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Medio ambiente

El Mar Menor encara el verano bajo vigilancia: estabilidad frágil y presión por nutrientes tras un año lluvioso

Una jornada refuerza la colaboración entre instituciones, comunidad científica y el sector pesquero, clave tanto por su conocimiento del ecosistema como por su arraigo histórico en el Mar Menor

El Mar Menor afronta los meses más calurosos del año con sus parámetros clave en valores normales.

El Mar Menor afronta los meses más calurosos del año con sus parámetros clave en valores normales. / CARM

Alejandro Lorente

Alejandro Lorente

El estado del Mar Menor vuelve al foco en plena antesala del verano. Aunque los indicadores actuales invitan a una cautela moderadamente optimista, la elevada carga de nutrientes y la incertidumbre climática mantienen en alerta a científicos y gestores. En este contexto, la divulgación y la cooperación con sectores clave, como el pesquero, se presenta como una estrategia ineludible.

El director general del Mar Menor, Víctor Serrano, participó este martes en una jornada divulgativa organizada junto a la Cofradía de Pescadores de San Pedro del Pinatar. El objetivo: tender puentes entre la administración, la comunidad científica y los profesionales del mar.

Según explicó Serrano, la iniciativa busca "divulgar los valores del Mar Menor y buscar la cooperación de todos los actores que vivimos alrededor de la laguna". En este sentido, el sector pesquero juega un papel doble: cultural y ambiental ya que representa una actividad "ligada desde hace siglos" al ecosistema y conserva técnicas tradicionales, como las encañizadas, consideradas patrimonio propio de la zona.

La jornada también pretende salvar la distancia habitual entre la administración y los pescadores, quienes, por la naturaleza de su trabajo, suelen quedar al margen de este tipo de acciones divulgativas.

Lejos de plantear nuevas obligaciones o cambios en la actividad pesquera, el encuentro ha servido para poner en común conocimientos. Serrano subrayó que los pescadores "conocen mejor que nadie el comportamiento de las poblaciones", una experiencia que, en muchos casos, coincide con las conclusiones alcanzadas por la investigación científica.

En este sentido, investigadores de la Universidad de Murcia y del Instituto Español de Oceanografía expusieron proyectos en marcha relacionados con el estado del ecosistema, muchos de ellos con participación directa o indirecta del sector.

Asistentes a una de las sesiones de la jornada a jornada ‘Actuaciones para la recuperación del Mar Menor en el ámbito marino’, organizada por la Dirección General del Mar Menor y la Cofradía de Pescadores de San Pedro del Pinatar.

Asistentes a una de las sesiones de la jornada a jornada ‘Actuaciones para la recuperación del Mar Menor en el ámbito marino’, organizada por la Dirección General del Mar Menor y la Cofradía de Pescadores de San Pedro del Pinatar. / L.O.

Un sistema estable… pero con alta carga de nutrientes

A las puertas de los meses más críticos del año, el diagnóstico es el de una estabilidad dentro de la fragilidad. Serrano explicó que los parámetros habituales, como oxígeno o clorofila, se mantienen en valores normales para esta época. Sin embargo, advirtió de un factor clave: la gran entrada de agua cargada de nutrientes. "El año ha sido muy lluvioso", señaló, lo que ha reactivado aportes a través de la rambla del Albujón, con caudales que superan los 200 litros por segundo. Esta situación ha incrementado notablemente la carga de nutrientes en la laguna.

Actualmente, el sistema se mantiene estable, pero con una presión latente que podría agravarse con la subida de temperaturas. "El calor acelera el metabolismo de determinados elementos del ecosistema", recordó, lo que puede alterar el equilibrio entre especies.

El comportamiento del Mar Menor en verano dependerá, en gran medida, de cómo evolucionen las temperaturas. Este año, por ahora, está siendo más frío de lo habitual, lo que podría jugar a favor.

No obstante, Serrano insistió en que cada año es diferente: "Los organismos vivos pugnan por esos nutrientes y las circunstancias pueden hacer que unos prosperen más que otros". Este equilibrio dinámico es el que determinará si la situación se mantiene estable o deriva en episodios de deterioro.

La Manga del Mar Menor

La Manga del Mar Menor / AYUNTAMIENTO DE SAN JAVIER

Medidas urgentes: frenar la entrada de nutrientes

Entre las principales líneas de actuación, la reducción de aportes sigue siendo prioritaria. Actualmente, entran al Mar Menor alrededor de dos toneladas diarias de nutrientes a través de la rambla del Albujón.

Serrano fue claro al respecto: "Si conseguimos que esas dos toneladas diarias no entren, contribuiremos a acelerar la recuperación". Aunque no es la solución única, sí representa un factor clave para aliviar la presión sobre el ecosistema. En este sentido, el Gobierno regional insiste en la urgencia de actuaciones como la impulsión del Albujón o la creación de infraestructuras que frenen estos aportes, competencias que recaen principalmente en la Confederación Hidrográfica del Segura

Nivel freático y acuíferos

Otro de los grandes desafíos sigue siendo el control del nivel freático del acuífero. La recuperación de mecanismos de extracción de agua subterránea, como el uso de pozos, se plantea como una posible vía para reducir la presión.

"No es competencia directa nuestra", matizó Serrano, quien insistió en que corresponde a la Confederación definir la estrategia. Aun así, desde la Dirección General se apuesta por explorar soluciones tecnológicas y proyectos innovadores que permitan actuar de forma más eficaz y sostenible. Iniciativas como nuevas sondas o sistemas de monitorización son bien recibidas. Para Serrano, “todo lo que sea mejorar el conocimiento es bueno”, ya que las decisiones deben basarse en la evidencia científica y en la eficiencia de las inversiones. Con recursos limitados, la clave está en priorizar actuaciones que tengan mayor impacto real en la recuperación del ecosistema.

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