Medio ambiente
Movilización popular para adelantarse al próximo gran incendio forestal en la Región de Murcia
Una propuesta, respaldada por cerca de 1.200 ciudadanos en dos semanas, plantea reforzar la protección con actuaciones preventivas y mejoras para la extinción

L. O.
Una columna de humo basta para alterar la rutina de toda una comarca. El monte cambia de color, el silencio se rompe con el vuelo de los helicópteros y la sensación de fragilidad se instala entre quienes conocen esos senderos desde hace años. En el Parque Regional de El Valle y Carrascoy, esa imagen aún permanece muy reciente. El incendio que a comienzos del verano arrasó 177 hectáreas y obligó a evacuar viviendas próximas, junto con el devastador incendio de Los Gallardos (Almería), ha reactivado una preocupación que llevaba tiempo creciendo entre vecinos, deportistas y voluntarios. Ahora, una iniciativa ciudadana impulsada por Christophe Roche ha conseguido reunir cerca de 1.200 firmas en apenas dos semanas para reclamar medidas que reduzcan el riesgo de nuevos incendios y refuercen la protección de uno de los principales espacios naturales de la Región de Murcia.
La propuesta, publicada en la plataforma Change.org, reúne diez actuaciones que van desde la instalación de sistemas de vigilancia y control de accesos hasta la limpieza de cortafuegos, la creación de nuevos hidrantes para los bomberos, la recuperación del pastoreo tradicional y la reforestación de las zonas afectadas por el fuego. Según explica su promotor, no pretende convertirse en un catálogo cerrado de soluciones, sino abrir un debate sobre actuaciones preventivas que considera asumibles y compatibles con el uso público del parque.
El respaldo recibido ha sorprendido incluso al propio Roche. «Sabía que había planteado cosas con las que la mayoría de la gente podía estar de acuerdo, pero no pensaba que tendría tanto interés», reconoce. A su juicio, la rápida respuesta de la ciudadanía demuestra que el riesgo de incendios se ha convertido en una preocupación compartida.
Roche, francés de origen y residente en Murcia desde hace más de tres décadas, evita situarse en un primer plano. Prefiere que la atención recaiga sobre el parque antes que sobre su propia trayectoria. Sin embargo, buena parte de las propuestas nacen de una experiencia acumulada durante años recorriendo esos montes como corredor, senderista y escalador, además de participar en labores de voluntariado ambiental.

A lo largo de los últimos cinco años, los vecinos y senderistas de El Valle y Carrascoy han sido testigos de muchos accidentes de coche. / L.O.
Hace aproximadamente una década comenzó a colaborar con los gestores del parque después de conocer las limitaciones de medios con las que trabajaban. Desde entonces ha participado, junto a otros voluntarios, en plantaciones de especies autóctonas, retirada de flora invasora, eliminación de atajos y diferentes trabajos de conservación. Paralelamente, como presidente del Club Wapaventura, una entidad dedicada a los deportes de montaña, mantiene un contacto casi diario con este espacio protegido.
Esa presencia constante le ha permitido observar problemas recurrentes y asistir a reuniones en las que participan usuarios del parque, técnicos y distintos colectivos. El incendio de Los Garres de este verano terminó de convencerle de que había llegado el momento de impulsar una iniciativa ciudadana. «No podemos solo quejarnos; hay que intentar hacer algo positivo», advierte.
Entre las medidas planteadas figura la instalación de sistemas de control en los principales accesos rodados entre la Balsa Redonda y el entorno de la Fuensanta. Roche insiste en que no pretende imponer una solución concreta ni se presenta como especialista en gestión forestal. Su planteamiento parte de la sospecha de que detrás de algunos incendios pueda haber actuaciones intencionadas y considera que un sistema de identificación de vehículos podría ejercer un efecto disuasorio. «A lo mejor esa idea no es la buena, pero lo importante es que se reflexione y se encuentre una solución mejor», afirma.
La petición también propone limitar el acceso nocturno de vehículos a motor y restringirlo temporalmente durante episodios de riesgo extremo de incendio. En ningún caso plantea cerrar el parque a peatones, corredores o ciclistas. Roche sostiene que, tras décadas frecuentando la zona, ha comprobado que buena parte de los incidentes, desde acumulación de basura hasta pequeños accidentes o comportamientos incívicos, se concentran durante la noche.
«Los parques están para disfrutarlos», subraya. Sin embargo, entiende que determinadas limitaciones puntuales pueden contribuir a reducir riesgos sin impedir el acceso de quienes utilizan el espacio natural de forma responsable. Incluso recuerda haber conocido varios accidentes de vehículos que terminaron originando pequeños incendios y que, por fortuna, pudieron ser sofocados rápidamente.
Las tareas de mantenimiento constituyen otro de los ejes de la iniciativa. Roche considera insuficientes los trabajos de desbroce y limpieza que se realizan actualmente en las carreteras que atraviesan el parque y en las zonas próximas a urbanizaciones. En su opinión, la vegetación seca acumulada junto a las vías de circulación incrementa innecesariamente el peligro de incendios provocados por una simple colilla o cualquier otra negligencia.

El voluntariado ambiental en los espacios naturales de la Región también sirve para detectar necesidades y trasladarlas a las administraciones competentes. / L.O.
«Son cosas básicas que no se están haciendo», lamenta. Al mismo tiempo, evita responsabilizar exclusivamente a las administraciones y admite que, en numerosas ocasiones, el problema responde también a una falta de recursos humanos y materiales.
Otro de los aspectos que más le preocupa es la disponibilidad de agua para los equipos de extinción. Tras consultar con bomberos y revisar la red de hidrantes existentes, concluyó que enclaves especialmente sensibles, como la Fuensanta o la Balsa Redonda, carecen de puntos cercanos donde los camiones puedan repostar agua con rapidez durante una emergencia.
La incorporación de nuevos hidrantes figura por ello entre las prioridades de la campaña. Roche considera que se trata de una actuación relativamente sencilla y de bajo coste que permitiría reducir tiempos de respuesta en caso de incendio. «Me parece increíble que, habiendo red de agua, en ciertas zonas cercanas no exista un punto donde los bomberos puedan engancharse», señala.
La recuperación del pastoreo tradicional también forma parte del documento, aunque admite que se trata de una cuestión compleja y sujeta a diferentes sensibilidades ambientales. Aun así, cree que un uso controlado del ganado puede ayudar a reducir combustible vegetal y complementar otras labores preventivas.
La última propuesta mira más allá de la emergencia inmediata. Roche participa cada otoño en pequeñas campañas de plantación con grupos de voluntarios, pero es consciente de que esa labor resulta insuficiente frente a la magnitud de los grandes incendios. Entre diez y quince personas consiguen plantar alrededor de un centenar de ejemplares cada temporada, una cifra testimonial frente a cientos de hectáreas calcinadas.
Sin presentarse como experto en restauración ecológica, advierte del riesgo de dejar amplias superficies degradadas sin intervención durante años. A su juicio, la pérdida de cobertura vegetal favorece un círculo de degradación marcado por el aumento de las temperaturas, la disminución de la humedad y la muerte progresiva de los árboles situados en los márgenes de las zonas quemadas.
«Quizá dentro de cien años Murcia sea un desierto», reflexiona. «Pero si podemos retrasarlo un poco y conseguir que nuestros hijos disfruten todavía de este monte, habrá merecido la pena».
- El otro Alcaraz del tenis murciano, campeón del mundo
- La avería de los ascensores para bajar a la playa lleva al límite a los vecinos de Campoamor
- La Asociación Náutica de la Región, sobre las motos de agua en el Mar Menor: 'Si navegan a menor velocidad en el canal, se rompen
- La Aemet pone a la Región de Murcia en alerta este viernes por tormentas con granizo
- Los termómetros se disparan hasta los 41 grados en Mazarrón por un reventón térmico
- Dos sillas, dos garrafas y un mensaje desesperado: el “vado casero” que sorprende en un barrio de Murcia
- El barrio 'olvidado de la mano de Dios
- En directo: Real Murcia-Mazarrón FC
