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Sanidad vegetal

La Región de Murcia y Valencia unen fuerzas contra el virus que amenaza los cítricos

El Imida inicia ensayos con la clorosis amarilla (73 positivos en fincas murcianas) mientras ambas comunidades comparten datos para mejorar las estrategias de contención

El director del Imida, Andrés Martínez, junto ak director general de Agricultura y PAC y responsables del IVIA.

El director del Imida, Andrés Martínez, junto ak director general de Agricultura y PAC y responsables del IVIA.  / CARM

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Alejandro Lorente

Alejandro Lorente

La lucha contra la clorosis nervial amarilla da un paso más allá de la vigilancia sobre el terreno. La Región de Murcia y la Comunidad Valenciana han decidido coordinar sus investigaciones para conocer mejor el comportamiento del virus y adelantarse a su expansión, una estrategia que busca reforzar la protección de un cultivo estratégico ante una enfermedad para la que todavía no existe tratamiento curativo.

Representantes de ambas comunidades mantuvieron el jueves una reunión de trabajo en el Instituto Valenciano de Investigaciones Agrarias (IVIA), donde compartieron los resultados de las prospecciones realizadas hasta la fecha y las líneas de investigación abiertas para mejorar la respuesta frente a la enfermedad. En el encuentro participaron el director general de Agricultura y Política Agraria Común, Francisco González Zapater; el director del Imida, Andrés Martínez Bastida, y los equipos técnicos de Sanidad Vegetal de ambas autonomías.

La colaboración permitirá profundizar en cuestiones todavía desconocidas sobre la clorosis nervial amarilla, entre ellas la velocidad con la que el virus puede propagarse desde plantas infectadas a ejemplares sanos, los mecanismos de transmisión y el impacto que las distintas cepas detectadas en España pueden tener sobre las diferentes variedades de cítricos.

"Uno de los aspectos más importantes que debemos determinar es la velocidad de dispersión de este virus y cómo se transmite desde las plantas infectadas a las plantas sanas. Ese conocimiento es esencial para poder establecer medidas de contención eficaces", señaló González Zapater.

Injerto de un limonero, analizado por los investigadores del Ivia e Imida.

Injerto de un limonero, analizado por los investigadores del Ivia e Imida. / CARM

Desde la Consejería de Agricultura recuerdan que la Región ha intensificado las labores de seguimiento de la enfermedad, con cerca de 1.300 hectáreas prospectadas y 787 muestras analizadas. Los trabajos han confirmado hasta el momento 73 positivos, localizados en una superficie acotada de unas 207 hectáreas.

Por otra parte, el Imida ya ha comenzado a investigar directamente el comportamiento del virus. Uno de los positivos detectados durante las prospecciones se localizó en el banco de germoplasma del propio instituto, por lo que la planta fue arrancada y trasladada al laboratorio de bioseguridad del Imida, donde ya se han iniciado los primeros ensayos.

Plan de Acción Nacional

Los investigadores tratarán de determinar el grado de afección que presenta cada variedad de cítrico y cuantificar las pérdidas de producción que podrían provocar las diferentes cepas identificadas en el país, información considerada clave para diseñar futuras estrategias de contención y protección del sector.

"Estamos trabajando para conocer a fondo su comportamiento, anticiparnos a sus efectos y poner todos los medios a nuestro alcance para proteger el futuro de nuestra citricultura", afirmó el director general.

Desde la Consejería insisten además en que la respuesta frente a la enfermedad requiere una actuación coordinada entre todas las administraciones afectadas. En ese sentido, González Zapater defendió que "solo podremos contener esta enfermedad si todas las comunidades autónomas actuamos en la misma dirección" y reclamó al Ministerio de Agricultura que esa coordinación quede recogida en el futuro Plan de Acción Nacional.

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