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Investigación

La UMU encuentra una solución para eliminar los microplásticos que contaminan el agua

La Universidad de Murcia patenta una tecnología sostenible capaz de retirar partículas microscópicas presentes en aguas residuales, industriales e incluso potables

Los microplásticos son partículas de menos de cinco milímetros

Los microplásticos son partículas de menos de cinco milímetros / H.Bilbao

La Universidad de Murcia ha desarrollado y patentado una nueva tecnología capaz de eliminar de forma selectiva micro- y nanoplásticos presentes en el agua, unos contaminantes emergentes que preocupan cada vez más por sus efectos sobre el medio ambiente y la salud pública.

El avance ofrece una alternativa eficaz, sostenible y económicamente viable frente a los sistemas convencionales de tratamiento de aguas, que presentan dificultades para retirar partículas plásticas de tamaño microscópico.

La investigación es fruto del trabajo conjunto de los grupos de Química Sostenible, dirigido por el profesor Pedro Lozano, y de Métodos Instrumentales Aplicados, liderado por la profesora Pilar Viñas, ambos pertenecientes a la Facultad de Química de la UMU.

Los micro- y nanoplásticos pueden encontrarse en aguas residuales, industriales e incluso potables. Su reducido tamaño dificulta su eliminación mediante técnicas tradicionales y convierte su presencia en un reto creciente para las plantas de tratamiento. Además, estas partículas pueden transportar otros contaminantes, como metales pesados o compuestos orgánicos peligrosos, aumentando así su impacto sobre los ecosistemas y la salud humana.

Equipo de investigadores de la UMU que han participado en el proyecto

Equipo de investigadores de la UMU que han participado en el proyecto / L.O.

El poder de los líquidos iónicos

La tecnología patentada se basa en el uso de líquidos iónicos termo-responsivos, unos compuestos capaces de cambiar su comportamiento en función de la temperatura. Gracias a este mecanismo, el sistema permite capturar las partículas plásticas y separarlas del agua de manera controlada.

El proceso se desarrolla en tres fases. Primero, el líquido iónico se mezcla con el agua contaminada y entra en contacto con los micro- y nanoplásticos. Después, un cambio de temperatura provoca la agrupación de estas partículas y la separación de fases. Finalmente, se obtienen tres fracciones: agua purificada, una fase sólida con los plásticos concentrados y el líquido iónico, que puede recuperarse y reutilizarse.

Entre sus principales ventajas destaca su capacidad para retirar partículas nanométricas, muy difíciles de eliminar con otros métodos. También requiere un menor consumo energético, ya que evita procesos más intensivos como la ultrafiltración o la centrifugación.

El sistema reduce, además, el uso de aditivos químicos convencionales y limita la generación de residuos secundarios. La posibilidad de reutilizar el líquido iónico refuerza su carácter sostenible y favorece su aplicación dentro de modelos de economía circular.

Esta tecnología puede adaptarse a distintos tipos de agua y condiciones de trabajo

Otra de sus fortalezas es la versatilidad. La tecnología puede adaptarse a distintos tipos de agua y condiciones de trabajo, desde entornos urbanos hasta aplicaciones industriales. También permite ajustar el proceso según factores como la salinidad o el tipo de polímeros presentes.

Múltiples aplicaciones en sectores clave

Sus posibles aplicaciones abarcan plantas de tratamiento de aguas residuales, industrias de reciclaje de plásticos, sectores textil y cosmético, procesos de desalación y actuaciones de remediación ambiental. También podría utilizarse como etapa avanzada en tratamientos terciarios o como sistema de protección para infraestructuras sensibles, como las membranas de ósmosis inversa.

La invención ya ha sido validada en entornos experimentales, donde ha demostrado una elevada eficiencia en la captura de micro- y nanoplásticos en diferentes tipos de agua. Estos resultados avalan su potencial para integrarse en instalaciones reales de tratamiento, tanto en infraestructuras existentes como en nuevos proyectos.

A través de su oficina de transferencia, la Universidad de Murcia trabaja ahora en la búsqueda de colaboraciones con empresas del sector del agua y del tratamiento de residuos para avanzar hacia su escalado industrial y su futura explotación comercial.

Con esta patente, la UMU refuerza su papel en la transferencia de conocimiento y en el desarrollo de soluciones innovadoras frente a algunos de los principales retos ambientales actuales.

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