Patrimonio
Cuando Roma hacía vino en Murcia: la bodega de 2.000 años que aún conserva las huellas del Imperio
Este hallazgo excepcional permite viajar al origen de una tradición que aún marca el paisaje, la economía y la identidad de esta zona de la Región

Recreación histórica realizada por IA de una bodega romana del siglo II d.C. en Yecla / L. O.
Siglo II después de Cristo. El sol cae a plomo sobre las tierras del norte de lo que hoy llamamos Yecla. A pocos kilómetros, el polvo se levanta en una franja de piedra apisonada que atraviesa el horizonte de norte a sur: es la Vía Augusta, la calzada más larga de toda Hispania, el nervio que vertebra el Imperio desde los Pirineos hasta Cádiz. Por ese camino de más de 1.500 kilómetros circulan legiones, mercaderes, mensajeros y carros cargados de ánforas. Y entre esas ánforas, muy probablemente, viaja vino de Yecla.
A unos once kilómetros y medio al norte del casco urbano, en el paraje conocido como Las Tobarrillas, al pie de la Sierra de la Lacera, un grupo de trabajadores pisa uva en silencio. Sus pies descalzos golpean el mosto sobre una plataforma de opus signinum, ese mortero romano tan resistente al agua que aún hoy sorprende a los arqueólogos cuando lo encuentran intacto. Es el calcatorium.
La bodega de Fuente del Pinar I lleva en marcha varias décadas y sus dueños saben bien lo que hacen: el líquido que escurre por los canales de piedra fermentará en el lacus vinarius, la gran cuba contigua, antes de ser trasegado a las dolia, esas tinajas de barro de gran formato en las que el vino reposa y espera su destino.
Ese destino, según apuntan los arqueólogos, era fundamentalmente local. El volumen de almacenamiento del complejo sugiere una producción pensada para el consumo de la zona, sin apenas margen para una distribución comarcal o regional. Vino de proximidad, diríamos hoy. Vino de Yecla, hace dos mil años.

Yacimiento techado de Fuente del Pinar, en Yecla. / diegovicente.com
Una calzada, cinco villas y un territorio vitivinícola
La Vía Augusta no era solo un camino. Era la columna vertebral del poder romano en Hispania, y quien vivía cerca de ella vivía cerca del Imperio. En el término municipal de Yecla, este trazado organizaba el territorio y daba sentido económico a las explotaciones agrícolas que florecían a su sombra. Fuente del Pinar I no era una excepción aislada, sino parte de un sistema.
Los arqueólogos han documentado hasta cinco villas rústicas romanas en torno a Yecla: El Pulpillo, Marisparza, Casa de la Ermita, Los Torrejones y Fuente del Pinar. Cada una de ellas era una pieza de un engranaje productivo bien engrasado.
El ramal de calzada que atravesaba el municipio conectaba estas explotaciones con las grandes arterias del comercio imperial: hacia el noreste, con Saetabis (la actual Xàtiva); hacia el suroeste, con Cástulo, en la actual Jaén, una de las puertas de entrada a la alta Andalucía desde el Levante mediterráneo. Era, en definitiva, una región que producía, que exportaba, que participaba en la economía del Imperio. Y en el centro de ese engranaje, una bodega.
Trescientos metros cuadrados de historia del vino
Las instalaciones de Fuente del Pinar I ocupan una superficie aproximada de 300 metros cuadrados, distribuidos en tres espacios que los arqueólogos identifican como los componentes esenciales de cualquier bodega romana: el lagar, el patio y los almacenes.
El corazón del complejo es el calcatorium, la estancia central donde se realizaba el pisado de la uva. Su suelo, construido en opus signinum, está diseñado para ser impermeable, para que ni una gota del preciado mosto se pierda.
Junto a él, el lacus vinarius, una cuba donde el zumo fermentaba antes de completar su transformación. El último paso era el traslado a las dolia, las grandes tinajas de almacenamiento que guardarían el vino hasta su consumo o distribución.
Todo este proceso, tan cotidiano para aquellos romanos de los siglos I al IV después de Cristo, quedó sepultado bajo las tierras de Las Tobarrillas durante más de mil quinientos años. Hasta que los arqueólogos llegaron.

Vista aérea del yacimiento yeclano Fuente del Pinar. / diegovicente.com
Tres campañas para reconstruir el pasado
El yacimiento fue objeto de excavaciones arqueológicas en tres campañas: 1999, 2000 y 2012. Los resultados de esos trabajos, coordinados desde el Museo Arqueológico de Yecla, permitieron documentar con detalle las instalaciones de una explotación agrícola de época altoimperial de notable importancia en el contexto regional.
Los materiales cerámicos recuperados durante las excavaciones son los que permiten fechar con precisión el inicio de la actividad productiva: entre los siglos I y II después de Cristo, aunque el complejo siguió funcionando hasta el siglo IV. Casi cuatro centurias de producción continua de vino en un mismo lugar. Cuatro siglos de historia líquida.
En 2013, el lagar fue restaurado gracias a la ejecución de un proyecto Leader, lo que permitió que hoy pueda visitarse bajo una cubierta protectora moderna inspirada en las casas tradicionales de campo de la zona. La estructura, de lectura intuitiva, conecta directamente con los sistemas de producción que aún hoy siguen empleándose en la comarca. El pasado y el presente del vino de Yecla, cara a cara.
"Una seña de identidad": el camino hacia el BIC
La singularidad de Fuente del Pinar I no pasó desapercibida para la administración regional. La Dirección General de Patrimonio Cultural inició el procedimiento para la declaración del yacimiento como Bien de Interés Cultural en la figura de Zona Arqueológica. La resolución fue publicada en el Boletín Oficial de la Región de Murcia y responde a una solicitud presentada por un particular en octubre de 2024.
Los argumentos que esgrime la Dirección General son contundentes. En primer lugar, la singularidad científica: Fuente del Pinar I es una de las pocas instalaciones de producción de vino de época romana estudiadas en toda la Región.
En segundo lugar, el buen estado de conservación del lagar, restaurado en 2013, que permite una lectura clara del espacio incluso para el visitante no especializado. Y en tercer lugar, su potencial como recurso de turismo cultural y enológico, fácilmente integrable en una nueva ruta para la revitalización del turismo rural de la ciudad.
La resolución de Patrimonio apeló a la identidad del territorio con una frase que resume todo el valor del yacimiento: "Se trata de una seña de identidad de un territorio dedicado a la explotación vitivinícola que encuentra en este yacimiento uno de sus precedentes más antiguos".

Vista cercana del yacimiento. / diegovicente.com
Yecla vitivinícola: dos mil años de una misma historia
Hay algo poderoso en la continuidad. Que la tierra que pisaron aquellos trabajadores romanos en el siglo I sea hoy la misma que produce algunos de los vinos más reconocidos de la Región de Murcia no es una casualidad geográfica: es la prolongación de una vocación que tiene raíces más profundas que cualquier cepa.
Fuente del Pinar I ya forma parte de la oferta oficial de la Asociación de Rutas del Vino de Yecla y senderistas y ciclistas pueden acceder al paraje a través de itinerarios señalizados que lo conectan con la Sierra de Tobarrillas.
El entorno, además, tiene valor ambiental propio: el área alberga un conjunto de charcas protegidas en el Inventario Regional de Zonas Húmedas, con flora autóctona como el taray y el junco, y fauna que incluye desde el gallipato hasta la garza real.
Pero el alma del lugar es la bodega. Esos 300 metros cuadrados de piedra y mortero que un día olieron a mosto, a madera y a tierra mojada. Que un día fueron el origen de algo que Yecla aún no ha dejado de hacer.
La declaración BIC consolida la protección oficial de ese legado. Mientras tanto, el yacimiento espera, como siempre esperó, bajo el sol del Altiplano regional. Paciente como el vino en sus tinajas.
- Una plaza peatonal que emula la huerta dará la bienvenida a Murcia por Ronda Norte: Así es el proyecto de los MUHER
- Detenido en Murcia un ginecólogo de la Arrixaca por agredir sexualmente a una paciente
- En directo: ElPozo Murcia-Palma Futsal
- Recreación del proyecto ideado por los MUHER para la Plaza de La Opinión
- Murcia se hace 'invisible': El Ayuntamiento exige explicaciones al Gobierno por la instalación de pantallas acústicas
- Detienen a una pareja británica por el intento de asesinato de un joven en San Javier: le descerrajaron cuatro tiros por la espalda en un ajuste de cuentas
- Dos ancianos mueren en un accidente de tráfico en Fuente Álamo tras volcar con el coche
- Sueldos de 106.000 euros para un médico de familia en la Región de Murcia al final de su carrera
