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Plagas

Asaja eleva a siete los casos del virus de la clorosis amarilla en plantaciones de limonero en la Región

Reclama por carta a la Consejería de Agricultura que se declare la alerta fitosanitaria y medidas urgentes de prevención y contención

Los agricultores temen "una expansión incontrolada con graves consecuencias económicas y sociales"

El virus ataca principalmente a hojas jóvenes (Amarilleamiento nervial) y puede deformar los frutos.

El virus ataca principalmente a hojas jóvenes (Amarilleamiento nervial) y puede deformar los frutos. / L.O.

Alejandro Lorente

Alejandro Lorente

La irrupción del virus de la clorosis nervial amarilla en la Región de Murcia ha encendido las alarmas en el sector citrícola, donde las organizaciones agrarias ya comienzan a mover ficha para contener una amenaza que pone en riesgo al cultivo estrella del campo murciano.

La organización agraria Asaja Murcia ha elevado el tono este miércoles al advertir de la rápida propagación de la clorosis nervial amarilla de los cítricos (Citrus Yellow Vein Clearing Virus, CYVCV), una enfermedad emergente que afecta especialmente al limonero y que, según subraya, "pone en jaque al principal cultivo citrícola de la Región". La asociación reclama una respuesta "urgente, contundente y coordinada" de todas las administraciones para frenar su avance.

Tal y como avanzó La Opinión de Murcia, los primeros focos detectados en la Región —inicialmente tres casos localizados— habían sido considerados de baja afección por la Consejería de Agricultura, que insiste en que la situación está "bajo control". Sin embargo, Asaja eleva ahora la preocupación al asegurar que ya se han identificado varios focos y al menos siete casos en plantaciones jóvenes de limonero, lo que evidencia, a su juicio, la "alta capacidad de propagación" del virus.

El secretario general de Asaja Murcia, Alfonso Gálvez, advierte de que la aparición del patógeno "evidencia fallos en los controles fitosanitarios", en referencia a la posible entrada de material vegetal infectado. En este sentido, insiste en que "se requiere una respuesta rápida, contundente y coordinada".

Más contundente se muestra el presidente de la organización, Juan de Dios Hernández, que pone el foco en las posibles consecuencias económicas. "Si hay que arrancar plantaciones, el Gobierno central tendrá que habilitar compensaciones económicas tanto para los productores como para las empresas afectadas", afirma. A su juicio, esta plaga "puede causar graves pérdidas para el sector del limón murciano si no se actúa con rapidez y eficacia".

Una amenaza que ya se extiende por el arco mediterráneo

El virus fue confirmado oficialmente en España tras su detección inicial en Cataluña a finales de 2025. Desde entonces, se ha extendido por distintas zonas citrícolas de la Comunidad Valenciana, donde se han registrado decenas de positivos y más de 40 casos confirmados en controles oficiales.

La Región de Murcia, principal productora de limón de Europa, se enfrenta a un riesgo elevado debido al intenso intercambio de material vegetal entre territorios, considerado la principal vía de transmisión. El CYVCV, detectado por primera vez en Pakistán en 1988, ha ido expandiéndose en las últimas décadas por Asia, Estados Unidos y Europa.

Divulgación sobre la Clorosis nervial amarilla

Divulgación sobre la Clorosis nervial amarilla / CARM

Los síntomas —amarilleamiento de las nervaduras, deformaciones en las hojas, debilitamiento del árbol y pérdida de calidad del fruto— ya eran conocidos por el sector, como recogía la información publicada previamente. Pero hay un factor que incrementa la inquietud: el virus puede permanecer latente en otras especies sin mostrar síntomas, lo que dificulta su detección y control. Además, no existe actualmente un tratamiento curativo eficaz.

Carta a la Consejería: alerta y batería de medidas

Asaja también ha remitido una carta formal a la consejera de Agricultura, Sara Rubira, en la que solicita la activación inmediata de medidas preventivas y de contención. La organización agraria plantea la declaración de alerta fitosanitaria en la Región y la puesta en marcha de campañas intensivas de vigilancia en todas las zonas citrícolas. Además, reclama reforzar los controles en viveros, limitar el movimiento de material vegetal susceptible de transmitir el virus y establecer protocolos claros de actuación en caso de nuevos focos.

En el ámbito estatal y europeo, Asaja pide ir más allá. Solicita un plan nacional de contingencia, el refuerzo de controles en frontera y la creación de líneas de ayuda e indemnización para agricultores afectados. Asimismo, insta a la Unión Europea a incluir el virus como plaga cuarentenaria y a impulsar programas de investigación.

La organización advierte de que la experiencia en otros países demuestra que la falta de actuación temprana puede desembocar en "una expansión incontrolada con graves consecuencias económicas y sociales".

El factor tiempo, clave

Mientras la Administración regional insiste en la vigilancia y en la colaboración del sector —incluyendo la notificación de casos sospechosos y el posible arranque obligatorio de plantas afectadas—, las organizaciones agrarias coinciden en un punto: el margen de maniobra existe, pero no es infinito. "Cualquier retraso o falta de coordinación institucional podría comprometer seriamente el futuro del sector del limón en la Región", advierte las organizaciones agrarias. El campo murciano, una vez más, se enfrenta a una carrera contrarreloj.

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