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Entrevista

Jaime Mayor Oreja presenta 'Una verdad incómoda' en la Región: "A ETA no se la derrotó; va a gobernar el País Vasco y Navarra con el apoyo del PSOE"

El dirigente histórico del PP, exministro del Interior, presenta el lunes en Cartagena y el martes en Murcia su libro, en el que asegura que la banda terrorista sigue viva

Jaime Mayor Oreja  fue ministro con José María Aznar entre 1996 y 2001.

Jaime Mayor Oreja fue ministro con José María Aznar entre 1996 y 2001. / L.O.

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Jaime Ferrán

Jaime Ferrán

El ministro del Interior entre 1996 y 2001 y actual presidente de la Fundación Neos, Jaime Mayor Oreja, visitará la Región la próxima semana para presentar su libro, Una verdad incómoda: testimonio de una época contra el silencio y la mentira, en dos espacios culturales de la Fundación Cajamurcia. El lunes 1 de junio (19 horas) mantendrá una conversación con el jurista Jesús Trillo-Figueroa y el empresario Tomás Martínez Pagán en el Palacio Pedreño de Cartagena; y el martes (19.30 horas) estará acompañado por Josefina García Lozano, rectora de la UCAM, y Jaime García-Legaz, economista y exsecretario de Estado de Comercio, en el Centro Cultural Las Claras de la capital del Segura.

La verdad incómoda que expone en el libro no es cualquier cosa: defiende que ETA aún existe.

El proyecto de resolución de conflictos y la derrota de ETA forman parte de un relato; es mentira. Ha habido un proceso de ruptura desde 2004, cuando Zapatero gana las elecciones y comienza a negociar con la banda terrorista y con Esquerra Republicana de Cataluña. Ahora, además, vemos las consecuencias con la corrupción: todos los proyectos revolucionarios o de ruptura, como este que une a nacionalistas y socialistas, desembocan en tramas corruptas. Lo estamos viendo estas semanas.

¿Se siente un poco solo con este discurso? Ni siquiera en su partido hay muchas voces que defiendan esta teoría.

Yo estoy diciendo la verdad. Y se podrá comprobar porque el proceso va a llevar a ETA al Gobierno. En las siguientes elecciones vascas, ETA va a gobernar el País Vasco y Navarra. El objetivo es dotar de paz a la sociedad, al mismo tiempo que se le entrega el poder a los terroristas. El lehendakari de ETA recibirá el voto de los socialistas vascos, ya que el PSOE tendrá que responder en justa reciprocidad a lo que ETA ha hecho con Zapatero y con Sánchez. El apoyo más firme que ha tenido el actual presidente ha sido ETA. Ya me dirá que, si gobierna ETA, hemos derrotado a ETA.

Pedro Sánchez está obligado a mantenerse en el poder hasta el último minuto

Pero usted se refiere a Bildu, partido político legal, como ETA, banda terrorista extinguida.

Bildu no existe, es una sigla. Herri Batasuna no existió nunca, como tampoco lo hicieron el Partido Comunista de las Tierras Vascas o Jarrai. Eran siglas. El único proyecto es ETA, un proyecto político y cultural que consiste en la destrucción de unos fundamentos de la sociedad occidental y, por supuesto, de nuestro país. Esta es nuestra peor expresión: es la España de los garrotazos de Goya, es la España negra, de las cunetas y de la Guerra Civil. De hecho, es lo único que ha subsistido de la Guerra Civil como organización. No hay ninguna metamorfosis de ETA. La transformación se produce en aquellos que han pactado con ella. La gran transformación es la del Partido Socialista, que hace que ETA sea un aliado y no un adversario.

Pero ETA entregó las armas, no hay terrorismo. Eso es una transformación evidente.

Pero eso no transforma ni su naturaleza ni su proyecto. Dejan de matar porque creen que pueden acercarse a la autodeterminación y al poder sin matar. ¿Por qué? Porque el PNV primero y la izquierda después, con Zapatero, pactaron con ETA. Creen que así pueden construir una nueva nación.

¿Y el PP aceptó este relato que denuncia en su libro?

Participó pasivamente. En 2011 se produjo el cese definitivo de ETA un mes antes de las elecciones que ganó Mariano Rajoy. Él prefirió mirar para otro lado cuando llega a Moncloa y no cambiar nada de la legislatura anterior por miedo a que, si el PP denunciaba el proceso, ETA pudiera volver a matar.

Hace falta un proyecto de reversión; no se puede gobernar para no hacer nada

¿Cree que esa sigue siendo una posibilidad?

No. De momento, lo que busca es el poder.

Entonces, cree que Bildu llegará al poder y pedirá la independencia.

Creo que la izquierda aceptó la confederación. Lo estamos viendo en Cataluña, en donde hay una posibilidad de que haya una hacienda propia, con tendencia a ir casi al cupo vasco. Eso es una confederación, no una federación. Estamos transitando de una España constitucional hacia una España distinta, de corte confederal. Por eso rechacé los mal llamados procesos de paz en 1997 y 1998.

Mayor Oreja, en su despacho de la fundación Neos.

Mayor Oreja, en su despacho de la fundación Neos. / L. O.

¿Qué solución propone?

Hace falta una alternativa que signifique un proyecto de reversión. No se puede gobernar para no hacer nada. Esto es más difícil que lo que nos pasó a los que estábamos en UCD en el año 76, cuando tuvimos que hacer una transición. En aquel momento, iniciábamos un camino en una sociedad que quería sustancialmente lo mismo. Hoy tenemos una España muy fracturada.

¿Qué pasos daría para esa reversión?

La Ley de Memoria Democrática debe desaparecer en el primer Consejo de Ministros. Lo que hay que plantear es cómo podemos revertir la ruptura que ha sustituido a la reforma. Eso es lo que tienen que hacer quienes gobiernen en su momento.

Entiendo que aboga por la unión PP-Vox.

Eso es lo que han dicho los aragoneses, los castellanoleoneses y los andaluces. Hay un primer partido, que es el PP, y hay otra derecha, una derecha-derecha, por llamarlo de alguna manera. Hay que hacer lo que los españoles digan. Si los ciudadanos dicen que uno de los dos partidos tiene mayoría absoluta, que así sea. Lo que parece que va a ocurrir es que uno va a tener el 35% y el otro, el 15%. Los partidos están no deben olvidar su función social, y que esta pasa por construir una alternativa.

Siempre en política, el camino más incómodo es el que hay que tomar

«Ley, nada más que la ley, pero toda la ley», decía usted como ministro del Interior. ¿Hay que seguir reivindicando esta máxima?

Por supuesto. En España, más que nunca. Es muy grave que unos guardias civiles investiguen a mandos de la Guardia Civil; que la UCO investigue a miembros de la Guardia Civil porque piensan que puede haber, según el juez, hechos contrarios a la ley. Y diré más: siempre se ha demostrado que el planteamiento ético, al final, prevalece. La verdad prevalece sobre el relato. Lo estamos viendo estos días, cuando nos estamos dando cuenta de que detrás del relato que nos vende el poder, muchas veces no hay más que mentiras acompañadas de corrupción.

¿Cree que es posible que el Gobierno aguante con los casos de corrupción que le afectan hasta 2027?

Pedro Sánchez está obligado a mantenerse en el poder hasta el último minuto. Cuantos más escándalos, cuantos más problemas, cuanto más vea una situación en la que está más cercado y más arrinconado, más va a necesitar el poder para subsistir. Es lo único que le queda. La decencia la han perdido. De la misma manera, tampoco creo que una moción de censura en el Parlamento sea lo que necesita España. Probablemente, lo que hace falta es que PP y Vox manifiesten una vocación de gobernar conjuntamente. Siempre en política, el camino más incómodo es el que hay que tomar.

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