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Medio ambiente

La reserva marina de Cabo de Palos amplía su protección y estrena regulación este verano

El Gobierno regional pone en marcha la nueva Zona de Usos Protegidos para reforzar la conservación de uno de los enclaves marinos con mayor biodiversidad del Mediterráneo sin excluir los usos tradicionales compatibles

El consejero Joaquín Buendía, este viernes durante su visita a la reserva marina Cabo de Palos-Islas Hormiga a borda de una embarcación.

El consejero Joaquín Buendía, este viernes durante su visita a la reserva marina Cabo de Palos-Islas Hormiga a borda de una embarcación. / Álex Moreno

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Alejandro Lorente

Alejandro Lorente

La reserva marina de Cabo de Palos-Islas Hormigas afronta un verano distinto. La reciente ampliación del espacio protegido inaugura una nueva etapa en la gestión de uno de los enclaves marinos más valiosos del Mediterráneo, con más superficie bajo protección, nuevas limitaciones para la pesca recreativa y el fondeo, además de un sistema de reservas para los amarres sostenibles. Coincidiendo con el inicio de la temporada estival, el consejero de Agua, Agricultura, Ganadería y Pesca, Joaquín Buendía, recorrió este viernes la reserva a bordo de una embarcación para conocer sobre el terreno la aplicación de las nuevas medidas.

La campaña estival será la primera en desarrollarse con la nueva delimitación de la reserva, aprobada el pasado 14 de mayo por el Gobierno regional. La ampliación incorpora 168 hectáreas de aguas interiores situadas entre el extremo suroccidental de la reserva y la línea de costa, una franja que comprende las calas de Levante y Poniente, desde la playa de las Amoladeras hasta el puerto de Cabo de Palos.

Según la información facilitada por la Consejería, la reserva alcanza así una superficie total de 2.116 hectáreas protegidas, aunque la documentación difundida posteriormente por el Ejecutivo autonómico cifra el espacio protegido en 2.166 hectáreas.

Buendía enmarcó esta ampliación como "un paso muy importante para la conservación de nuestro litoral", al tratarse del "primer verano en el que aplicamos una protección ampliada en uno de los espacios marítimos más importantes de todo el Mediterráneo". A su juicio, la nueva regulación persigue "asegurar un equilibrio perfecto entre la preservación de los ecosistemas, el desarrollo del turismo sostenible y el respaldo definitivo a nuestros pescadores".

El consejero Joaquón Buendía, con parte de su equipo, ha visita este viernes la reserva marina de Cabo de Palos-Islas Hormigas a borda de una embarcación.

El consejero Joaquón Buendía, con parte de su equipo, ha visita este viernes la reserva marina de Cabo de Palos-Islas Hormigas a borda de una embarcación. / Álex Moreno

La ampliación se materializa mediante la creación de la denominada Célula C o Zona de Usos Regulados, un nuevo perímetro que se incorpora a la reserva creada en 1995. Desde el Gobierno regional se considera que este espacio desempeña un papel esencial como área de cría y recuperación de especies marinas. En palabras del consejero, se trata de una zona "de importancia estratégica fundamental para el alevinaje y la recuperación de especies", capaz de favorecer una "exportación natural de biomasa" hacia los fondos marinos cercanos.

La regulación introduce cambios significativos en los usos permitidos. La actividad pesquera profesional podrá mantenerse únicamente mediante artes tradicionales como el palangre de fondo gordo, el trasmallo claro, la moruna y otras modalidades históricamente utilizadas en la zona.

La pesca recreativa, en cambio, afronta mayores restricciones. Dentro de la nueva Célula C desaparece la posibilidad de pescar desde embarcación, también queda prohibida la pesca submarina recreativa y no podrán celebrarse concursos de pesca en ninguna de sus modalidades. La pesca desde la costa seguirá autorizada y, una vez transcurrido el periodo transitorio de cuatro años previsto en la regulación, solo podrá practicarse bajo la modalidad de captura y suelta, con la obligación de comunicar información detallada sobre las capturas realizadas.

Otro de los cambios afecta a la navegación. La nueva normativa limita el fondeo de embarcaciones a los fondos arenosos y prohíbe expresamente el uso del ancla sobre las praderas de posidonia, otras fanerógamas marinas y los fondos rocosos, con el objetivo de evitar el deterioro de unos ecosistemas especialmente vulnerables.

El consejero de Agua y Pesca, Joaquín Buendía, señala el mapa con la nueva zona de protección de la reserva marina.

El consejero de Agua y Pesca, Joaquín Buendía, señala el mapa con la nueva zona de protección de la reserva marina. / Álex Moreno

La Administración regional recuerda que la zona dispone de boyas y puntos de amarre sostenibles instalados para evitar precisamente el uso de las anclas. La utilización de estas instalaciones requerirá una reserva previa que deberá gestionarse de forma telemática a través de la sede electrónica de la Comunidad Autónoma. "Queremos facilitar que los navegantes sigan disfrutando de nuestras aguas, pero siempre desde la máxima responsabilidad", señaló Buendía al explicar el funcionamiento del sistema de reservas.

Las actividades subacuáticas también quedan reguladas. Las inmersiones recreativas solo podrán realizarse entre la salida y la puesta del sol, mientras que el baño, los bautismos de buceo y las prácticas de formación de buceadores no certificados continuarán siendo compatibles con la protección del espacio.

Desde la Consejería sostienen que la nueva ordenación pretende compatibilizar la conservación ambiental con el mantenimiento de los usos tradicionales y el aprovechamiento turístico de un enclave sometido cada verano a una intensa presión náutica, pesquera y recreativa.

La Reserva Marina de Cabo de Palos-Islas Hormigas está considerada uno de los principales destinos de buceo del Mediterráneo gracias a la riqueza de sus praderas de posidonia, los fondos coralígenos y la abundancia de especies como meros, dentones, espetones o doradas. A ese patrimonio natural se suma un importante legado histórico bajo el agua, con pecios como el del transatlántico Sirio, convertido en uno de los puntos de inmersión más conocidos del litoral murciano.

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