vinculada al proyecto Caetra
Los 'artesanos' que dan estabilidad al S-80
Mecánicas Bolea colabora con las empresas tractoras de Defensa en la Región y se encuentra detrás del desarrollo de las velas de los submarinos de la serie 80

Una grúa sostiene un intercambiador de calor en la sede de la empresa cartagenera Mecánicas Bolea. / Iván Urquízar
Los productos que forman parte de la vida cotidiana de las personas son, en su mayoría, obra de una producción en masa. Se trata de objetos desarrollados en grandes cantidades que siguen una serie de estándares e instrucciones previamente establecidas. Las actividades económicas que cuentan con estas características suelen ser tremendamente rentables porque toda la cadena productiva se estandariza y optimiza para la eficiencia, sin dejar de lado la economía de escala.
Los fabricantes compran a los proveedores materias primas que también suelen seguir las directrices para hacer lo más eficiente posible la fabricación. En definitiva, para la mayor parte de las creaciones ya existe un ‘manual de instrucciones’ que seguir para hacer del resultado algo funcional.
Sin embargo, hay ciertos sectores en los que esto no es posible. Por una parte, la innovación -no pueden existir instrucciones para algo experimental o en estado embrionario- y, por otra, aquellas actividades estratégicas o sensibles que requieran de confidencialidad. Es el caso de Defensa. Por motivos de seguridad nacional, piezas de maquinaria clave, como puede ser un nuevo modelo de avión de combate, no se comparten.
No existe un manual de instrucciones para construir la aleta de proa de un submarino
En esto último radica el reto al que tuvieron que enfrentarse los ingenieros de Mecánicas Bolea para desarrollar la vela que da estabilidad a los submarinos de la serie 80. Se trata de una empresa de soluciones industriales, sobre todo de metal, que desde hace tres años se encuentra en el programa Caetra del Instituto de Fomento de la Región de Murcia (INFO) que pretende impulsar el desarrollo de tecnologías duales.
Este complejo sistema lo desarrollaron en colaboración con una de las empresas tractoras de Defensa en el territorio murciano: Navantia. Pedro Saura, CEO y responsable técnico del área de ingeniería y proyectos de la compañía, aclara que su relación con Navantia "lleva más desde toda la vida" y que su proyecto estrella hasta ahora han sido las velas para los submarinos. Aunque no es el único trabajo que han hecho: reparaciones a buques de la Armada, yates de Cartagena y todo tipo de trabajos para el grueso de la actividad económica que tiene lugar en el puerto de este municipio costero de la Región de Murcia.
Comenta que para el submarino también trabajaron en algunas de las secciones que lo forman. Se refiere a una de las ‘rodajas’ que conforman la estructura de esta sigilosa nave militar. "Si un tren tiene diez vagones, esta rodaja sería el equivalente a uno de ellos en el submarino", explica.
Al respecto de la construcción de la ‘aleta de proa’, destaca el alto grado de complejidad que tiene. En primer lugar, indica que los materiales "no se pueden comprar en ningún sitio" porque son clasificados y la única forma de trabajarlos es innovar y seguir las instrucciones del astillero: "Esto requiere un esfuerzo de aprendizaje y de innovación bastante importantes por parte de la empresa".
Al igual que los materiales, el tratamiento es especial y la maquinaria detrás también. Saura subraya que, en este caso, adquirieron varios equipos y aprendieron a usarlos en el orden correcto y con los correspondientes controles de calidad para evitar fallos. "De esto también va la innovación, de meter en la empresa una serie de activos nuevos para conseguir los objetivos", afirma. En resumen, consiste en un proceso mucho más complejo que simplemente comprar maquinaria de soldadura y al día siguiente usarla. Define todo esto como "cirugía metalúrgica", por la dificultad que conlleva.
Por el momento han fabricado cuatro de estas piezas que son un reto de soldar porque requieren "deformaciones muy pequeñas en el metal". Por tanto, deben realizar correcciones mediante "prueba y error" hasta conseguir el resultado deseado. En este sentido, el director dice que la primera les costó bastante, pero que con las últimas han alcanzado "velocidad de crucero". Las primeras les costaron en torno a 25.000 horas de trabajo, las más recientes se encuentran por debajo de las 18.000 horas -el ratio deseado por Navantia-.
Los materiales y la maquinaria para la aleta son muy complicados de encontrar
La aleta de proa es la estructura en forma de torre que se ubica en la superficie dorsal del submarino y que tiene un papel fundamental para la estabilidad y los sistemas de comunicación. Generalmente alberga el periscopio, radares y mástiles de comunicaciones. Es también el punto de entrada y de salida a la nave. La del S-80, concretamente, cuenta con un novedoso sistema de periscopios -que transmite la información sin necesidad de penetrar en el casco- y con varios sensores como el "mástil optrónico" con tecnología digital que mejora sus capacidades en cuanto a la detección de ubicaciones y dimensiones.
Airbus y Rheinmetall
Mecánicas Bolea trabaja también con otras empresas tractoras para la Región como son Airbus y Rheinmetall. Para la gigante de la aeronáutica ha desarrollado desde partes de estructuras de los aviones hasta elementos de satélites.
Sobre esto último, Saura detalla el proceso por el cual la compañía les hace el encargo: "Nos dan un concepto de cómo tiene que ser el utillaje que nos piden, luego, nosotros lo detallamos y lo fabricamos".

Pedro Saura, CEO de la empresa, junto a un submarino S-80. / Mecánicas Bolea
Pedro Saura, CEO de Mecánicas Bolea: "Es difícil encontrar ingenieros con vocación y experiencia"
La compañía cartagenera desarrolla productos a medida como reactores e intercambiadores de calor, relacionados con la petroquímica, la energía y los derivados químicos con un claro enfoque dual
En los últimos años los empresarios del metal sufren una significativa falta de personal cualificado y con experiencia en el sector. Esta escasez de mano de obra formada entre soldadores, ingenieros y otros oficios técnicos tiene detrás varias razones que recogen los distintos organismos reguladores de España. El envejecimiento de la plantilla y la ausencia de relevo generacional son uno uno de los motivos que aporta el SEPE; los jóvenes se sienten atraídos hacia otras ocupaciones. El desajuste entre demanda y oferta, el mayor reconocimiento de los estudios universitarios y la percepción de unas condiciones salariales poco competitivas son, en resumen, algunas otras causas.
En el caso de Mecánicas Bolea, Pedro Saura comenta que cuentan con 240 trabajadores entre los que hay 40 ingenieros y 200 profesionales de otros oficios, pero reconoce que, principalmente con estos últimos, cada vez cuesta más encontrar a personal cualificado y con experiencia.
¿Dónde radica el problema para encontrar trabajadores?
Creo que los tiempos han cambiado. En la empresa somos muy familiares y tenemos la mentalidad tradicional del trabajador para toda la vida. Pero, sobre todo desde la pandemia, las personas buscan un equilibrio entre bienestar y trabajo; es algo más experiencial. Si se les presenta un trabajo en Francia no dudan en irse y luego vuelven, buscan más cosas. Eso sí, luego la situación cambia cuando llega la familia. Antes se vivía para trabajar y ahora se trabaja para vivir; un trabajador que lleva contigo ocho o diez años no va a dudar en irse si le presentan una oferta mejor en otro sitio. En definitiva, los tiempos han cambiado y tenemos que adaptarnos como empresa para encontrar nuevos trabajadores.
"Los tiempos han cambiado: antes se vivía para trabajar; ahora se trabaja para vivir"
¿Por qué les cuesta encontrar personal cualificado?
Lo que ocurre es que el buen profesional ya tiene un trabajo donde está cómodo y si deja de estarlo, encontrará otro sin problemas. Hay perfiles que son muy difíciles de encontrar. Con los ingenieros, por ejemplo, es difícil encontrar uno que tenga más de cinco años de experiencia; cuesta mucho. También pasa con profesionales como los soldadores; el que tiene vocación está ya trabajando.
¿Tienen programas de formación?
Tenemos un programa que habilitamos cuando prevemos una alta demanda en determinados perfiles. Activamos este mecanismo para aquellos que tengan interés en el sector. También dejamos que trabajadores nuestros hagan cursos mientras trabajan porque al final les viene bien, pero también a nosotros.
"Dublín fue, para nosotros, un punto de inflexión de cara a conseguir la internacionalización"
De todos los trabajos que han realizado, ¿hay alguno al que le tengan especial cariño?
Hay muchos, pero recuerdo con mucho cariño uno que hicimos en el aeropuerto de Dublín. Fue un punto de inflexión para la empresa porque nos abrió las puertas hacia la internacionalización. Fue el primer trabajo que hicimos en un país extranjero y encima en un aeropuerto muy complicado técnicamente. También disfruté mucho uno que hicimos para el gran telescopio de Canarias. Fue una plataforma de mantenimiento que se desplaza de forma inclinada y que está colgada del propio telescopio. Fue un desafío en ingeniería. Además, tuvo el factor añadido de que justo cuando lo empezamos a montar erupcionó el volcán de La Palma y, por tanto, tuvimos que hacerlo en unas condiciones un tanto peculiares. Al final, el proyecto salió muy bien.
"Crearemos nuevas instalaciones porque queremos dar buen servicio a Defensa y al sector energético"
¿Qué proyectos tienen en mente de cara al futuro?
Estamos haciendo unas instalaciones en Los Camachos donde estamos realizando una gran inversión; va a superar los 15 millones de euros. Para todo esto estamos dotándonos de medios y tecnología puntera. Queremos dar el mejor servicio posible a todos los proyectos que vengan desde el sector Defensa y desde la parte de la energía. Si algo va a hacer falta en los próximos años es estar preparados en el ámbito militar. Ya lo dicen las noticias. Luego la energía es fundamental: a Europa le hace falta y la que tiene no es barata. Estamos por recuperar la capacidad industrial del continente. Es verdad que las empresas de primer nivel no tienen estos problemas, pero las pymes estamos en la parte de atrás. Por eso hacemos esta apuesta.
¿Qué les aporta Caetra a ustedes y qué le aportan ustedes a Caetra?
Caetra nos pone delante de los clientes con los que nos gustaría trabajar. Nos permite desarrollar una relación de confianza y nos pone en el catálogo. Y nosotros estamos para ayudar;estamos para todos los proyectos en los que nos necsiten.
- Cinco años sacando agua del garaje sin saber su origen
- La avería de los ascensores para bajar a la playa lleva al límite a los vecinos de Campoamor
- Nuevo arreón del calor en la Región de Murcia: activada la alerta naranja el próximo miércoles
- Fallece el músico y periodista murciano Jam Albarracín a los 66 años de edad
- La Asociación Náutica de la Región, sobre las motos de agua en el Mar Menor: 'Si navegan a menor velocidad en el canal, se rompen
- Los termómetros se disparan hasta los 41 grados en Mazarrón por un reventón térmico
- En directo: Real Murcia-Mazarrón FC
- El zapatero que asesinó a su ex en el Carrefour Infante de Murcia, cambiado de módulo en la cárcel y con un 'preso sombra'