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Social

La angustia de un vecino de Águilas con sus familiares en las inmediaciones del incendio de Almería: "Hasta que no llamé a mi familia y vi que estaban bien no me quedé tranquilo "

Andrés Piñero, natural de la localidad de Turre, asegura que la proliferación de viviendas aisladas pudo complicar la huida de quienes quedaron atrapados por las llamas

La densa nube de humo negro que dejó el incendio de Los Gallardos (Almería) vista desde la localidad costera de Águilas.

La densa nube de humo negro que dejó el incendio de Los Gallardos (Almería) vista desde la localidad costera de Águilas. / Ramón Zaragoza

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Adrián González

Adrián González

El trágico y devastador incendio declarado en Los Gallardos (Almería), que ya se ha cobrado la vida de al menos doce personas, mantuvo en vilo en los primeros instantes a los vecinos de las localidades más próximas al avance de las llamas.

Es el caso de Andrés Piñero, natural de la localidad almeriense de Turre (a unos cinco kilómetros del foco del pavoroso fuego) y vecino en Águilas desde hace años, quien vivió con angustia y tensión los primeros momentos al enterarse de que las llamas se encontraban muy cerca de su pueblo y de toda su familia.

"Rápidamente llamé por teléfono a mi hermana, a mi madre y a toda mi familia. Hasta que no hicimos una videollamada y vi que estaban bien no me quedé tranquilo. Fueron momentos de mucha incertidumbre", relata a este periódico el trabajador de la empresa aguileña Inencope, que seguía atento las noticias que iban llegando sobre el grave fuego que dejaba ocho heridos graves y 23 desaparecidos, además de haber arrasado más de 3.100 hectáreas.

Piñero explica que, aunque sus familiares no han resultado afectados, el incendio también le ha tocado de cerca porque dos de sus allegados forman parte del dispositivo de extinción. "Mi cuñado es bombero y un primo hermano mío es bombero forestal. Les ha tocado trabajar toda la noche en el incendio", cuenta a este periódico.

La densa nuble de humo negro era visible desde el centro de la localidad aguileña

Desde que se declaró el incendio este jueves por la tarde, una gran nube de humo procedente del incendio se veía con claridad desde Águilas, que queda a unos 45 minutos en coche (si se toma la autopista) de Turre, a una distancia de 60 kilómetros. Ante la cercanía del origen del fuego, a las 'puertas' de la Región, el presidente autonómico, Fernando López Miras, ofrecía a primera hora de la mañana a la Junta de Andalucía todos sus recursos y medios necesarios para colaborar en el incendio.

A la espera de que cambie el viento

Con la preocupación de quien conoce perfectamente el terreno, Piñero aseguraba que las condiciones meteorológicas de este viernes todavía estaban complicando enormemente las labores de los equipos de emergencia. "Por lo que sé, con el viento no pueden hacer nada. Están esperando a que cambie para que puedan entrar los helicópteros y los medios aéreos", afirmaba por la mañana.

Este hombre afincado en Águilas desde el año 2009 también pone el foco en una de las dificultades que presenta la zona afectada: la dispersión de viviendas construidas durante el boom del auge inmobiliario, muchas de ellas habitadas por residentes extranjeros, muchos de ellos de nacional británica o belga. Algunos de ellos fueron los que acabaron muriendo atrapados en la "ratonera" cuando iban en coche intentando escapar de las llamas.

La dispersión de viviendas y el desconocimiento de los caminos de evacuación pudieron resultar fatales, estima

"En esa zona hay muchas casas aisladas. Si no conoces los caminos de evacuación, no vas a coger los correctos", explica, en referencia a las dificultades que podrían haber encontrado las víctimas mortales durantela huida. "Yo he estado allí toda mi vida y conozco la zona y sé que si te entran las dudas de por dónde echar, puede acabar mal la cosa", advirtió a La Opinión a través del teléfono.

Pese a la cercanía del incendio, Piñero confía en que la dirección del viento y la propia geografía jueguen a favor de Turre. "Mi pueblo está separado por el río y eso puede servir de barrera. Además, el viento no está llevando el fuego hacia el pueblo", señala.

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