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Trayectoria

José Ballesta, un rector de bata blanca en la Universidad de Murcia

El alcalde desarrolló previamente su carrera académica en la UMU, institución cuyo rumbo guió durante 8 años y en la que dejó su impronta

Ballesta era catedrático de Biología Celular de la Facultad de Medicina de la Universidad de Murcia.

Ballesta era catedrático de Biología Celular de la Facultad de Medicina de la Universidad de Murcia. / Juan Carlos Caval

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Ana García

La búsqueda de la excelencia ha marcado durante toda su vida los pasos de José Ballesta Germán, fallecido este domingo. En la docencia, la investigación, la gestión o la política siempre quiso ir un paso más allá, autoexigiéndose y exigiendo a todo el que le acompañaba en el camino el hacer las cosas un poco mejor.

Catedrático de Biología Celular de la Facultad de Medicina de la Universidad de Murcia, ocupó cargos como director de departamento y vicerrector de Investigación antes de llegar al Rectorado de la UMU en 1998, desde donde dirigió el rumbo de la mayor institución de educación superior de la Región de Murcia durante ocho años consecutivos.

En su primera ceremonia de inauguración de un curso académico, ese mismo 1998, el rector Ballesta resumía en un decálogo la Universidad de Murcia que quería para el siglo XXI: «Una universidad con responsabilidad docente, que apoya decididamente la investigación, joven, en expansión, comprometida con el progreso social, moderna y eficaz, independiente y autónoma, abierta, con proyección internacional y con vocación de servicio a la Región de Murcia», unos ideales que siguen muy presentes en la institución.

Ballesta junto a Manuel Segovia y Manuel Sánchez-Solís tras recibir la medalla como Académico de Honor de la Real Academia de Medicina

Ballesta junto a Manuel Segovia y Manuel Sánchez-Solís tras recibir la medalla como Académico de Honor de la Real Academia de Medicina / L. O.

Ballesta desembarcó en el Rectorado en un momento que supuso un punto de inflexión en el impulso y proyección de la UMU, ya que fue en ese mismo año cuando finalizaba la construcción del Hospital Clínico de Veterinaria y se inauguraba la Facultad de Economía y Empresa.

Su gobierno estuvo marcado por hitos destacados, como fue la puesta en marcha de las licenciaturas de Bellas Artes, Periodismo, Publicidad y Relaciones Públicas, Ciencias Políticas y de la Administración, Sociología, Traducción e Interpretación y Criminología.

Además, se inauguraron el Pabellón Universitario del Cuartel de Artillería y el Museo de la Universidad, se puso en marcha el Edificio Ática, y facultades como las de Bellas Artes, Psicología o Informática.

En este periodo le acompañaron en el equipo compañeros como Eduardo Osuna, Juana Castaño, Isabel Saura, Pedro Tobarra o Roque Ortíz. Este último ocupó el cargo de gerente de la universidad y llegó a ser amigo, acompañándole posteriormente durante su etapa en política.

Carrera ascendente en investigación

En el ámbito de la investigación, José Ballesta dio sus primeros pasos como becario del Plan de Formación de Personal Investigador del Ministerio de Educación y Ciencia nada más terminar la licenciatura en Medicina y realizar el doctorado.

Fue investigador principal del grupo Estudio Morfológico de Glucoproteínas y Melaninas, autor de 80 libros y artículos científicos y participó en 15 proyectos de investigación financiados por diversas instituciones, públicas y privadas, siendo en 13 de ellos el investigador principal.

Durante su rectorado se inauguró, entre otros, el Pabellón Universitario del Cuartel de Artillería

Ofreció cientos de ponencias y presentaciones en congresos, destacando entre ellas las conferencias científicas que protagonizó en centros de investigación de la Universidad de Londres, Universidad Libre de Berlín, Universidad de Glasgow, Instituto Gulbenkian de Portugal, Upjohn Company, Michigan (USA), etc.

Su vida estuvo ligada a la docencia y la investigación sanitaria, por lo que después de entrar en política en 2007 como diputado en la Asamblea Regional y consejero del Gobierno murciano y tras su salto a la política local como alcalde de Murcia, se le podía ver disfrutar especialmente cuando acudía a algún acto o encuentro sanitario en el que volvía a disfrutar de sus raíces, con sus colegas de profesión.

Académico de Honor de la Real Academia de Medicina

Uno de los eventos en los que se le vio en plenitud junto a compañeros del ámbito sanitario como Manuel Segovia o Manuel Sánchez-Solís fue cuando el exrector de la UMU y alcalde de Murcia recibía en mayo de 2024 la Medalla como Académico de Honor de la Real Academia de Medicina y Cirugía de la Región de Murcia, en un solemne acto que se celebró en el Salón de Plenos del Ayuntamiento. Hasta ese momento era académico de número de la institución.

Durante su intervención puso en valor el conocimiento, la experiencia y la excelencia, así como la formación de los jóvenes, y afirmó que «el entusiasmo que un día nos llevó a dedicar nuestra vida a la medicina, a la universidad, al servicio público, sigue vivo y pujante en lo más profundo de nuestro ser». Un alegato en favor de una de sus grandes pasiones, la medicina.

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