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Medio ambiente

La campaña contra las motos de agua gana fuerza en el Mar Menor

Más de 1.600 personas firman un manifiesto que alerta del impacto sobre especies protegidas, el aumento de la contaminación acústica y los riesgos para bañistas

Motos de agua en el Mar Menor.

Motos de agua en el Mar Menor. / Delegación del Gobierno

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Alejandro Lorente

Alejandro Lorente

La recuperación ambiental del Mar Menor sigue avanzando, aunque todavía con una fragilidad que mantiene en alerta a colectivos ecologistas y ciudadanos vinculados a la laguna. En ese contexto, la plataforma ciudadana Abracemos al Mar Menor, junto a otros colectivos, ha impulsado una recogida de firmas impulsada en Change.org para reclamar la prohibición total de las motos de agua en este ecosistema protegido. La iniciativa supera ya las 1.600 adhesiones y pone el foco tanto en el impacto ambiental como en los problemas de seguridad y convivencia asociados al aumento de esta actividad recreativa.

Los impulsores de la campaña consideran que el actual proceso de recuperación ecológica "apenas está comenzando" y advierten de que determinadas prácticas náuticas pueden comprometer especies protegidas y hábitats sensibles. Entre los elementos más vulnerables citan al caballito de mar, la nacra o las praderas submarinas de Cymodocea nodosa, fundamentales para mantener la calidad del agua.

En el manifiesto difundido en la plataforma, los promotores denuncian además presuntos incumplimientos de la normativa vigente y alertan de que algunas motos acuáticas circulan "a velocidades que superan los 100 kilómetros por hora" dentro de la laguna, incluso cerca de zonas de baño y de navegación deportiva.

M. Añíbarro, una de las impulsoras de la iniciativa y miembro de Abracemos al Mar Menor, asegura que la situación se ha agravado en los últimos veranos. Según explica, el colectivo ha decidido dar este paso porque perciben una "desprotección total" pese a la existencia de normas. "Llevamos unos veranos terroríficos que cada vez son peores", afirma. A su juicio, el problema no es la ausencia de regulación, sino la falta de vigilancia y de medios para hacerla cumplir.

La Manga del Mar Menor

La Manga del Mar Menor / AYUNTAMIENTO DE SAN JAVIER

Añíbarro sostiene que las motos acuáticas generan un fuerte impacto sobre los fondos marinos y añaden contaminación acústica y química a un ecosistema ya muy deteriorado. La plataforma denuncia que estos vehículos pasan a gran velocidad muy cerca de los bañistas, en una laguna donde muchas personas se adentran caminando varios metros mar adentro debido a la escasa profundidad.

El manifiesto insiste además en las consecuencias ambientales derivadas de esta actividad. Los firmantes sostienen que las turbinas remueven sedimentos y afectan a la flora bentónica, clave para el equilibrio ecológico de la laguna. También alertan del impacto del ruido continuo y de posibles vertidos de hidrocarburos. "El ruido constante estresa a la fauna marina y los vertidos de hidrocarburos son letales en una laguna con poca renovación de agua", recoge el texto de la campaña.

La petición ciudadana reclama tres medidas concretas: prohibir permanentemente las motos de agua en todo el perímetro de la laguna, reforzar la vigilancia y las sanciones, y fomentar una navegación sostenible basada en vela, remo y motores eléctricos de baja potencia.

Aunque la iniciativa se dirige al Gobierno regional, desde la Consejería de Medio Ambiente recuerdan que la competencia sobre la regulación de la navegación corresponde al Estado, a través de Capitanía Marítima y del Ministerio de Transportes. La Comunidad Autónoma subraya que actualmente ya existen limitaciones establecidas en el Real Decreto 118/2024 para proteger el Mar Menor y recalca que cualquier prohibición integral dependería de la Administración estatal.

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